Luis Suárez

“Yo era un extranjero en Galicia, un gallego en Cataluña y un español en Italia” – Luis Suárez

Texto: José Hernández (@rainherbonhof) / Entrevista: Enrico Marini (@enrico_marini)

Ningún jugador nacido en España ha vuelto a inscribir su nombre en él. Era un trofeo con una forma diferente al actual, más pequeño pero cargado de simbolismo. El Balón de Oro ganado en 1960 eleva a Luis Suárez a la esfera de los más grandes. Muy pocos pueden presumir de tener uno, pero en su caso, incluso pudieron ser más ya que se quedó a las puertas de recibir un segundo galardón en varias ocasiones. Luis Suárez es uno de aquellos futbolistas castigados por el tiempo, una figura que sufrió la ausencia de la televisión y la publicidad en la época en que jugaba, convirtiéndose en ocasiones en víctima del escaso rigor histórico con el que se juzgan las hazañas del pasado. Suárez fue un artista nacido en la época equivocada, pero a la vez un auténtico referente para el jugador español del siglo XXI. La pelota pegada al pie, el pase milimétrico y la definición perfecta, definen el juego de Luis Suárez. Él es el aventurero infatigable, el jornalero de la gloria tenaz. Suárez es el reflejo de una España que se levanta sin temer al pasado, un jugador diferente en un entorno circunscrito. Su valentía y rebeldía le llevó a cambiar la historia con un balón pegado al pie, y su talento le permitió ser elegido el mejor jugador de Europa. Hablar del balón de oro es hablar de Luis Suárez.

El 8 de marzo de 1961 lo recogió de manos de Pierre Skawinski (director adjunto de l´Equipe) antes del encuentro de Copa de Europa entre el Barcelona y el Spartak Králové. Fue un acto rápido en el Camp Nou, acelerado, ya que lo levantó mientras el resto de jugadores ultimaban su calentamiento. En el momento de recibir el premio, el seguimiento mediático y el alcance social del galardón no tenía nada que ver con lo que conocemos hoy en día. La noticia de su elección le llegó tras un entrenamiento “Me lo comunicó Mercé Varela, que era el corresponsal de L´Equipe en Barcelona”. Sin nominados ni galas opulentas, sin televisión, aunque probablemente con la seguridad de que aquel resultado era mucho más justo, sin las presiones de décadas posteriores “Antes no se escribía ni se hablaba tanto como ahora. Me dieron el trofeo antes de un partido, me hicieron unas fotos y se lo di al masajista. No hubo una gran repercusión”.

Luis Suárez recoge el Balón de Oro

Luis Suárez levanta el Balón de Oro

“Antes no se escribía ni se hablaba tanto como ahora. Me dieron el trofeo antes de un partido, me hicieron unas fotos y se lo di al masajista. No hubo una gran repercusión”

Torre de Hércules
Placa de Monte Alto

01El chico de Monte Alto

Monte Alto es uno de los barrios más emblemáticos de La Coruña. En sus calles adoquinadas comenzó a jugar al fútbol Luis Suárez. Él se crió allí, entre aquel conjunto de bares y viviendas de una sola construcción que saturaban el norte de la ciudad. Muy cerca de donde Suárez nació (en 1935), se encuentra la Torre de Hércules, un faro romano que despide al marinero en la puerta del océano Atlántico. El habitante de Monte Alto asume con honra su condición migratoria, se puede decir que es el rasgo histórico de su existencia. Luis Suárez es una referencia de La Coruña, pero sus logros son el orgullo de Monte Alto ya que nadie como él encarna con tanta perfección el temperamento que allí se genera; talento y valor exportado al mundo, en el caso de Luis Suárez sempiterno acento gallego radicado en Milán “era un barrio muy pobre y jugábamos con cualquier cosa, pelotas de trapo y lo que encontráramos” explica Suárez.

Su primer equipo fue el Perseverancia de la parroquia de Santo Tomás. Era el más importante de la zona, entre otras cosas porque ofrecía camisetas y balón, algo infrecuente en el barrio en los años de la posguerra. Ya en edad juvenil tuvo su primer contacto con los juveniles del Deportivo de la Coruña, siendo éste un momento clave en su trayectoria ya que pudo darse a conocer entre los aficionados de la ciudad. Al primer equipo del Deportivo lo entrenaba Alejandro Scopelli (subcampeón del mundo en 1930 durante su época como jugador de la selección argentina), y decidió que antes de los encuentros profesionales dos equipos de juveniles demostraran sus habilidades. En estos partidos el fino estilo de Luis Suárez encandiló a los presentes, ya que no era habitual observar una visión de juego y un toque de balón de estas características en un futbolista tan joven. Su debut en primera división no se produjo hasta diciembre de 1953, en un escenario tan emblemático como Les Corts.

El Deportivo cayó estrepitosamente ante el Barcelona de los Kubala, César, Basora y Manchón por 6-1, pero curiosamente las crónicas valoraron las aptitudes de un precoz debutante de 18 años que siempre manejaba la pelota con criterio. Pocos sospecharon que en solo unos meses vestiría la camiseta del Barça. Y es que a final de la temporada 1953-54 el Deportivo de la Coruña decide traspasar al club catalán a dos de sus futbolistas, el uruguayo Dagoberto Moll y el joven Luisito Suárez (como se le conocía). La cantidad desembolsada no fue muy alta, pero como recuerda Moll “a algunos de los directivos del Deportivo no les gustaba el estilo de Suárez, según ellos, el equipo debía jugar parecido al Athletic de Bilbao, más directo”. Como tantos gallegos a lo largo de la historia, el joven futbolista tuvo que partir en busca del triunfo. Un futuro cargado de incógnitas se abría paso al dejar atrás Monte Alto, su barrio, su casa. Le aguardaba el Barça con su flamante nuevo técnico, el italiano Sandro Puppo, y por supuesto también le esperaban experiencias vitales que marcaron su existencia. Luis Suárez comienza a vivir en casa de la señora Miranda.

mapamontealto

“Monte Alto era un barrio muy pobre y jugábamos con cualquier cosa, pelotas de trapo y lo que encontráramos”

Helenio Herrera y su mujer

02Helenio Herrera

La historia del fútbol no puede entenderse sin la presencia de Helenio Herrera. La de Luis Suárez obviamente, tampoco. HH acuñó frases para la historia, incluso se apropió de la táctica del catenaccio, estilo que no inventó pero que evolucionó hasta su máxima esencia. Dueño de una punzante capacidad oratoria, sus polémicas fueron tan sonadas como sus éxitos deportivos. Pasó por el Atlético de Madrid, por el Sevilla, el Inter o la selección española, y por supuesto, labró gran parte de su fama tras firmar por el Barcelona en 1958. Helenio Herrera fue el entrenador que cambió la vida de Luis Suárez para siempre, el hombre que vio en el gallego a una joya de 23 años con capacidad para marcar época. Suárez era un fino interior zurdo con visión de juego y olfato goleador, un futbolista de exquisita técnica. Se puede decir que no era el típico jugador español, ya que hasta aquella época los mejores futbolistas nacionales habían destacado por aspectos como la fuerza y el sacrificio; todavía se mantenía el axioma de la furia o se citaba a equipos como el Athletic de Bilbao (en los que vigor y espíritu destacaban por encima de la técnica) como el ejemplo a seguir.

Por todo ello, no era sencillo que los entrenadores confiaran en el joven jugador coruñés. Herrera lo hizo. “Nada más llegar a Barcelona me dijo, prepárate porque yo voy a confiar mucho en ti, y así lo hizo porque a los pocos días me puso a jugar y ya no salí del equipo”. Los resultados no se hicieron esperar ya que el Barça conquista la liga y la copa en la primera temporada del mago, y lo hace con un fútbol espectacular que le permite batir todos lo records y superar al campeón de Europa, el Real Madrid. Luis Suárez fue el eje de un equipo en el que también destacaron el recién llegado Czibor o Eulogio Martinez, y donde todavía aguanta el irreversible Kubala. Pero la mala relación entre Herrera y Laszy deja a Suárez en el centro de la batalla de cara a la afición del Barça.

kubala

Barcelona de Helenio Herrera

Luis era el preferido del nuevo técnico, que cada vez prescindía con más frecuencia de Kubala. De hecho, las costumbres del húngaro chocaban en gran medida con los métodos que HH implantó. Para Luis Suárez la clave de su éxito se encontraba en la preparación física, era un avanzado a su tiempo “nadie trabajaba tanto como él. Él era incansable y nos hacía practicar todo tipo de ejercicios, pero hay que decir que tenía algo muy bueno, ya que siempre trabajaba con balón. Herrera innovaba para que el jugador mejorara, pero con jugadas que luego se ponían en práctica en los partidos. Era un trabajo siempre pensado en el juego, y esto es algo que después en el fútbol se perdió. Siempre entrenábamos para jugar a gran velocidad, otro factor que te hacía desarrollar la técnica. Hoy no se trabaja este aspecto, a veces veo a jugadores centrar la pelota detrás de la portería. Ahí está el público, no sirve”.

La personalidad de Helenio Herrera siempre fue un aspecto muy controvertido. Solo aquellos que trabajaron con él permiten acercarnos al día a día de uno de los hombres clave en la evolución del fútbol, y en este sentido Luis Suárez es tajante: “el Herrera del Barcelona y el del Inter era igual, no cambió. Siempre estaba encima de ti, pensando en el siguiente partido. Con él no había pausas, era exagerado y te machacaba. No te dejaba. Eso sí, el trato personal era normal y muy bueno con los jugadores. Si hacías tu trabajo él estaba tranquilo, pero durante los entrenamientos no te dejaba respirar. Él quería que solo pensaras en fútbol” Herrera transmitía algo más que conocimientos. Probablemente fue el gran motivador de la historia y el primer técnico que hizo de la batalla dialéctica fuera del campo un arma para obtener mejores resultados en el rectángulo de juego.

Su manera de decir las cosas era especial “cuando intentas adaptar ciertos métodos que aprendiste con él y trasladarlo a los jugadores, piensas ¿pero cómo voy a decir las cosas que era capaz de decir Helenio? Es imposible, porque hay que tener una personalidad muy definida para decir lo que decía él. Por ejemplo hablaba con un jugador mediocre y le soltaba que era el mejor, trabajaba de tal manera con él que terminaba convirtiéndolo en un gran futbolista. De los entrenadores actuales quizá el que más se asemeje sea Mourinho, aunque no le he visto trabajar en el campo. Me recuerda mucho en las provocaciones, aunque para mi gusto el portugués exagera”. A modo de anécdota Suárez recuerda una de las frases más célebres de Herrera: “una vez fuimos a jugar al campo del Betis y Helenio dijo a la prensa que les ganaríamos sin bajar del autocar. No recuerdo un partido en el que nos dieran más patadas, y los defensas del Betis te decían ¿sin bajar del autocar? Y yo recuerdo que contesté: a mí no me lo digas, díselo a aquel que está sentado en el banquillo que es el que lo ha dicho. Eran las cosas que pasaban, hablaba tanto que luego te caía a ti en el campo”.

Ilustración Luis Suárez
Ilustración de Luis Suárez en el Inter
grandeinter
Helenio con la Copa de Europa y la Copa Intercontinental
Balón de Oro
Balón de Oro

Reportaje: José Hernández y Enrico Marini

Edición: Francisco Ortí y José David López

Edición Video: Daniel Morales Gil

Ilustraciones: Emilio SansoliniMohamed Ghonemi

Fotos: Getty y agencias.