Portada de Brad Friedel

“Comienzo cada temporada pensando que será la última. Así ha sido durante los últimos cinco años, pero luego llega febrero y decido continuar” – Brad Friedel

Texto: Francisco Ortí (@franciscoorti) / Entrevista: Antonio Fuentes (@_antoniofuentes)

Desafinado. Dolorosamente desafinado. En cuanto el arco acariciaba las cuerdas, un doloroso chirrido perforaba los tímpanos. Un rugido de rabia. Un ruido raro imposible de descifrar. No había atisbo de música ni rastro de talento. Yehudi Menuhin había perdido su magia. O, mejor dicho, se la habían robado. Una lesión impedía que quien estaba considerado como uno de los veinte mejores violinistas de la historia fuera capaz de dar vida a una sola nota. El arte de Menuhin era preso de una camisa de fuerza en forma de lesión en el brazo izquierdo. Afortunadamente, encontró quien le rescatara: Bellur Krishnamachar Sundararaja Iyengar. Un nombre tan complicado como los orígenes de quien lo poseía. Nació en una familia pobre, de un pueblo pobre del sur de India y con una salud más pobre todavía. De niño sufrió tuberculosis, tifus y malaria, pero logró superar todos los problemas gracias al yoga. Y el yoga fue el arma que le entregó a Menuhin para que venciera a su lesión. En un encuentro fortuito durante un viaje del músico en India, Iyengar le instruyó en el arte del yoga y logró que desaparecieran sus molestias. Agradecido, lo llevó consigo a Europa y, con ello, introdujo el yoga en occidente.

citabrad

“Hago yoga una o dos veces al día. Lo llevo practicando desde hace muchos años y ha jugado un papel importante en mi carrera”

friedelhielos
SEPARADOR01
Friedel con USA en el Mundial de 2002
SEPARADOR02
Anfield Road

Pese a que su etapa en el Galatasaray había resultado exitosa y que en el Columbus Crew triunfaba (fue nombrado mejor portero de la Major League Soccer en 1997), Friedel siempre tuvo en la cabeza jugar para un equipo de la Premier League. Había estado destinado a ello desde su más tierna infancia. Y es que el portero estadounidense nunca ha ocultado que desde pequeño ha sido aficionado al Liverpool. Pese a que en su Ohio natal (y en Estados Unidos en general) el soccer apenas tenía protagonismo, Friedel pronto aprendió a idolatrar la cultura Red. Cuando era niño viajó con su familia a Europa y su padre le llevó a ver un partido del Liverpool en Anfield. Desde ese momento, Friedel se convirtió en un devoto red. Quería jugar en la Premier League y quería hacerlo defendiendo el escudo del Liverpool. El sueño se cumplió el 23 de diciembre de 1997, como un regalo anticipado de Navidad. Los Reds pagaron dos millones de euros para hacerse con sus servicios en el mercado de invierno. Con 26 años, Friedel ya era importante para la selección de Estados Unidos y la FA pudo concederle el permiso de trabajo para jugar en la Premier League. Aunque no sin añadirle algo de emoción. En primera instancia se le negó el visado y tan solo tras apelar se le abrieron por primera vez las puertas del fútbol inglés.

Friedel recibe el premio a mejor portero de la MLS

paralax02_03

El 28 de febrero de 1998 jugó su primer partido con el Liverpool y vio cumplido el primer gran objetivo de su carrera. “Soy aficionado del Liverpool desde pequeño. Para mí fue increíble cuando me ficharon”, asegura. Sin embargo, su experiencia en Anfield no fue tan idílica como le hubiera gustado. “Me di cuenta de que era todavía mejor club de lo que había imaginado. Quería quedarme allí para siempre. Pero no pudo ser y, como he sabido después, fue una de las grandes lecciones que he recibido tanto en la vida como en el fútbol”, lamenta. Friedel llegó a un Liverpool que se encontraba entre dos generaciones. El club comenzaba a olvidar lo que suponía levantar un título, mientras que de la cantera comenzaban a emerger talentos que acabarían siendo míticos como Michael Owen o Jamie Carragher. En cualquier caso, se trataba de un equipo a la deriva que no volvería a encontrar el rumbo hasta el cambio de siglo. Esa misma inestabilidad que embriagaba al club invadió también la portería. Friedel alternaba la titularidad con David James, lo que impedía que los dos encontraran la continuidad necesaria para transformarla en confianza. Tanto el estadounidense como ‘Calamity’ vivieron más sombras que luces en Anfield. “Sé que cuando tienes una oportunidad debes cogerla. Algunas veces lo hacía y otras no. Pero éramos un equipo muy inestable en ese momento. Podíamos jugar fantásticamente bien una semana y de manera espantosa la siguiente”, comenta el portero.

“Soy aficionado del Liverpool desde pequeño. Para mí fue increíble cuando me ficharon”

Con Roy Evans en el banquillo, jugaban ambos, aunque James tenía más peso en las alineaciones. “Jugué bien algunas vez y peor en otras. Fue una de esas situaciones en las que el entrenador tiene que tomar una decisión. Roy Evans no podía alternarnos a David James y a mí durante toda la temporada. Necesitaba elegir quien de los dos era el titular”, recuerda Friedel. Con Gerard Houllier, en cambio, se acabó el debate. El técnico francés se hizo con los mandos del Liverpool en noviembre de 1998 y apenas contó con el portero norteamericano. La puntilla llegó durante el verano de 1999, cuando el Liverpool pagó cuatro millones de libras al Vitesse por Sander Westerveld y le entregó la titularidad. Friedel quedó relegado al ostracismo más absoluto. En la prensa se filtró que el ahora guardameta del Tottenham se enfrentó al técnico francés por su suplencia y desde entonces existe una mala relación entre ellos. Éste lo niega: “El único problema que tuve con Gerard Houllier fue que yo quería jugar. Cuando optó por pagar un buen dinero por Sander Westerveld se acabó todo. No tengo ningún problema con él y nunca le voy a decir una mala palabra sobre ese club. Pero yo quería jugar al fútbol. Quería ser titular, así que tuve que irme”.

Letrero You Will Never Walk Alone de Anfield Road
Friedel saluda en el Aston Villa
SEPARADOR03
Friedel con el Blackburn Rovers

Un partido y otro y otro y otro. Así hasta 310 encuentros consecutivos. Brad Friedel tiene el honor de ser el jugador que ha disputado más partidos seguidos de Premier League sin perderse ninguno. Desde que se recuperara de la lesión de cuádriceps que sufrió en 2004 y que le incitó a comenzar a practicar yoga, Friedel fue titular en todos los compromisos de Premier League de los equipos en los que estuvo hasta el 7 de octubre de 2012. Una racha de 310 partidos consecutivos sin fallo superando una marca que hasta ese momento estaba fijada en 166 duelos. Comenzó esa racha con el Blackburn Rovers. La continuó con el Aston Villa y la culminó con el Tottenham a la edad de 41 años. Cabe resaltar que durante las tres temporadas que estuvo en Villa Park disputó todos y cada uno de los encuentros de Premier League. Tres temporadas siendo de la partida en los 38 partidos de liga. Alcanzar este récord ni siquiera pasaba por la cabeza de Friedel cuando ocupaba el banquillo del Liverpool semana tras semana. En realidad, tampoco pensaba en ello cuando estaba cerca de batirlo.

“Nunca tuve en cuenta ese récord –nos cuenta Brad–. En el Aston Villa me comentaron que si jugaba tres o cuatro partidos más rompería el récord de partidos consecutivos y cuando lo rompí todo siguió igual. Yo solo intentaba mantenerme en forma y buscar lo mejor para el equipo. Nunca pensé en eso. Jugaba partido tras partido y ahora lo recuerdo como tiempos extraños”. Curiosamente, la racha se truncó ante el Aston Villa, el mismo equipo contra el que había debutado en la Premier League y con el que batió la marca. Cuando André Villas-Boas anunció la alineación del Tottenham para enfrentarse al Aston Villa el 7 de octubre del 2012, en la portería no aparecía el nombre de Brad Friedel, sino el de Hugo Lloris. “Brad está decepcionado, pero es un gran profesional y ha aceptado la decisión. Estoy seguro de que pronto volverá al once”, declaró el técnico portugués en la rueda de prensa post-partido. El portero estadounidense recuperaría la titularidad en la jornada siguiente, pero el récord ya estaba roto. “Jugué bien contra el Manchester United, me perdí el siguiente y luego jugué cuatro o cinco más. Así que el número podría haber sido un poco mayor”, nos recuerda.

Brad Friedel Aston Villa

En cualquier caso, parece lejano el momento en el que alguien sea capaz de romper la marca de 310 encuentros consecutivos que firmó Friedel. Así mismo lo indica él: “Es un record que costará mucho tiempo en superarse. Tim Howard es quien ha estado más cerca. Llegó a jugar 210 o 215 partidos consecutivos durante tres años pero una lesión hizo que se perdiera un partido. Es algo que solo puede lograr un portero. Para un jugador es muy complicado. Es un logro impresionante el de Frank Lampard, que superó el récord de David James y jugó 160 o 170 partidos consecutivos. Para un jugador de campo es increíble”.

La siguiente marca a la que apunta la longevidad de Brad Friedel es la de ser el jugador más veterano en disputar un partido de liga en Inglaterra. John Burridge es quien ostenta ese record. El portero disputó su último partido de Premier League a la edad 43 años y 162 días mientras vestía la camiseta del Manchester City. Friedel participó por última vez en un encuentro de Premier League el 10 de octubre de 2013 frente al Newcastle, con 42 años y 176 días de edad. Desde entonces no ha vuelto a saltar al campo en un partido de liga, pero ya se encuentra en disposición de batir el registro de John Burridge. Si a lo largo de la segunda vuelta de este curso, Mauricio Pochettino le da minutos al portero estadounidense en detrimento de Hugo Lloris, éste se convertirá en el jugador más veterano de la historia del fútbol inglés.

edades
friedeltot
friedeltot2
SEPARADOR04

- ¿Piensas en la retirada?

- Sí, cada día durante los últimos cinco años.

- ¿Y la temes?

- No.

Friedel se despide en el Tottenham