El “que manera de palmar“ de Joaquín Sabina, el apelativo de El Pupas o la inquietante pregunta “¿Papá, por qué somos del Atleti?” comienzan a perder su sentido. Y es que el Atlético de Madrid está escapando de las garras de la derrota para convertirse en un habitual del triunfo. Ganó la final de la Europa League frente al Fulham con un desenlace de infarto, disputó la final de la Copa del Rey contra el Sevilla y la perdió, pero dejando buena imagen. Y este viernes se jugarán la Supercopa de Europa con el Inter de Milán en su tercer asalto a la gloria en menos de cuatro meses.
Los colchoneros cerraron la pasada temporada con un nuevo título en sus vitrinas (algo de lo que no pueden presumir sus vecinos) y aspiran a abrir la presente campaña del mismo modo, rompiendo definitivamente sus cadenas de club perdedor. El duelo se presenta bajo las circunstancias con las que más cómodo se siente históricamente el equipo rojiblanco, otorgando el cartel de favorito al rival y redoblando la victoria con tintes épicos. Sin reparos asumen el papel de David, para atacar a un Goliat vestido de nero y azzurro. Poco que perder, pero mucho que ganar. Seguir leyendo…
La última finalísima de la ya extinta Copa de la UEFA encumbró un proyecto millonario con altas perspectivas de futuro que llevaba años asomándose al Olimpo sin la suerte que todo valiente necesita para dar el salto definitivo. La cita de Estambul, que coronó al Shakhtar Donetsk como una institución en pleno desarrollo y expansión, volvió a centrar las miradas del segundo escalón continental en el siempre atrayente fútbol del este. Desde allí, como antes habían logrado CSKA o Zenit (mucho antes aún su principal rival, el Dinamo de Kiev), se sigue reclamando atención a golpe de talonario, juventud y una apuesta tajante por volver a colocar a su fútbol en el escalón más alto de Europa.
El equipo del singular Mircea Lucescu, que ejemplifica a la perfección el crecimiento de un club en concordancia con el dinero que se invierte en el mismo, ha ido dando pasos lentos pero firmes hasta plantarse, por fin, en su primera final continental. El culpable de todo ello es Rinat Akhmetov, un multimillonario que preside la empresa SCM Holding y que está entre las 50 personas más ricas del mundo. Parte de sus beneficios los ha destinado a un equipo de segunda línea al que ha situado en el escaparate mundial con sus últimos éxitos. Al contrario que su rival, los orange son una pequeña sociedad cosmopolita creada con un mismo patrón, el dinero de una economía saludable. Seguir leyendo…
La trigésimo quinta edición de la Supercopa de Europa, que nació en 1973 de manera oficial, volverá como es habitual a Mónaco. El estadio Louis II, escenario fijo y seleccionado desde 1998 por la UEFA, buscará al primer campeón de la temporada entre los dos grandes del continente el pasado año. El Manchester United, como ganador de la Champions, es el favorito ante un Zenit que progresa día a día y que tras levantar la Copa de la UEFA, intentará seguir su gloria en las calles monegascas.
Un United ‘plagado’ de bajas
El campeón inglés, que ya ha arrancado la Premier con cuatro puntos en dos jornadas, es ligero favorito. Sin embargo, las múltiples bajas que acumula a día de hoy le hacen ser mucho más precavido que nunca pues estarán ausentes Cristiano Ronaldo, Carrick, Saha, Park, Hargreaves, Nani y puede que incluso Giggs, con molestias en los últimos días.
Con este ‘caos’, Alex Ferguson ha sabido sacar el máximo rendimiento posible a dos factores. Uno, el de la brega interminable de jugadores como Rooney, Tévez, Anderson o su compatriota Fletcher, que están dando su mejor respuesta cuando el equipo más les necesita. La otra, tiene a la cantera como protagonista porque el banquillo y los últimos minutos de cada partido están dejando ver las promesas de Old trafford con chicos de futuro como Campbell o el brasileño Possebon.
El United, que puede cerrar estos días una última contratación con la llegada del búlgaro Berbatov, peleará por conseguir su segunda Supercopa de Europa pues la única la ganó en 1991 cuando venció al Estrella Roja serbio.
Del debut de Danny al adiós de Arshavin
El enigmático campeón de la pasada UEFA y actual campeón ruso, llegará a su primera Supercopa de Europa en un momento extraño. Está muy lejos de las primeras posiciones de la Premier Rusa pero, por otra parte, su actualidad se ha fijado estos días mucho más en el aspecto del mercado de fichajes. Mientras han cerrado al portugués Danny (que ha costado la impresionante cifra de 30 millones de euros), se habla cada vez con mayor insistencia del adiós de su estrella, un Andrei Arshavin al que muchos dan como perdido tras este partido.
El técnico, el holandés Dick Advocaat, siempre ha manifestado su sintonía con el extremo, que puede firmar en breve por el Tottenham inglés. Por tanto, puede darse un curioso dato si, como parece, Arshavin y Danny juegan este viernes. Sería quizás el único partido entre el crack y su sustituto.
Más allá de estas controversias del mercado, el Zenit tendrá la duda de última hora de su lateral derecho, el internacional Anyukov, con un problema en las costillas. Sin embargo, sí estaría el goleador Pogrebnyak, que tras perderse la Eurocopa, volvió la pasada semana con goles y espera proseguir la racha que tenía antes de su ausencia.