
El intrusismo en el mundo del periodismo deportivo campa a sus anchas en la actualidad. Los profesionales del sector tienen tremendos problemas para ser valorados justamente por sus empresas, que en multitud de ocasiones prefieren contratar a ex jugadores o gente relacionada con el fútbol (agentes y directivos) y lavarse las manos con becarios a los que explotan conscientemente. En el fútbol, sobre todo en los banquillos, esa ‘plaga’ es hoy en día algo natural que ha dejado de sorprender. Pese a ello, siempre tendré mis mayores respetos para todo aquél que, habiendo aprovechado su experiencia en los césped más singulares y basándose en experiencias exóticas, madura hasta alcanzar la cumbre. En España, los técnicos han extendido sus alas hace relativamente poco pero uno que va camino de batir todos los records es, sin ninguna duda, Roberto ‘Bob’ Martínez.




















