Aprovechamos el duelo que este sábado (18:45) protagonizan Partizan y Estrella Roja en la Jelen Superliga, para acercarnos al derbi más caliente de Serbia y uno de los más históricos del panorama internacional.
Comenzando el 24 de marzo de 1999, las fuerzas militares de la OTAN, bajo la dirigencia de Estados Unidos, castigaron a Yugoslavia con un bombardeo devastador de 79 días. Con más de 15.000 ataques, bombardeó sin tregua las ciudades y pueblos yugoslavos, destruyendo fábricas, hospitales, escuelas, puentes, estaciones de abastecimiento de combustible y edificios del gobierno. Miles de personas murieron y fueron heridas. Gran parte de la infraestructura social e industrial que se estableciera luego de la Segunda Guerra Mundial fue declarado en ruinas. El río Danubio, vital línea de vida para una gran región de la Europa Central, quedó intransitable. En Serbia, los más básicos requisitos de toda civilización moderna (electricidad, agua, salubridad), fueron totalmente bombardeados. La guerra se llevó prácticamente todo por delante. Todo, excepto el Večiti Derbi.
Ese nombre (en serbio) es el que recibe el enfrentamiento futbolístico de mayor rivalidad y pasión de toda Serbia y, porque no decirlo, de todo el fútbol del este de Europa. Partizan y Estrella Roja llevan 65 largos años de odio mutuo que ha ido creciendo y aunando fuerzas a medida que la escisión del país desfragmentaba las fuerzas enemigas (Dinamo de Zagreb, Hajduk Split o Maribor). Serbia queda relegada a su dominio. Una lucha anual con dos citas de máxima intensidad donde reflejar potencial, orgullo, grandeza y poderío que, sin embargo, siempre se ve mezclado con tintes racistas y grandes dosis de violencia. El estadio pasa a ser el escenario de dos ideologías opuestas que empezaron a chocar allá por 1945. Seguir leyendo…


Los ‘gigantes’ del continente pasan examen cada partido pero es en su final de campaña cuando toca mirar atrás y analizar los objetivos cumplidos. Ese momento, espléndido si el curso ha alcanzado las metas o decepcionante si la presión te ha consumido, resume todo un año. Todas las competiciones, todos los resultados y aquellos momentos que, para bien o para mal, ya son historia. Para muchos otros, los más humildes y los que tan sólo quieren las migas de ese pan que otros devoran, ese resumen de la temporada depende exclusivamente de un par de encuentros y no precisamente en el mes de mayo, sino en pleno agosto y tras semanas de preparación (y no de playa). Las fases previas de la Champions League han dejado momentos únicos para equipos que ansían protagonismo a base de mesura y trabajo silencioso. Una receta que ha servido para que Poli Timisoara, Ventspils o el simpático 
Acabamos de pasar una semana en la que las selecciones nacionales se jugaron su pase al próximo Mundial de Sudáfrica 2010. La importancia de estos partidos repercutió en el futuro de cada uno de los países participantes y eso lo saben muy bien sus aficionados. Pese a que el fútbol en general en todos los países tiene más repercusión como deporte de club que de selección nacional, en estos casos también los desplazamientos son, en ocasiones, masivos.

















