Alcanzar los 100 puntos por primera vez en la Liga, un nuevo registro goleador con 121 tantos y su 32º título liguero. El Real Madrid cerró una gran campaña en el Santiago Bernabéu con una goleada contundente al Mallorca (4-1) como colofón para su gran fiesta de despedida. Cristiano Ronaldo lo empezó, Benzemá lo continuó y lo cerró Ozil con un ‘doblete’. Será el día del campeonato, pero también del posible adiós de Higuaín y de los records, esos que ya piensa en superar el próximo año.
Era el día de responder. Ya fuera para evidenciar que los elogios recogidos todo el curso eran merecidos en un contexto de primer nivel, o para ser reducido en uno de los entornos más hostiles que se ha encontrado históricamente. Y la consecuencia a un choque plano, sin identidad por la nula participación de Xabi Alonso y por las excesivas individualidades de sus atacantes, volvió a ser la más temida por el madridista en la noche muniquesa. Cristiano no fue contundente, estuvo tan apagado como indefenso ante los marcajes bávaros. Ozil desasistido y sin capacidad para aparecer entre líneas y Di María más voluntarioso que eficaz. Sin ataque, sólo los desmarques al espacio de Benzema, el mejor, reforzaron un sistema mixto. Mourinho ni se atrevió ni reculó.
En un guión sin alternativas, pronto el Bayern encontró alteraciones positivas en una de sus máximas, la pelota parada, donde Ribery mandó a la red una pelota dividida en el área producto de acumulación de jugadores. Sufrió un cuarto de hora más el equipo blanco pero sin pegada local, todo se truncó en roces y entradas que impidieron ritmo. Cuando en la segunda parte el Real Madrid reforzó su ataque con mayor presencia de Benzema, el gol llegó para demostrar que el galo era el hombre y que Cristiano (que falla previamente) apenas acertó en el pase a un oscurecido Ozil.Seguir leyendo…
El Real Madrid goleó sin escrúpulos al Dinamo de Zagreb y ratifica su liderato en el grupo D. Benzema y Callejón, ambos por partida doble, Higuaín y Ozil firmaron la goleada blanca. Beqiraj y Tomecak maquillaron el marcador cuando el Real Madrid se relajó. Los goles goles croatas impiden al Real Madrid igualar el récord de la Juventus de Turín de mejor inicio en Champions League con victorias consecutivas sin encajar. Seguir leyendo…
El bombo en ocasiones es caprichoso y suele deparar enfrentamientos calientes, con mucho morbo. A todo el mundo le vienen a la cabeza choques entre países con rencillas en juego: Serbia – Croacia, Argentina – Inglaterra, Alemania – Austria, Brasil - Argentina o Rusia – Estados Unidos son unos de los muchos ejemplos que pueden surgir en un Mundial o una Eurocopa. Los focos suelen centrarse en este tipo de envites en grandes acontecimientos, pero las fases de grupos son una mina para coleccionar muestras de esta rivalidad acérrima.
La clasificación hacia la Eurocopa 2012 arrojó que Alemania y Turquía debían compartir grupo. Un duelo de ida y vuelta entre dos naciones que en el siglo XX han visto un trasiego desde la zona otomana a cada una de las ciudades teutonas. Y en octubre de 2010, con ambas selecciones igualadas a seis puntos en la cabeza, la mecha prendió. Hamit Altintop atizó a Mesut Özil (precisamente ahora compañeros en el Real Madrid) tratando de minar su moral. Un clásico en este tipo de careos que ya son centenarios. Seguir leyendo…
Mesut Ozil: Se crió en Gelnsenkirchen, canterano del Schalke y talentoso desde sus inicios. Allí nunca lo entendieron, no sabían leer su propuesta de fútbol y pronto creyeron que su calidad y visión de juego no iban a explotar nunca debido a una supuesta frialdad. No era sólo sensación de irregularidad, sino falta de fe, de confianza y de respaldo. Ahora, con todo ello bien asentado y en pleno crecimiento como el crack que ya es, Ozil regresó a su ‘casa’ futbolística para reclamar su sitio en la historia del fútbol germano y el mismo Gelnsenkirchen que no confió en él cuando era apenas un crío, quedó silenciado por los pases, movimientos y regates del enganche del Real Madrid. Tres goles, un hat-trick con más llegada y velocidad que nunca y que otorga a los germanos el pase directo y matemático a la Euro 2012.
Robin Van Persie: Otro que ahora mismo no encuentra la felicidad plena en el Emirates Stadium, donde no arranca definitivamente su cuenta goleadora para ayudar al Arsenal en plena crisis, pero que cada vez que se enfunda la elástica de la selección holandesa, se convierte en el killer que todos esperamos. Van Persie fue uno de los protagonistas de la noche en que el cuadro oranje, con cuatro goles que, entre otras cosas, sirvieron para superar el record de goles con un demoledor 11-0 ante la débil San Marino. Remates, velocidad y pegada para superar sus anteriores registros históricos, anclados en 9-0 frente a Finlandia y Noruega logradas en 1912 y 1972. Seguir leyendo…
Uno de cuatro pero uno clave. Un punto por bando, una igualdad justa en el marcador pero la sensación de que sigue habiendo enormes diferencias entre los dos grandes del fútbol español. La lectura del primer clásico de los que haremos frente en los próximos días, dejó mal parado a quien más tenía que perder, al que había reclamado más incógnitas previas y al que, en definitiva, tiene que cambiar su sistema conforme al rival al que se enfrenta. Admitir debilidades frente al máximo rival duele y mucho. Más si vistes de blanco, tienen 80.000 almas empujando en las gradas y no vale otro resultado que la victoria para pelear lo que ya está prácticamente perdido. Pero mejor es asumir que volver a curar heridas.
Mourinho, protagonista sempiterno antes y después del choque, convirtió la noche en un nuevo ejemplo de fidelidad. No sólo a sus ideales futbolísticos, sino a los siervos en los que ha transformado a todos los socios madridistas. Y es que por vez primera en la historia, celebraron un pírrico empate ante el rival que acababa de arrebatarles cualquier mínima opción a luchar por la Liga. Una estampa que, por sí misma, supone un elogio considerable al proyecto sólido y saludable del Barcelona. Una noche, que consolidó que Mourinho es el ídolo de una afición que lo venera por encima de todo, incluso a costa de mostrar las vergüenzas. Seguir leyendo…