
La ciudad de Budapest es el resultado de la unificación en 1873, ocupando ambos lados del río Danubio, de las ciudades de Buda y Óbuda, en la orilla derecha, con Pest, en la orilla izquierda. Es una maravillosa urbe fluvial en la que se funden la belleza y la tragedia, la añoranza y la pasión por la vida. El fruto de un pueblo llegado a Centroeuropa en torno al siglo X desde las estepas asiáticas, un pueblo guerrero, jinete y cazador, que con las indudables aportaciones de los pueblos circundantes acabaron por construir una majestuosa ciudad en la que nunca hubieron medias tintas, es el todo o la nada, la belleza infinita o la tragedia. Por ello el Danubio, el emperador de los ríos europeos, espectacular ya desde las tierras bávaras de Passau, la eligió como su “Perla”, “La Perla del Danubio”.




















