Lionel Messi apagó el debate sobre quien es el mejor jugador del mundo con un partido soberbio. El diez del Barcelona firmó un hat trick para enterrar al Valencia y sumar tres puntos que devuelven a los azulgranas a lo más alto de la clasificación. El Valencia protagonizó una buena primera parte, pero sin Albelda se hundió tras el descanso y se convirtió en un títere en manos de la genialidad de un dios.
Tal y como se esperaba, Leo Messi ha sido elegido jugador del año durante la gala de la FIFA en Zurich. El ya nuevo FIFA World Player superó a Cristiano Ronaldo, Xavi, Iniesta y Kaká. El azulgrana ya conquistó el Balón de Oro y redondea de la mejor manera posible un año irrepetible pues jamás un jugador había logrado seis ´titulos en un año y, además, recibido a su vez los dos máximos galardones individuales.Enhorabuena.
Las victorias ocultan defectos que las derrotan ponen bajo la lupa. Especialmente cuando esa victoria te conduce a tu sexta título consecutivo de la temporada. El Barcelona ya no enamora como el año pasado. No es tan brillante ni tan seductor, pero a quien le importa si los trofeos continúan poblando la vitrinas al por mayor. Los culés recurrieron al plan B para imponerse al Estudiantes (2-1) y proclamarse campeones del Mundial de Clubes. Con borrones y más sudor del esparado el Barcelona escribe su nombre en la historia del fútbol gracias a su escudo. Concretamente al escudo que está bordado en la casaca de Lionel Messi.
El Barcelona saltaba al césped de Abu Dabi con la presión del que se siente obligado a hacer historia como si se tratara de un mero trámite. Los culés habían recorrido un sendero adornado por cinco títulos para presentarse a la cita mundial ante Estudiantes de la Plata. El brillo de sus anteriores éxitos eclipsaba la dificultad que entrañaba abrazar el Mundial de Clubes. El gris partido ante el Atlante en semifinales mermó el menosprecio hacia los rivales, y Estudiantes transformó la confianza azulgrana en miedo a que el trofeo se escapara por tercera vez de sus vitrinas.
Según la mitología griega, Atlante era un titán que fue condenado por Zeus a mantener sobre sus hombros los pilares que separaban la tierra del cielo. En Abu Dabi el encargo le vino demasiado grande. El Atlante mexicano quiso trepar por los pilares para alcanzar el olimpo de los dioses del fútbol eliminando al Barcelona y hubo un momento en el que pareció que era capaz de lograrlo, pero en su ascenso se encontró con un dios como Lionel Messi, que no estaba dispuesto a permitirlo.
El Barcelona sorteó con más apuros de los esperados su primer escollo en su misión por llevar el Mundial de Clubes a las vitrinas del Camp Nou. Los azulgrana tuvieron que recurrir a su Balón de Oro para acabar derrotando al descarado Atlante (3-1) y ganarse el billete para la final del torneo, donde les espera el Estudiantes de La Plata argentino. Tras una primera parte gris, los azulgrana mejoraron en la segunda mitad y pasaron por encima de un rival más peligroso del que presumía su historial (ver video al final del post).
Era la asignatura pendiente esta temporada. Con una sobresaliente hoja de ruta en la Liga, la Champions se había mostrado como única mancha en la segunda campaña de Guardiola. Los dos pinchazos ante el Rubin Kazan, que quedó finalmente cuarto de grupo, hicieron que los fantasmas de la inmolación de la era Rijkaard se pasearan, al menos de forma esporádica, por Barcelona. Al fin, tras sufrir más de lo esperado, el conjunto culé se presenta en octavos de final y como primero de grupo.
En Kiev, el frío polar y el gol inicial de Milevskyi volvieron asustar. Pero la resistencia del Dinamo se disolvió lentamente. El Barça no perdió la cabeza ni el orden pese al fallo garrafal de Víctor Valdés que propició el tanto. Sacó su libreta y pronunció su discurso, lenta pero hipnóticamente. Y el Dinamo apenas protestó.
Como siempre, un galardón de máxima trascendencia e importancia, genera debates entre los analistas que seguimos día a día la actualidad del fútbol mundial. Leo Messi, como se esperaba, ha sido consagrado por la revista France Football como el Mejor Jugador del Mundo con el Balón de Oro 2009, confirmando los pronósticos y logrando el premio con la mayor puntuación de la historia. Fue tercero en 2007 y segundo en 2008. Messi se convierte así en el primer argentino después de Di Stéfano en obtener el trofeo, supera a Maradona y destroza antiguos registros de otrs cracks mundiales. Desde El Enganche analizamos su galardón con un debate sobre su reinado.
Leo Messi obtuvo este martes el Balón de Orosuperando a Cristiano Ronaldo y a Xavi, que se quedan con el Balón de Plata y el de Bronce, en la votación de ‘France Football’. Messi recibió 473 puntos de 480 posibles, por delante del portugués del Real Madrid (233 puntos) y de Xavi (170). Además, Andrés Iniesta se quedó fuera del podium con 149 puntos y Samuel Eto’o (Barça e Inter de Milán) fue quinto con 75 puntos. Kaká fue sexto e Ibrahimovic séptimo. El resto de españoles candidatos quedaron así: Fernando Torres (11º), Cesc Fábregas (12º), Iker Casillas (16º) y David Villa (26º).
El polémico gol que le valió a Francia el billete para el Mundial 2010 ante lrlanda está en boca de todos. El control con la mano de Thierry Henry se ha convertido en asunto de estado y hasta Sarkozy ha tenido que comparecer públicamente para pedir disculpas a los contrariados irlandeses. La trampa del delantero galo pasa a formar parte, de este modo, al top cinco de goles históricos que entraron gracias a que alguien les ‘echó una mano’.
1- La mano de D10s: La trampa más famoso de la historia del fútbol fue obra de Diego Armando Maradona durante el Mundial de 1986, aunque se la concedieron a Dios. El pequeño astro argentino se agigantó para ganar en el salto al gigantesco portero inglés Peter Shelton. Al menos eso es lo que vio el árbitro Alí Ben Naceur porque en realidad lo que se agigantó no fue Maradona, si no únicamente su brazo para golpear el balón con la mano e introducirlo en el fondo de la portería. A los ingleses les escuece todavía más que aquel legendario gol que anotó Maradona en el mismo partido.
2- La main de dieu: En Francia también hablan de la mano de un dios, pero fue la de Thierry Henry la que facilitó el gol de William Gallas y desató la ira de los irlandeses. Horas después todavía nadie entiende como el árbitro y el juez de línea fueron los únicos que no vieron que la acción fue ilegal. Algunos ven la mano de Platini en lugar de la de Henry, pero lo único cierto es que Irlanda tendrá que ver el Mundial desde casa y con cara de tonto.