El gran fin de semana futbolístico que analizabamos este viernes antes de que arrancara, ya ha dejado sus primeros grandes titulares. En Europa los sudores de Portugal ya son menos tras su victoria sobre Hungría y la derrota en el tramo final de Suecia ante su ‘vecino’ Dinamarca. Alemania, Serbia, Italia o Francia han dado un paso definitivo a Sudáfrica. Allí estará finalmente Maradona salvo catástrofe final en Montevideo este miércoles donde los charrúas se jugarán el todo por el todo tras vencer a Ecuador y meter a la Tricolor en serios problemas. Palermo salvó, ‘in extremis’ a Argentina. En África la noticia (más allá de que Costa de Marfil estará en la cita mundialista y de que Gabón fuerza a Camerún a seguir ganando hasta la última jornada porque ambos vencieron) la puso Egipto que sufrió lo indecible para imponerse en Zambia y obliga a Argelia a visitar El Cairo el miércoles para jugarse el cupo definitivo (pese a que juegan este domingo ante Ruanda, cualquier resultado le lleva a sacar un punto al menos ante los Faraones). México también cumplió y aguirre salvó los muebles con el viaje mundialista ya cerrado. Una jornada vibrante que terminará este domingo y que analizamos en video.
Si Carlos Queiroz pretendía explotar las grandes cualidades de la selección portuguesa que tanto criticó desde la distancia cuando Scolari estaba al mando, difícilmente vaya a ser en esta época. Los lusos están al borde de la eliminación (deben ganar sus tres partidos restantes y esperar a que Suecia pierda al menos uno) y la principal causa de tal desastre es la falta de gol que arrastran durante toda la fase clasificatoria. Ni Cristiano Ronaldo como delantero referencia, ni las llegadas de Deco o Nani, muy activos durante la noche danesa, evitaron que Portugal sacara la victoria de Copenhague. Sólo el debutante y recién nacionalizado Liedson (lo que evidencia problemas graves de gol), acertó en un cabezazo que igualó el primer tanto de Bendtner. Portugal debió golear y acabó prácticamente desahuciada.
Tal y como hicimos con Ronald Koeman y con Hristo Stoichkov, cerramos esta serie de artículos sobre los tres jugadores del ‘Dream Team’ azulgrana con experiencias en banquillos de nuestro fútbol. Para ello, nada mejor que hacerlo con Michael Laudrup.
No existió discusión posible cuando la UEFA, con motivo de su 50 aniversario, solicitó a la Federación Danesa (al igual que al resto) el nombramiento de su Jugador de Oro a lo largo de la historia. Los nórdicos lo tenían muy claro. Había un recuerdo imborrable, un nombre que nunca podrán olvidar y alguien a quien debían agradecer tantos momentos de felicidad viéndole con el balón en los pies. Sus habilidades fueron reconocidas con el más alto rango nacional y Michael Laudrup no podía sino sonreír, pues nunca se le dio demasiado bien estar con el foco en la cara.
Su carrera futbolística se basa en juventud, progreso, estrellato y abanderado de una época, pero hay dos claves que hicieron que todo se desarrollara de tal manera. Una habla de los problemas que existían hace años con el cupo de extranjeros en los equipos. La otra, tiene a la Selección Española como protagonista ya que vestido de vikingo, el mayor de los Laudrup siempre tuvo en la ‘Roja’ a su particular verdugo.