Llega a esta final con una ventaja mínima, pero es el candidato de casi todos. El Inter de Porto Alegre jugará esta noche en un abarrotado Beira-Rio con la tranquilidad de saber que un empate o una victoria ante su público lo convertirán en el nuevo campeón del fútbol sudamericano. Cuenta con jugadores mejores que los de su rival en muchas demarcaciones, además de la jerarquía copera que se le presume a cualquiera de los equipos grandes de Brasil. Pero también sabe de la mala suerte que el fútbol de su país ha tenido recientemente en las finales de la Libertadores jugadas ante rivales extranjeros. Una racha negativa que -si obra con inteligencia y mejora su juego con respecto al partido de ida- puede terminar por beneficiar a Chivas, un cuadro que en la previa deja la sensación de que tiene muy poco que perder en esta final.
El Internacional ganó la última Copa Libertadores para el fútbol brasileño en 2006. El equipo gaúcho -por aquel entonces entrenado por Abel Braga- se impuso por la mínima diferencia en una ajustadísima serie final ante el Sâo Paulo. Además de intentar asegurar su segunda corona sudamericana, lo que los jugadores de Celso Roth buscarán es poner fin a una fatídica racha adversa que padecen los representantes de la mayor potencia de la región en las finales frente a rivales extranjeros. Seguir leyendo…




Artículo escrito en la previa de la última final de la Libertadores.Lo rescatamos aprovechando la final del Mundial de Clubes entre Estudantes y Barcelona.
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