El Getafe estuvo cerca de remontar la eliminatoria ante el Sevilla pero se encontró con un gran Andrés Palop. El Sevilla hizo bueno la victoria por 2-0 en el partido de ida, y la victoria del Getafe por la mínima con gol de Soldado fue insuficiente para ganarse el billete a la final copera. La gran actuación del portero valenciano fue clave para colocar a los andaluces en la final.
El Sevilla coloca pie y medio en la final de la Copa del Rey después de derrotar por 2-0 al Getafe en el partido de ida de la semifinal. Los andaluces se adelantaron al filo del descanso por mediación del recuperado Luis Fabiano, pese a que el Getafe estaba siendo superior hasta el momento. La sentencia llegó en el tramo final del encuentro cuando Mario introdujo el balón en su propia puerta al intentar abortar una peligrosa internada de Jesús Navas.
El Barcelona hincó la rodilla por primera vez en la última temporada y media. Los azulgrana perdieron el calificativo de todocampeón después de caer eliminados de la Copa del Rey a manos del Sevilla pese a haber logrado ganar por la mínimo (0-1) en el Ramón Sánchez Pizjuan. Los andaluces estarán en cuartos de final del torneo copero gracias a la victoria en el partido de ida en el Camp Nou (1-2).
Mariano José de Larra se suicidó pegándose un tiro en los sesos por desamor, pero mientras tuvo la cabeza en su sitio fue uno de los periodístas más sagaces que hemos tenido en España. Le bastó una sola frase para describir a todo el país. Con su famoso “vuelva usted mañana”, puso en evidencia a una sociedad entregada a la chapuza y a ocultar un error con otro mayor. Larra escribió ese artículo a comienzos del siglo XIX, pero tendría vigencia en la actualidad y más después de descubrir la ética con la que se trabaja en TVE cuando sucede algo que no les termina de gustar.
Creo que todo el mundo está al tanto de los hechos a los que me refiero, pero los repasaré brevemente para los más despistados. El Athletic de Bilbao y el Barcelona, dos equipos que precisamente no destacan por profesar un profundo orgullo español, se enfrentaban en la final de la Copa del Rey. Es tradición que antes de la final copera suene el himno nacional, y se temía -con razón- que no fuera respetado por alguna de las aficiones. Así que, para evitar problemas, a TVE se le olvidó conectar con Mestalla en el momento en el que el himno español sonaba. Una actitud lamentable por parte de la televisión pública. Hasta cierto punto podría resultar comprensible de no ser porque la chapucera jugada todavía no había terminado.
Tanto el Barcelona como el Athletic de Bilbao mantienen un idilio especial con la Copa del Rey. Los dos son los equipos españoles que más veces se han proclamado campeones del título (24 el Barcelona, 23 el Athletic) y este miércoles sobre el césped de Mestalla se verán las caras en la final para dirimir quien es el verdadero ‘Rey de copas‘. Con semejante tradición copera, esta no será la primera vez que el Barcelona y el Athletic se crucen en la final del torneo. Se han visto en otras cinco ocasiones, con un saldo de tres victorias para los azulgrana y dos para los leones.
2 de mayo de 1920
Barcelona-Athletic (2-0)
Bajo una intensa lluvia que caía sobre el césped del Molinón, el Barcelona y el Athletic de Bilbao se vieron las caras por primera vez en una final de Copa del Rey, sin contar la que los azulgrana disputaron contra el Bizcaya en 1902. Los bilbaínos, que formaron con Amann; Hurtado, Acedo; F. Belauste, Eguiluz, Sabino, Echevarría, J.M. Belauste, Laca, Pichichi y Sena, eran los grandes favoritos. Mientras, el once culé fue: Ricardo Zamora; Coma, Galicia; Torralba, Sancho, Samitier; Viñals, Sesúmaga, Martínez, Paulino Alcántara y Plaza.
El trofeo de la polémica tuvo lugar durante la primera mitad de mayo de 1902. El político Carlos Padrós, quien ha pasado a la historia por fundar el Real Madrid, siempre fue un devoto del fútbol, pese a no poder practicarlo a causa de una acentuada cojera, y en 1902 decidió iniciar un ambicioso proyecto. En una época en la que no existían los torneos nacionales, Padrós quiso crear un torneo superior a la Copa Macaya -Copa Cataluña- y en el que se midieran los mejores equipos de todo el país.
El pequeño Éric era un niño diferente a los demás. Su ascendencia martiniqueña, su carácter introvertido y un adelantado crecimiento físico le alejaban de los demás niños de la escuela durante su infancia en Lyon. Sin embargo, había un rasgo de la personalidad de Éric que le hacía más especial todavía. Mientras todos los niños soñaban con ser futbolistas y participar en grandes finales, él tenía pesadillas con perdérselas.
El pequeño Éric se ha hecho mayor, pero continúa con un físico imponente; su ascendencía martiniqueña, por supuesto, no ha desaparecido y todavía es introvertido. “No tengo amigos en el Barcelona“, confesó a principios de año. En cuanto a su particular miedo a perderse finales no sólo continúa existiendo, si no que esas pesadillas se han convertido en realidad durante una semana catastrófica para los sueños de cualquier jugador. El Barcelona ha alcanzado dos finales esta temporada y Éric Abidal se perderá las dos. No estará en Valencia para luchar por la Copa del Rey, ni en Roma para intentar ganar la Liga de Campeones.