No era día para bromas en Stamford Bridge. La prensa del corazón hacía su agosto a puerta del escenario Blue en el partido de la jornada. Lo era por la capacidad de los equipos, por el duelo de técnicos italianos pero, sobre todo, por el contexto amarillista de unía en un mismo césped a John Terry y Wayne Bridge. El capitán londinense, verdugo para los ingleses tras sus polémicas en el último año, no ha recibido el saludo FIFA de cada partido por parte de Bridge, que esta misma semana dejó la selección inglesa a raíz de este escándalo. Tras ese gesto para el análisis extradeportivo, el Chelsea tropezó ante el ímpetu y las contras de Tévez y Bellamy, que ponen la Premier al rojo vivo(2-4) y evidencian los problemas de Ancelotti en defensa.
El Chelsea ha tenido 10 presidentes y 30 entrenadores a lo largo de su historia, lo que evidencia lealtad, confianza y buenas bases para sus proyectos deportivos. Sin embargo, no por ello Stamford Bridge siempre se rodeó del glamour actual que emanan los barros colindantes, sino que su caché nacional se reducía a un simple título liguero en 1955. Ted Drake, venerado por ser el mister que modernizó la institución, les aupó a lo más alto con la humildad de estrellas secundarias como Bobby Tambling o Roy Bentley. En 99 largos años de leyenda Blue su mayor éxito estaba casi olvidado pero la evolución definitiva, más allá de la llegada del millonario Roman Abramovich, la generó el que ya está considerado el mejor técnico de la historia del club, el incomparable y singularJosé Mourinho.
El técnico portugués, un ejemplo de competitividad y personificación en torno a una figura imponente y odiada por muchos, les colocó en la dinámica triunfal que exigían los nuevos tiempos. Gastó mucho, armó un bloque compacto, confiado en torno a una mentalidad poderosa y con un físico descomunal que rompió el reinado del Arsenal y del Manchester United. Londres dejó de ser tierra de Gunners, Hammers o Spurs. La gloria vestía de Blue y así lo reflejaron dos Premier, dos Carling y una FA Cup en apenas tres temporadas. Su perspectiva del fútbol como una guerra diaria, un constante vaivén de polémicas y la defensa ultranza hacia sus jugadores, le hizo ser venerado en Bridge, dejando un recuerdo imborrable que este miércoles escribirá un nuevo capítulo previo a la visita de ‘Special One’.
La historia del fútbol mundial ha dejado numerosos escándalos de personajes polifacéticos y singulares ya sea por sus salidas de tono, su carácter engreído o por sus hazañas antideportivas lejos de los terrenos de juego. Desde Vinnie Jones a Billy Bremer pasando por Gascoigne o Dennis Wise. Todos dejaron fiel reflejo de esta personalidad dubitativa en el fútbol inglés pero ninguno de ellos representaba un modelo, un ejemplo para su club y, desde luego, mucho menos para su país. Todas sus absurdas estupideces marcaron una época pretérita pero cuando pensábamos que aquellos personajes habían abandonado el día a día del fútbol inglés, apareció John Terry.
Nunca hubiéramos pensado hace unos años que aquél prometedor zaguero que se iba haciendo grande producto de sus incuestionables cualidades defensivas, podría ocupar tantas y tantas hojas de polémicas en torno a su persona, a sus maniobras lejos del césped y, desde luego, a todo lo que rodea a su vida privada. No sería de nuestra incumbencia si el bueno de Terry hubiera dejado el fútbol a un lado porque, de ser así, el ‘corazón’ ya tendría trabajo y la prensa deportiva dejaría de preocuparse por semejantes sandeces. Pero por desgracia, John Terry es el capitán de la selección más antigua del mundo y el icono del club que lidera la Premier League.
Angola se convertirá durante el mes de enero en el epicentro del orgullo futbolístico africano. La Copa de África expondrá al mundo el talento del continente negro. Los ojeadores de los grandes clubes se arremolinarán en los estadios en busca de perlas con futuro. Los aficionados se pegarán a los televisores para disfrutar del exotismo de un espectáculo diferente.
Será la auténtica fiesta del fútbol africano, pero en toda fiesta hay alguien arrinconado que no se está divirtiendo. No conoce a nadie y se arrepiente de haber asistido al evento. En la Copa de África, ese papel lo interpretan los clubes de fútbol europeos. Y es que Angola es durante estos días un agujero negro que ha absorbido 125 jugadores, debilitando las cinco principales ligas del viejo continente.
El ‘Boxing Day’ está dejando muchos detalles en la jornada Premier. Primero el empate sin goles de un Chelsea que sigue cediendo en el liderato ante un Birmingham al que incluso se le anuló un gol legal (0-0) y, después, en el debut de Mancini como técnico del Manchester City, los celestes vencieron al Stoke (2-0). En Craven, Fulham y Tottenham se hartaron a fallar ocasiones (0-0). (Videos abajo) Seguir leyendo…
Si el Chelsea es quien es hoy en día y logró encaramarse a lo más alto del fútbol continental, es por el estupendo trabajo de un singular técnico. No lo lograron algunos pese a los millonarios gastos de Abramovich pero sí lo consiguió José Mourinho. Su carácter, su fuerza, su carisma y su crítica constante a todos aquellos que le buscan las cosquillas, le hacen ser especial y en Londres tocó el cielo. El luso buscaba la misma senda en el Inter pero a pesar de trabajar para ello, el Calcio no es igual y su fútbol no demuestra la imagen sobria y potente de años anteriores como Blue. Sin embargo, el destino ha querido cruzar ambos caminos y el morbo está servido.
El Chelsea es uno de los candidatos serios, quizás el segundo tras el Barcelona en las apuestas y su prestigio va en aumento tras rozar el título los dos últimos años. Drogba, Lampard, Terry o Cech, junto a la experiencia de un Ancelotti que, como ‘rossoneri’ querrá dejar fuera al Inter, trabajan con ese sólo fin pues el objetivo número uno de la entidad es levantar esta Champions. El Inter representa el optimismo y la eficacia en la Serie A pero en Europa la presión es máxima tras demasiados años sin peso ni capacidad para romper el dominio anglo-español. Etoo, Milito, Sneijder y Julio César, así como la concentración y dedicación plena que pondrá Mourinho en el cruce, hacen que los italianos ganen enteros en una eliminatoria espectacular.