Por su mística, el carácter de quienes lo practican, la garra inigualable que se aprecia en cada pelota y los ilustrísimos escenarios donde se exhibe a cualquier esquina del planeta, la Premier League se ganó hace años un apartado exclusivo en el corazón de todo aficionado al fútbol internacional. El hooliganismo, la imposibilidad de participar en competiciones europeas en los años 80, así como la marcha de referentes a otros campeonatos europeos, propició que el fútbol inglés reaccionara desde la base. Las negociaciones por los derechos televisivos se trastocaron en 1988, muchos equipos amenazaron con disolver el trato, lo que obligó a una renovación de los estadios, lo que mejoró las asistencias y recaudaciones, iniciándose así el empujón definitivo para que en 1992, arrancara la Premier League sin el freno que interponía hasta entonces la Federación Inglesa.
El formato de competición no se vio alterado pero tras 104 años de unión, la Football League se dedicó a los tres escalones directamente inferiores a la Premier, que pasó a retro-alimentarse por sí misma. Desde entonces, los clubes ingleses han logrado todos los objetivos que se impusieron con el cambio. Han regresado a la élite continental, aliviaron los problemas económicos, lograron atraer a los mejores futbolistas del planeta y, desde luego, explotan comercialmente su producto como nadie en este mundo. La mezcla de imagen vanguardista y raíces arcaicas sigue funcionando y hoy, además, han mejorado en el aspecto competitivo pues, por vez primera en muchos años, existen seis equipos poderosos capaces de disputarse el mayor de los tesoros. Es la Premier 2010-2011. La Premier del ‘Top 6’.Seguir leyendo…
Por Eleté (Periodista especialista en marketing deportivo)
La Premier League es la liga “camisetera” por excelencia. Al ser la liga que más mueve en cuanto a cifras de patrocinios y ventas en general gracias a su excelente uso del marketing, supone una oportunidad clave para las grandes marcas. Así, tenemos a primera vista una liga dividida a la mitad entre Nike y Adidas con dos grandes patrocinios cada una, y quizás podamos incluir al Tottenham como destacado por fuera de los “Top 4”, visitendo otra marca destacada a nivel internacional como Puma.
Comenzando por el último campeón, tenemos al Chelsea como representante de Adidas y sus clásicas tres tiras. Para la titular, la marca alemana y el club optaron por un diseño bastante simple, casi completamente azul con algunos vivos en blanco. Lo destacado es la vuelta del rojo luego de varios años, quizás volviendo a los orígenes que este renovado Chelsea parece haber dejado atrás. Esto último puede ejemplicarse con la camiseta suplente negra con vivos naranjas, incluidas unas pinstripes que se tornan de este color hacia la parte baja con un interesante efecto. Siguiendo con las combinaciones y camisetas “marketineras”, la tercera revive el fluo en combinación con el negro que los “Blues” supieron popularizar algunas temporadas atrás. Seguir leyendo…
Mucho más control y mesura se prevé para el mercado inglés esta campaña. Tras los desembolsos exorbitados de los últimos años, los grandes ha controlado muy bien sus movimientos y antes las crecientes deudas, sólo en Manchester City es capaz de entrar con jugosos petrodólares en las cifras que manejan los grandes de Europa. Poco movimiento pero muchas expectaciones.
Chelsea: Mantener la corona del fútbol inglés, crecientemente competitivo y con grandes cracks mundiales, es la tarea para la que arranca el nuevo curso en Stamford Bridge. Tras lograr el ‘doblete’ el curso pasado, Ancelotti tendrá refuerzos para seguir creciendo también en Europa. Por ahora, la aportación estrella y casi diríamos que única, es la del ex Red Yossi Benayoun, que ha llegado al cuadro Blue por 7 millones y con la única misión de tapar la marcha de Joe Cole, que acabó contrato y no fue renovado. Hay dos compras más pero ambas son productos de futuro que jugarán en el filia, el checo Tomas Kalas y el croata Matej Delac. Seguir leyendo…
Al Chelsea le bastó su versión más gris para imponerse a un inofensivo Porstmouth. Los blues fueron muy superiores en la primera mitad, pero el larguero -hasta en cuatro ocasiones- y David James impidieron que se moviera el marcador. Tras la reanudación, los de Avram Grant despertaron y asustaron al Chelsea, llegando a desperdiciar un penalti por mediación de Prince Boateng, villano del partido por su fallo y provocar la lesión de Ballack. La reacción del Pompie, sin embargo, no encontró premio, sino todo lo contrario. Una falta sutilmente lanzada por Didier Drogba instaló la FA Cup en las vitrinas de Stamford Bridge y firmar el doblete de liga y copa.
No había nadie en todo el planeta fútbol que pensara en un caos del Chelsea en la última jornada de una Premier sentenciada a su favor. Como se esperaba, el Wigan fue un juguete en manos Blues y los de Carlo Ancelotti golearon a lo grande. 8-0, un último gol de Drogba que le convierte en máximo goleador con 29 dianas y, sobre todo, la centenaria cifra de 103 goles en el campeonato que le hacen pasar a la historia como el equipo más anotador de la historia de la Premier League. No hubo rival y el Chelsea se convierte en el nuevo campeón inglés.
El Manchester United, que necesitaba un tropiezo de los londinenses, cumplió con su cometido ante el Stoke (4-0) y confirmó un año donde un par de detalles le negaron mejor suerte. Sigo pensando que el último minuto en el Allianz, donde Olic anotó para complicarle en Champions y Rooney se lesionó dejando mal parado el resto de la campaña de los de Ferguson, fue determinante para el desenlace final. Seguir leyendo…
El pasional sentimiento que emana para gloria de todos el fútbol inglés, tiene varios epicentros donde comparte titulares con el rugby. Inexplicable en el resto del planeta, el deporte rey encuentra amenazantes síntomas en Wigan, un enclave donde el fútbol siempre ha vivido a la sombra del rugby, pues los Wigan Warriors son un auténtico referente nacional. Tres veces campeón del mundo de clubes, 18 veces mejor equipo de Europa y mitos en el Hall of Fame, invitan a una historia llena de heroicidades y éxitos que ensombrece al Wigan Athletic futbolero, dirigido esta campaña por el técnico español Roberto Martínez.
Salvados del descenso en estas últimas jornadas, pensando ya en la próxima campaña y con varios españoles en sus filas, el Wigan está ante el momento clave de su historia pues, pese a no jugarse nada más que el honor, el domingo todo el mundo tendrá un ojo puesto en sus evoluciones. Puede que el proyecto de ‘Bob Martínez’ haya cumplido con un simple aprobado las peticiones exigidas desde la directiva, que el equipo haya encajado la mayor goleada del año (9-1 del Tottenham) y que su intento de mejorar el estilo arcaico del club por uno más vistoso, necesite más tiempo para emerger entre el físico inglés. Sin embargo, ninguna de estas objeciones ni apuntes tendrá la repercusión de la hombrada que pueden protagonizar este fin de semana si logran frenar la maquinaria del Chelsea en Bridge. El Wigan será el juez final de esta Premier. Seguir leyendo…
Dicen que la calle, mi calle puede ser tan grande y varia como el mundo, cuentan que en todo el mundo no hay más de lo que hay en aquella calle. Puede ser un medio tan confuso y hostil como acogedor, donde puedes encontrar a los peores enemigos y peligros tan reales como ciertos. Sobrevivir sobre sus mojados adoquines, colchones de almas perdidas, puede ser tan complicado que cuando estés preparado para hacerlo lo estarás para todo. Con estas palabras muchos de nosotros podríamos haber iniciado el recuerdo de nuestra infancia, pues nuestra calle y nuestro barrio podrían ser el de cualquier ciudad, el de cualquier lugar, pero existen olvidados enclaves geográficos en los que cobra aún mayor crudeza este axioma universal de techos estrellados y aceras de cartón.
Barrios como el de Clara Town, situado en Monrovia, el corazón de la convulsa Liberia y la olvidada África, donde el caucho hizo enriquecer a unos pocos que jamás pensaron en paliar la pobreza e ignoraron alevosamente los conflictos bélicos que azotaron al país. Justo en el centro de aquel ‘campo minado’ nació un chico llamado Manneh Oppong, uno de los trece hermanos que componían su numerosísima unidad familiar del grupo étnico Kru, enclavada en una de las zonas más pobres y deprimidas del país. Seguir leyendo…