05
Dic
El técnico español, ex seleccionador de Bolivia o Chile, habló para El Enganche momentos después de que el sorteo del Mundial 2010 terminara. Azkargorta cree que España no debe fiarse de nadie, respetar a todos y pensar partido a partido. Una perspectiva siempre sabia que aquí te reflejamos.
¿Qué te parece el grupo de España?
A primera vista se aprecia que no hay nada exótico, es decir, rivales todos conocidos. Todos tienen algo que mostrar aunque es cierto que España tiene capacidad para salir adelante. Aún así, en un Mundial más que en cualquier otra competición hay que concentrarse, respetar al rival y ganarse los elogios.
¿Qué destacarías de los rivales?
Suiza me parece un equipo peligroso porque aunque a nivel de clubes no se puede aún comparar con los grandes de Europa, sí está progresando mucho a nivel de selecciones donde sus jóvenes están progresando a buen ritmo. Honduras se clasificó a última hora tras dejar fuera a Costa Rica casi sin querer pero desde aquí lo vemos como un partido que levanta un poco de ganas de revancha por lo sucedido en el Mundial de España 1982. Hay una cuenta pendiente desde entonces. Sin embargo España y Chile son los máximos favoritos. Ambos son superiores. Seguir leyendo…
11
Oct
Este domingo, el colorido y ambiente de La Paz recibe con gran emoción a la selección brasileña. Pese al gran momento de la canarinha, que marcha líder de la fase eliminatoria y emana felicidad y decisión tras imponerse en la Copa Confederaciones, los Papis buscarán una nueva heroicidad (como la lograda hace meses cuando golearon con estrépito a la albiceleste). Sin embargo, en contra de lo que muchos piensen, aquella no fue la victoria más emotiva de su historia. Bolivia, liberada de presiones que tengan que ver con el pase mundialista (mposible de conseguir) desde hace meses, tiene una fecha que recordar (25 de julio de 1993), un escenario enclavado en el tiempo (el propio Hernando Siles) y protagonistas de similar caché para pensar en repetir gesta ante un ‘gigante’. Aquella que un día ya les hiciera grande.
Era la Bolivia de Xavier Azkargorta, el técnico más idolatrado en la historia del país y el mismo que actualmente sigue generando grandes reverencias cuando pisa suelo boliviano. El Bigotón, descubridor de talentos como Fernando Redondo o Shunsuke Nakamura (a ambos les hizo debutar al primer nivel), se aventuró a las Américas tras su paso por los banquillos españoles (es el técnico más joven en haber debutado en Primera con sólo 29 años). La Selección boliviana suponía un reto pues, como en la actualidad, estaba gravemente dañada por su economía, por la escasez de medios, inversiones y jugadores de nivel. La sombra de los ‘gigantes’ sudamericanos era demasiado alargada y tocó trabajar desde cero sobre una generación que, en palabras del propio Azkargorta “se quería poco, como todo jugador boliviano”.
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01
Abr
Representa a la perfección el amor al fútbol, emana sabiduría, inteligencia en sus palabras y una enorme capacidad para sorprender con miles de anecdotas que ‘engatusan’ a todos aquellos que disfrutamos con sus sabias doctrinas. Media hora con Xavier es un orgullo, un placer para aquellos que adoramos la pelota como él y que comprendemos su pasión por aquellas metas que lideró desde los bajos fondos de La Paz. En Exclusiva para El Enganche, el ‘Bigotón’ Azkargorta.
Xabier, ¿qué recuerdos tiene de aquel equipo de Bolivia que llegó a Estados Unidos 1994?
Yo creo que no son ni tan siquiera ya recuerdos, sino sentimientos que ya están formando parte de la manera de ser y de pensar de uno. Fue una vivencia absolutamente impactante con unos inicios muy duros pero con un final extraordinario. Algo imborrable en la memoria de todos y cada uno de los que a ello contribuimos.
¿Cómo hizo para adaptarse a las dificultades organizativas en sus primeros meses como entrenador?
Al principio todo fue delicado porque coincidió que en 1992 se cumplía en quinto centenario del descubrimiento de América y en toda la zona como que no estaba demasiado bien visto que un español anduviera por allí intentando dar lecciones de fútbol. Nosotros lo que hicimos fue analizar un poco el tipo de futbolista que teníamos y el tipo de competición que había por entonces en Bolivia para terminar llegando a la conclusión de que había que buscar un trabajo dirigido sobre todo a mejorar la autoestima del propio jugador. Nos dimos cuenta que el futbolista boliviano no se quería demasiado a sí mismo y había que empezar a fondo por ahí, con un trabajo detallado y muy personal, de constante diálogo con los futbolistas, cambiar un poco la imagen, exigir mejores comportamientos y sobre todo intentar ese compromiso personal. Nada de tener compromisos con el país, ni con la bandera ni con la afición, sino con uno mismo.
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