El fútbol es una obra esférica cuyo destino principal es ser representada por lo que visto desde este perfil, es una representación o puesta en escena cuyo guión es independiente de su escenificación, calidad y tipo de representación. Por lo tanto la escenificación tiene una relación externa con el objeto que se pone en escena y sobre todo con el individuo que lo escenifica, en este caso el actor principal, aquel que logra con su talento y calidad dar forma y vida a una obra esférica. Y el nº10 de la albiceleste dio vida y forma a su obra en el año 1986, convirtiendo de forma definitiva el fútbol en arte escénico y espectáculo.
Recuerdos que nos trasladan a la visión de un estadio mexicano Azteca ejerciendo por segunda vez -la primera en 1970 con Pelé- como escenario histórico de la consagración de un mito mundial del fútbol. Su nombre Diego Armando Maradona, México 86 la obra, el guión escrito por Bilardo, la escenificación única e independiente de Diego. Momentos estelares, la composición coreográfica de un genio que nos regaló el “Gol del siglo” inmediatamente después de una “mano de Dios”. Seguir leyendo…
Una triste noticia ha cruzado el charco y ha desempolvado los legajos históricos de las segunda y tercera década del fútbol argentino en el siglo pasado. Desde La Plata una nota de prensa revelaba que la pasada madrugada Don Pancho Varallo, el insigne y legendario goleador de Gimnasia y Boca había fallecido a la edad de 100 años. Edad centenaria a la que había llegado el pasado 5 de febrero, cuando recibió un caluroso homenaje en el teatro municipal Coliseo Podestá de La Plata.
Con él se nos va el último sobreviviente del Mundial de Uruguay de 1930, se nos va uno de los primeros ‘romperredes’ de la historia del fútbol argentino, identificado siempre con Boca -donde es una leyenda- pero de corazón platense de Gimnasia y Esgrima. Se nos va también el insal -insider- derecho, el centroforward, irrepetible goleador -hizo 194 goles en 222 partidos con la camiseta xeneize- y el viejo sabio contador de historias de aquel otro fútbol. Seguir leyendo…
El 9 de agosto de 1931, Eduardo Alterio, tío del magnífico actor argentino Héctor Alterioinscribió su nombre en la historia del fútbol al convertirse en el primer guardameta que anotaba un gol en el campeonato argentino. Conocido por todos como “Pibona”, este arquero -como dicen en Argentina- convirtió una pena máxima que en el minuto 34 de partido decretó el colegiado Ricardo Riestra, una acción por la que el buen portero de Chacarita entró en la historia del fútbol argentino.
Fue en la decimosegunda fecha del primer Campeonato profesional argentino disputada entre Chacarita Juniors y Tigre, en aquel año de 1931. Tigre jugó como local, y el encuentro acabó con empate a tres en el marcador. Alterio batió a Savarro y cuentan que no fue demasiado complicado para la “Pibona”, pues las crónicas de la época apuntan que Savarro permaneció inmóvil junto al poste derecho en señal de protesta por la cobranza de la pena máxima del juez Ricardo Riestra. Seguir leyendo…
Khalil Gibrán, poeta, pintor, novelista y ensayista libanés comenzaba de la siguiente forma una de sus magistrales composiciones en la que abordaba dos de los grandes sentimientos del ser humano, la Alegría y el Dolor: “Entonces, dijo una mujer: Háblanos de la Alegría y del Dolor. Y él respondió: Vuestra alegría es vuestro dolor sin máscara. Y la misma fuente de donde brota vuestra risa fue muchas veces llenada con vuestras lágrimas”.
Unas líneas que podrían dar comienzo a la paradoja vivida en el Mundial de Argentina de 1978, acontecimiento deportivo que como muy bien dice Menotti no debería ser utilizado para recordar a la dictadura -que si que utilizó el citado evento a nivel propagandístico- sino para enmarcar la esencia de lo experimentado por el maltrecho pueblo argentino en aquel histórico Campeonato, pues el fútbol en medio del horror no fue otra cosa que una excusa para ser felices. Seguir leyendo…
Intensa jornada de amistosos internacionales la que presenciamos ayer. Al mismo tiempo que España empataba con México, otros combinados nacionales de los llamados “grandes” tampoco mostraban su mejor cara. La nueva Francia de Laurent Blanc cayó derrotada por 2-1 frente a una selección noruega que de la mano de Erik Huseklepp dio el primer toque de atención a la nueva selección francesa.
Cuando ya se han cumplido varias semanas desde la finalización del Mundial, las selecciones sudamericanas que han participado del certamen organizado por Sudáfrica comienzan a proyectar su camino hacia Brasil 2014.
Tras un viernes de furia mediática y decepción en el núcleo duro de los aficionados, el país anfitrión de la próxima Copa del Mundo ha anunciado el nombre del sucesor de Dunga: Mano Menezes. Paraguay movió ficha rápidamente y se aseguró la continuidad de Gerardo Martino durante al menos un año más. Uruguay está a punto de renovarle (y mejorarle) el contrato a Óscar Washington Tabárez. La federación chilena podría hacer algo similar con Marcelo Bielsa en los próximos días. Y en Argentina el despido de Diego Maradona al frente de la albiceleste ha confirmado la turbulencia generada desde su viaje a la capital venezolana. Seguir leyendo…
Mientras estos días se decide el futuro de Diego Armando Maradona en el banquillo de la Selección Argentina, recordamos a quien fye su ídolo, Ricardo Bochini, el ‘Bocha’.
El arte, la gambeta y el bronce siempre tuvieron un origen común: la tierra. Aquella de la que surge la veta del preciado mineral, la que forma también el irregular potrero en el que las piedras sin nombre sustantivan la genialidad del regate anónimo de la pobreza, la gambeta. Y tres conceptos a priori tan independientes pueden amalgamar de tal forma que de ellos surja la destreza y el talento del artista, el nacimiento de las formas que moldean la historia, la pose y la personalidad de un futbolista genial que debe ser recordado por y para siempre.
Su nombre Ricardo Enrique Bochiniy su estela de recuerdo el gol, el pase, la gambeta,.el diez y la roja de Independiente de Avellaneda.
Y aunque para ser recordado solo baste una de sus acciones para elaborar una crónica legendaria, creo merecidísimo el perfil de bronce que se creó en honor de un tipo de su grandeza y singularidad. Seguir leyendo…
En clave americana, las dos decepciones más importantes de los cuartos de final del Mundial las encarnan las selecciones de Brasil y Argentina. El resultado final ha sido el mismo, pero la forma -y, fundamentalmente, los antecedentes acumulados por ambos equipos- difiere enormemente. Del bajón de tensión de la Canarinha, que parecía haber facturado sus opciones de hexa tras imponerse hace un año en la Copa Confederaciones, a la traca final en signo negativo de la Albiceleste, que dejó al ilusionado seguidor argentino sumido en una depresión importante. Dice la canción que “la alegría no es solo brasileña”. En este Mundial 2010, la decepción tampoco lo es.
A golpe de hashtags, de convocatorias cuestionadas y de un juego que se apartó (para algunos mucho, para otros no tanto) del ideario del fútbol más representativo de Brasil, el seleccionador Dunga llegó a Sudáfrica con el equipo más balanceado y mejor trabajado en la previa de toda la Copa del Mundo. Aún hoy leo la nómina de la Canarinha y me sigue pareciendo la mejor de todas las que comenzaron el torneo. Luego de jugar de manera muy convicente frente a Costa de Marfil y Chile, la pentacampeona sacó turno para seguir avanzando en el Mundial tras superar a Holanda en cuartos de final. Seguir leyendo…