Emociones antónimas en los primeros compromisos de los equipos españoles en este jueves de Europa League. El Athletic de Bilbao fue la cruz al caer con contundencia ante el Anderlecht en Bruselas por 4-0 y se despide así de Europa por esta temporada. Por el contrario, el Atlético de Madrid se marcha con una gran sonrisa de Estambul gracias a un postrero gol de Diego Forlán que significó la victoria por 1-2 ante el Galatasaray y el pase a octavos de final.
La jornada de la Europa League confirma los peores temores para los clubes españoles. El Athletic de Bilbao no dio la cara esperada hasta la segunda mitad y apenas pudo empatar ante un Anderlecht animado de arranque y que se adelantó por medio de Biglia. El joven San José logró la igualada definitiva (1-1) que obliga a marcar a los de Caparrós en la vuelta. Similar resultado aunque sensaciones opuestas dejó el Atlético de Madrid, que dejó escapar vivo al Galatasaray, que sobrevivió en la apatía rojiblanca para igualar en el último cuarto de hora a cargo de Keita. Reyes, con un golazo de falta, había encarrilado una noche europeo que terminó con decepción (1-1).
Treinta y dos títulos ligueros, algunos momentos gloriosos en el continente con dos extintas Recopas y dos Copas de la UEFA a sus espaldas, así como una final de Copa de Europa (la de 1978 ante el Liverpool), reflejan la supremacía de Anderlecht y Brujas en el fútbol belga, que no encuentra el camino desde los años 80, donde empezó a quedar estancado. Ahora los dos ‘gigantes’ luchan codo con codo por la Jupiler Pro League (pese al extraño formato que tiene esta campaña) y en Europa se cruzan en el camino con Athletic de Bilbao y Valencia. Metemos el bisturí a dos proyectos que comparten similitudes desde el propio vestuario donde dos ‘humildes’ entrenadores han encontrado un camino regular que, al menos, les ha devuelto el status a nivel nacional.
Ariel Jacobs apenas llegó a ser un futbolista de nivel pues jamás pisó césped de primera categoría pero su trabajo le llevó como asistente y ayudante en equipos de todo el país. Así llegó en 2007 al Anderlecht pero después del fracaso de Franky Vercauteren, se armó de valor para ejercer como líder hasta la fecha. Ha tenido algunos problemas internos pero el buen momento liguero de su equipo, máximo aspirante al título, le ha dado caché para mantener el tipo. Adrie Koster tampoco fue un valorado jugador durante su etapa en el césped porque a pesar de jugar en Roda y PSV, apenas tenía minutos, retirándose muy joven ante la falta de opciones. Eso le benefició a la hora de empezar sus tareas como técnico pues, también como asistente, tomó contacto en numerosos equipos hasta que en 2007 se encargó de las categorías inferiores del Ajax y acabó con el primer equipo por los malos resultados. Aquella experiencia efímera le dio un nombre y, como perfecto conocedor de las juventudes, el Brujas le ha dado su banquillo esta campaña con la idea de desarrollar un proyecto a largo plazo.
El fútbol volvió a gran escala este fin de semana, después de que muchos campeonatos estuvieran parados debido al frío invernal. Ante tantos epicentros informativos y de análisis, quien escribe dejó para este lunes el partido estrella de la jornada en la Jupiler League belga: Standard Lieja-Anderlecht. Habría que apuntar que el actual campeón está viviendo un año desatroso y que está a más de veinte puntos del que este domingo era su rival, el actual líder. Sin embargo, por desgracia, el choque tenía demasiadas cuentas pendientes y un protagonista de excepción que, por desgracia, no era el balón, sino Axel Witsel.
El otrora (pese a su edad aún adolescente) Bota de Oro belga (premio al mejor jugador del campeonato) se enfrentaba de nuevo al Anderlecht tras el duelo del pasado año, cuando una brutal entrada sobre Marcin Wasilewski le catapultó a la fama de los jugadores violentos. Antes del duelo, durante la semana, su figura volvió a aparecer en la prensa cuando el periódico de mayor tirada nacional, le colocó a la altura de Kim De Gelder, el famoso asesino perturbado. Este domingo el choque arrancó fatal para los de Laszlo Boloni y antes del descanso, el centrocampista local volvió a realizar otra entrada polémica sobre Roland Juhasz. Sin embargo, esta vez su expulsión genera muchas dudas. ¿Merecía castigo o pagó su fama de violento? (Video un poco más abajo)
El Villarreal ha sido el español menos agraciado por el bombo de la Europa League. El Submarino Amarillo ha sido emparejado con el Wolfsburgo, actual campeón de la Bundesliga. Los alemanes ya no son tan temibles como la temporada pasada y están apartados totalmente de la lucha por revalidar el título en Alemania, pero cuentan con una pegada brutal.
Dzeko y Grafite son los dos grandes peligros a los que deberá hacer frente el Villarreal. Los dos delanteros forman un cóctel explosivo de potencia y calidad que destrozó Alemania el año pasado. Otro nombre importante es el de Misimovic, clave en la medular y ejecutor de las acciones a balón parado. El alemán de origen bosnio aporta la calidad que le falta al doble pivote del Wolfsburgo. También habrá que seguir de cerca al lateral izquierdo Schäfer, pretendido por el Real Madrid.
‘Shock’ en la Jupiler League con este delantero de 16 años. Empezó de suplente en el Anderlecht y en la Sub-21 belga y ahora es titular en ambas. No para de marcar: 8 goles en liga, los últimos de cabeza. Lo más sorprendente es cómo mueve sus 95 kilos y 1,92 metros. Es el nuevo M’Penza o Drogba. Este hijo de un futbolista congoleño emigrado ya ha sonado para el Chelsea.
Lukaku es un delantero centro dotado de una potencia descomunal. Teniendo en un cuenta su talla, es muy rápido. Se mueve por todo el frente de ataque con la soltura de un atacante bajito y se muestra generoso cuando compañeros suyos están en posiciones propicias para anotar. El dinamismo con el que suele ejecutar sus acciones es lo primero que suele llamar la atención cuando la cámara enfoca a este ariete de potente físico. Con el balón en los pies es muy osado y, aunque también posee una extremada facilidad para asociarse con sus compañeros, es capaz de fabricarse él solo una ocasión de gol, haciendo gala de su espectacular cambio de ritmo.
Los ‘gigantes’ del continente pasan examen cada partido pero es en su final de campaña cuando toca mirar atrás y analizar los objetivos cumplidos. Ese momento, espléndido si el curso ha alcanzado las metas o decepcionante si la presión te ha consumido, resume todo un año. Todas las competiciones, todos los resultados y aquellos momentos que, para bien o para mal, ya son historia. Para muchos otros, los más humildes y los que tan sólo quieren las migas de ese pan que otros devoran, ese resumen de la temporada depende exclusivamente de un par de encuentros y no precisamente en el mes de mayo, sino en pleno agosto y tras semanas de preparación (y no de playa). Las fases previas de la Champions League han dejado momentos únicos para equipos que ansían protagonismo a base de mesura y trabajo silencioso. Una receta que ha servido para que Poli Timisoara, Ventspils o el simpático Sheriff Tiraspol, se hayan ‘colado’ en la última ronda de una Champions que este viernes sorteará los cruces definitivos.