Histórico
14 julio 2018El Enganche

Mundial 2018: Lukaku-Kane y el retorno del 9

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Por Carlos Prieto (@catirecai)

En las ya vacías vitrinas del Mundial de Rusia se exhibieron las últimas tendencias en tácticas y estrategias…  casi ninguna selección salió nominalmente con 5 defensas, apenas algunas jugaron con 3, pero lo que se puso de moda fue el juego directo y con un 9 de área. 

España y Alemania ganaron dominaron los últimos años con el uso del falso 9 en buena parte de sus partidos. En La roja Cesc Fabregas, en la mannschaft Thomas Muller y Mario Gotze. Posicionalmente jugadores para vivir fuera del área, ser parte de la gestación de la jugada y aparecer para culminarla, pero nunca para esperar a rematarla.

La mayoría de las selecciones presentes en Rusia 2018 practicaron el juego directo que tenía como pivote al delantero centro de área, el de pelearse contra los centrales como un lobo solitario que se separa de su manada. Ese “9” que disfruta pedir el balón largo en cada saque de puerta había entrado en desuso. Sólo Argentina se atrevió a cambiar el dibujo en pleno campeonato. El bajo nivel de Higuaín y de Aguero hizo que Sampaoli probara a Messi de falso 9, sin éxito.

En Serbia estaba Mitrovic el mismo del empujón a Miranda en el gol a Brasil, que se peleó con todo y contra todo, y terminó fallando más de lo permisible. Formado en Bélgica y curtido en la Premier, es el típico delantero de raza que vive de rachas. Dinamarca presentó en sociedad a Jorgensen primero y a Cornelius después como pivotes de un juego directo donde el target es alimentar de oportunidades a Eriksen que no juega como en el Tottenham en la gestación, pero sí cerca del área. Lo que valió en las eliminatorias no fue suficiente en Rusia.

El rock star sin embargo fue Artem Dzyuba de Rusia. Un tipo sin miedo, al que le va la presión y los retos personales, tiene el carisma que enamora a la tribuna y la personalidad para retar  a los entrenadores. Y eso, gusta y mucho a la grada. Peleando solo contra Piqué o Ramos, Gimenez o Godín, nunca rehuyó el reto y más de uno terminó pidiendo la hora.

Diego Costa y España son esa pareja condenada a nunca entenderse. Fuera de encaje, el brasilero luce impuesto allí en el frente del ataque, buscándose la vida el solo mientras el equipo juega -o no juega- a otra cosa. La selección quiso mantener su estilo de juego de posesión, pero mantuvo al hispano brasilero de titular contra equipos defensivos, que no dejaron espacios. Ante Portugal funcionó el invento, no así contra los demás.

Suecia sin Zlatan podía ser cualquier cosa y fue un poquito más que otras veces. Marcus Berg quien era antes el pivot de Ibrahimovic, ahora lo fue de Toivonen. Así como en Uruguay con Suárez y Cavani, el recurso fue utilizar al delantero centro acompañado de otro atacante con el cual poder cambiar los roles durante el partido.  Es otra forma de atacar, de crear ocasiones.

En México el Chicharito Hernández hizo el trabajo sucio para Carlos Vela,  en Inglaterra Harry Kane es a quien buscan los compañeros para terminar la jugada, salvo los pocos minutos donde apareció Jamie Vardy, que era entonces la referencia. A Radamel Falcao el Mundial le llegó 4 años tarde luego de su lesión de rodilla que no le dejó jugar en Brasil 2014, Lejos de su forma de antaño, sin la chispa ni la velocidad de antes. Un papel parecido juega el amnistiado Paolo Guerrero con Peru, un 9 que sabe vivir fuera del área y a quien el campeonato le llegó al final de su carrera.

En Polonia por no aparecer no apareció ni siquiera Lewandowski, muy apagado y lejos del temible killer del Bayern y la Bundesliga. En Croacia quien sí apareció fue supermario Mandzukic, -que ha jugado hasta de extremo izquierdo en la Juventus- para meter a los balcánicos en la Final. Tiene la ventaja que le alimentan Rakitic y Modric, la pareja de moda del Mundial.   

Mención aparte para el dúctil Romelu Lukaku. Mojó en la primera fase, descansó en el tramite contra Inglaterra pero no marcó en ninguna de las rondas de knockout. contra Japón terminó compartiendo metros con la torre Fellaini, y contra Brasil y Francia, jugó en la banda derecha, para un De Bruyne de falso 9.

La Francia de Kanté, Pogba y Matuidi usa a Giroud como pivote para Griezmann, un rol que le viene de maravilla al del Atleti, aunque seguramente esta Francia no sabría que hacer con otro 9 tipo Benzema. Menos orientado al choque pero con mucha más visión, ¿como le iría a Mbappé con el del Madrid?… nunca lo sabremos…

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