Histórico
11 febrero 2015El Enganche

Cuando los leones iban en gabarra

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Por David de las Heras (@David_Heras)

Cuentan la leyenda que allá por el siglo III D.C. en Cesarea de Capadocea (la actual ciudad turca de Kysery), un malvado gobernador tras someter a un adolescente cristiano llamado Mamés a innumerables torturas para que rechazara su fe, le colocó frente a los dos leones más fieros del reino en un anfiteatro con el propósito de devorar al joven. Este, lejos de darse por vencido tras tanta tortura, amaestró a los leones e hizo que se postraran ante sus pies. El malvado gobernador acabó tan furioso que mandó ejecutar a ese joven, su gesta no pasó inadvertida por los que la presenciaron y años después se le hizo santo: San Mamés.

Las reliquias de este Santo llegaron a la ciudad francesa de Langres tras los asaltos cristianos en las cruzadas. Debido al peregrinaje provocado por el Camino de Santiago, la historia de San Mamés se extendió por España, generando que en las ciudades entre Langres y Santiago surgieran ermitas o iglesias para rendir culto a este santo. En la ciudad de Bilbao no pasó inadvertida la historia, un pueblo tan luchador como el bilbaíno adoptó a San Mamés y su historia, convirtiéndolo en uno de los patrones de la ciudad. En 1913 y siguiendo con esa tradición de la ciudad, se inauguraría en esta misma ciudad el Estadio de fútbol de San Mamés en honor al santo.

San Mames

Debido a la leyenda del santo que daba nombre al estadio, los jugadores pertenecientes al club bilbaíno empezarían a ser considerados como “Los Leones”. Es por todos sabido que los felinos y el agua nunca se han llevado bien, pero a estos leones bilbaínos poco les importó surcar los mares si era por la consecución de un título, allá por mayo de 1983. Y es que la ocasión lo merecía. Acababan de conseguir ganar la Liga por séptima vez en su historia, hacía 27 que el mítico Piru Garainzar levantó la última Liga de los leones. La Liga conseguida tenía un valor añadido, seis temporadas antes perderieron la final de Copa del Rey ante el Betis tras una épica tanda de penaltis en el Calderón, que acabaría con la parada del portero bético Esnaloa al disparo de Iribar, portero y capitán rojiblanco, en el octavo penalti. Esa misma temporada, también perdieron en la Final de la Copa de la UEFA ante la Juventus de Turín tras un 2-2 en la final a doble partido. Un gol tempranero de Roberto Betegga en la vuelta, jugada en San Mamés fue un duro palo para el Athletic, que a pesar de que lo intentó, no lo consiguió. Seis temporadas antes de ganar la liga de la 82/83 el Athletic estuvo a las puertas del cielo, pero no consiguió entrar.

La Liga de la 82/83 se la ganaron al Real Madrid de los Santillana, Juanito y Camacho en la última jornada de Liga, el pueblo bilbaíno se olvidó de las dos finales anteriormente mencionadas y de la mala situación económica de la ciudad, sumida en plena reconversión industrial y con un paro superior al 20%. La directiva, presidida por aquel entonces por Pedro Aurtenetxe, quería hacer algo especial para celebrar ese título. La plaza del Ayuntamiento de Bilbao se les quedaría pequeña para la cantidad de gente que se esperaba en la celebración de tan ansiado triunfo, por lo que se les ocurrió la idea de que el equipo saliera a la Ría de Bilbao montado en una Gabarra, una de las barcas que usaban las industrias para el transporte de bienes pesados. Esa celebración tuvo un tono reivindicativo, el Athletic, como bien reza su himno, es “El equipo surgido del pueblo” y el traslado de la celebración a dicha embarcación industrial se hizo recordando a aquellos que diariamente surcaban la Ría de Bilbao en una Gabarra y habían perdido el trabajo.

El Athletic es un equipo sin el que la historia del fútbol español no se podía entender; no solo por sus títulos, sino por su significado cultural y social

Y así se produjo una de las mayores celebraciones recordadas de la historia del fútbol, entorno a un millón de personas se agolparon entorno a la ría para celebrar el triunfo del Athletic, los trabajadores de los altos hornos, de los astilleros, parados, niños (los cuales tuvieron fiesta ese día) e incluso los universitarios, que convocaron la conocida como “Huelga del alirón” para poder acudir a aquella celebración del equipo de la ciudad. La gran afluencia sorprendió a unos incrédulos futbolistas, que como bien comentaba Goikotxea: “No sabíamos lo que era esto, todo Vizcaya está aquí”. Tras la celebración, la Gabarra con la que los leones surcaron las Rías de Bilbao, formó parte del club y se la bautizó como Athletic.

Casualidades de la vida o no, la Gabarra Athletic volvió a salir a las Rías la temporada siguiente. El Athletic fue campeón de la Liga 83/84, en una temporada en la que empataron a puntos en la clasificación con el Real Madrid, pero se llevarían el título por el gol average particular con los blancos. Esa temporada además será  por la lesión que sufrió Maradona (en su época en el Barça) tras una dura entrada del león Andoni Goikotxea, que ya había lesionado al también jugador culé Bernd Schuster dos temporadas antes. Este episodio encendió la final de Copa del Rey de esa temporada que disputarían Athletic y Barcelona en el estadio Santiago Bernabeu.

Unos 100.000 espectadores se agolparon en las gradas del estadio blanco, la final comenzaría con el Athletic comenzó marcando en los primeros minutos tras un buen gol de Endika. El Athletic seguiría acaparando el peligro durante todo el partido, hecho que desesperaría al combinado catalán, entrenado por Menotti, que se iría desesperando según pasaban los minutos y veían que el gol no llegaba. Una falta de Schuster sobre De Andrés y la respuesta de este en la jugada siguiente incendiaría el partido. En los minutos finales, Nuñez entró a  Maradona en el área, frenando así una de las últimas ocasiones culés, acto seguido el argentino reclamó un penalti que el colegiado, Franco Martínez, no señalaría. Tras el pitido final del árbitro, llegó el incendio. Una tangana entre Maradona y Sola, acabó con un rodillazo del argentino al jugador del Athletic, esto generaría una auténtica batalla campal entre los jugadores de ambos equipos. A Sola tras el rodillazo se le tuvieron que llevar en camilla y Migueli dio una patada en la cabeza a De Andrés en uno de los episodios más violentos de la historia del fútbol. Este altercado acabó denominándose “La Batalla del Bernabeu”.

Batalla Bernabeu

A pesar del caos, el Athletic consiguió llevarse la Copa del Rey y surcar la Ría de Bilbao montado en la Gabarra Athletic. De nuevo todo Vizcaya saldría a la calle a agasajar a los héroes que habían conseguido el doblete. Los jugadores empezaron a confiar en que la Gabarra Athletic era un talismán, como decía Rocky Liceranzu: “En la Gabarra es donde se saborean de verdad los triunfos”. Lamentablemente para las pretensiones bilbaínas, esa fue la última vez hasta la fecha que los Leones  surcaron las Rías de Bilbao montados en la Gabarra Athletic. La embarcación lleva 31 años esperando de nuevo a sus leones para volver a navegar, estos estuvieron cerca de hacerlo en la Liga 97/98, donde fueron subcampeones y en las finales de Copa 2009 y 2012, las cuales perdieron ante el Barcelona. En esta edición de la Copa del Rey ya están en semifinales y a pesar de lo tortuoso que sea el camino, lucharán como San Mamés, para que los leones puedan navegar de nuevo sobre la ría en la Gabarra Athletic.

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