Histórico
20 junio 2014Jose David López

Ecuador: Esmeraldas, el biotipo del éxito

“Por estar totalmente despoblada, se encuentra sin provecho. Sus habitantes se contentan con sembrar un poco de arroz, maíz, tabaco o bananas. Crían pollos, cazan aves, varios animales salvajes y pescan marisco o incluso tortugas. Son simples, son humildes, pero jamás vi gentes con tanta fuerza y mentalidad positiva”. Esas palabras de un escritor y aventurero francés, hace más de 30 años cuando pisó el noroeste de Ecuador, podrían repetirse letra a letra hoy. No son ecuatorianos de origen, sino zambos, mulatos, productos de un mestizaje de afro-descendientes que se introdujeron en esa zona del país, cuando el Imperio Inca ya era suficientemente dominante como para luchar contra los conquistadores entre finales del siglo XVI y XVII. La gran mayoría de los africanos trabajadores, se asentaron en las regiones costeras y logaron una gran compenetración con los indígenas que ya habitaban allí. Tanta fue la interrelación entre las dos comunidades, que desafiaron a la Corona y se consolidaron como la República de Zambos.

Hoy, Ecuador sigue sin poseer una gran cantidad de afro-descendientes y tan solo 900.000 de sus habitantes tienen origen afro-ecuatoriano. La mayoría de ellos se mantuvo en la provincia de Esmeraldas como hábitat natural, componiendo allí cerca del 70% de la población. Son reconocidos por sus apellidos anglosajones y mantienen sus tradiciones culturales, pero siguen siendo el principal sector ‘marginado’ del país en cuestiones políticas, sociales y económicas. Apenas reciben fondos gubernamentales para obras públicas, educación e inversión comercial, pero tienen una cualidad de la que todo el país presume y que ha logrado levantar los ánimos de la nación. El físico, la potencia, la fuerza y la compostura guerrera de sus jóvenes afro-ecuatorianos, condicionó el gran amor del pueblo, un fútbol que reaccionó y rompió su otrora rol humilde para convertirse en un clásico de las últimas fases finales mundialistas y en una de las revelaciones de la última década. De desaparecido a imprescindible. Zambos, fútbol,  poder. Esmeraldas es el biotipo del éxito.

Valencia - EcuadorEsta dinámica ha crecido en importancia durante los últimos tiempos, pero en la última lista de convocados de la selección ecuatoriana para enfrentarse a España, vuelve a apreciarse la realidad de un fútbol eternamente vinculado al mestizaje social del noroeste del país. Ocho de los futbolistas llamados a defender la Tricolor de Reinaldo Rueda (el técnico que sigue la estela de colombianos que reinstauraron una mejoría notoria en su estilo) nacieron en Esmeraldas y cuatro más de ellos tienen padres con orígenes esmeraldeños. Y todos, absolutamente todos, responden a un perfil clónico. Fuerza, envergadura, agilidad, espigados, velocidad y un carácter competitivo multiplicado ante las adversidades. Preparados para grandes desgastes, aprovechan sus cualidades para proponer en cada partido una serie de retos al rival, pasando todos ellos por pruebas físicas ante la altitud, el calor, la humedad y el grito cada vez más enfervorizado de una grada que ha visto como esta mezcla social provocaba el aumento de futbolistas nacionales en la élite de los mejores clubes de todo el mundo.

Y todo, gracias a una provincia de apenas 400.000 habitantes, reconocida socialmente como la más deficitaria no solo del país, sino de toda Sudamérica. Dicen que allí cruza una línea que divide al mundo en norte y sur, provocando una marginalidad creciente. Los regates significan es su propia supervivencia. Los goles, su libre epopeya de cada noche. Escapar de la pobreza solo tiene una vía, la pelota. Una clara referencia de esta humildad radica en los problemas para controlar algo tan aparentemente accesible como el registro civil. Y es que el valle andino registra hasta 18 casos de futbolistas indocumentados y sancionados posteriormente por falsear o desconocer las verdaderas partidas de nacimiento. Edwin Encalada, periodista deportivo de El Comercio de Ecuador, recuerda que “los clubes buscan allí captar juveniles para sus canteras, por el biotipo de la población, pero debido a la pobreza que se vive en la zona y la poca presencia del Estado, en esta zona son muy comunes las inscripciones tardías en los registros”.

En Esmeraldas hay 16 escuelas de fútbol, un auténtico ‘semillero’ donde cientos de niños se sacrifican diariamente. La falta de financiación provocó que la ciudad no tuviera un equipo referencial, puesto que no goza de una entidad en Primera División, con lo que sus promesas viajan a las ciudades principales sin recursos económicos y deambulan en busca de que algún equipo se interese en ellos, aunque los scouts han multiplicado sus ojos en la zona durante los últimos tiempos (sumando ya muchísimas demandas y denuncias por abusos). De los 425 jugadores de la Serie A registrados en la Federación Ecuatoriana de Fútbol, 107 son de Esmeraldas. Extrapolado al fútbol de primer nivel, hablaríamos del actual capitán Walter Ayoví (salpicado precisamente por esta polémica en su verdadera edad cuando era juvenil), Carlos Tenorio, Geovanny Caicedo, Giovanny Nazareno, Juan Carlos Paredes, Iván Hurtado, Jorge Guagua, Segundo Castillo, Néicer Reasco, Ulises de la Cruz, Agustín Delgado e incluso algunas de las principales estrellas pues Valencia y el recientemente fallecido Christian Benítez, proceden de esmeraldeños. Esmeraldas ya fue protagonista en la generación que logró llevar al país a su primera cita mundialista en 2002, pues siete de los once titulares nacieron allí. Tal es la magnitud de su éxito, que si nos basamos en porcentajes, esta provincia es la más ‘futbolizada’ del mundo.

Hoy, ese suelo esmeraldeño es apogeo nacional. “¿Cómo podemos trabajar sin recursos?. Solo pedimos mayor asesoría jurídica al Ministerio del Deporte”, sugiere Preciado, político deportivo de la zona. El presupuesto de este organismo en 2013 es de 39.729 dólares. Una nimiedad teniendo en cuenta la relevancia histórica que han generado en el fútbol ecuatoriano, que hace 20 años no existía y que hoy fue capaz de competir a nivel de clubes (ganó una Libertadores con LDU Quito en 2008), aumenta sus estrellas en clubes de élite mundial y es una creciente potencia sudamericana generando expectación por la estética de su estilo. A falta de menos de un año para que llegue Brasil 2014, Ecuador es la selección revelación y de mayor impacto en su continente, actualmente segunda clasificada en las eliminatorias sudamericanas (por delante de Colombia o Uruguay) y con pie y medio en la próxima cita de élite. Fútbol de Esmeraldas. Fútbol de quilates.

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