Histórico
20 mayo 2014Andrés Cabrera Quintero

River Plate: ¡Qué bueno que volviste!

River Plate - 2014

Bonito fin de semana para los románticos. No ha sido San Valentín, ni ninguna cursilada mercantil de esas que tanto embobecen, ha sido romántico de verdad. Los amantes del buen fútbol, es decir los de otro tiempo, los que añoran el deporte de antaño, han gozado de una tregua entre tanto desvarío. Una calma necesaria para reactivar el amor por el balompié. Un fin de semana en el que en Europa se han coronado Atleti, Arsenal, Benfica o Anderlecht, entre otros, no es un fin de semana más, es un fin de semana que recuerda a otros tiempos, una fecha irrepetible. Igual lo que algunos vemos como romántico, algunos lo detestan, pero esto es el fútbol, un sinfín de contraposiciones de opiniones. Por si fuera poco, el encanto, de estas fechas, tuvo el colofón en el Monumental. La vuelta de un clásico es celebrada por los amantes del fútbol, más allá de rivalidades, el fútbol gana. River Plate, vuelve al coliseo de los dioses.

Era una fría tarde de junio en Buenos Aires. River recibía a Belgrano en el encuentro de vuelta por la promoción. El equipo de Córdoba ya había vencido en la ida por 2-0, la caída de La Banda era cuestión de 90 minutos. Y así fue, bueno no exactamente, ya que el partido se tuvo que suspender antes de la llegada al fatídico último minuto. Los incidentes en las gradas del Monumental, anunciaban que un dios había caído entre los mortales, expulsado del paraíso, al que toda la vida había pertenecido. El primer descenso de los millonarios, fue uno de los más sonados de la historia del fútbol. Ahora, ese club acaba de expulsar definitivamente ese fantasma, el de la peor etapa de su centenaria historia. El fantasma de la B, que le arrancó de su lugar en el paraíso, ya no está. River, ha recuperado su trono, ha vuelto entre los más grandes. Seis años después vuelve a ganar un título. River es campeón del Torneo Final.

River Plate, ha vuelto a ser campeón. De esta forma ya suma 35 títulos de forma local. Ramon Díaz, participó en 11 de ellos

El fútbol argentino, no tiene similar en Europa, ni en el mundo. No se puede crear algo tan lindo, debido a que no se tienen los ingredientes necesarios. Argentina es al fútbol; el cuero del balón, la red de la portería, el grito en la grada, la locura desatada… Argentina no respira fútbol, lo late. Eso que se dice de la Bombonera es extensible a todo el territorio. Con un formato liguero distinto, una alocada ponderación por el descenso, y una locura desmedida, se pueden hacer una idea. A eso hay que sumar su anárquico liderazgo, debido a que en los últimos años, no hay dominador claro del torneo, esto es extensible a muchos periodos de la historia. Puede salir campeón casi cualquier equipo, y eso da mayor notoriedad al que finalmente lo consigue. River, nos sirve ahora como ejemplo. San Lorenzo, nos servía hace unos meses.

Precisamente los dos equipos antes mencionados se enfrentarán el próximo sábado en la ‘superfinal’ del torneo argentino. Esa reciente creación, que no acaba de convencer ni a la masa social del país sudamericano, ni a los clubes. Consiste en vislumbrar el campeón total del año, entre el ganador del Inicial (San Lorenzo) y el final (River Plate). Un ejemplo de la deslucidez de esta ‘superfinal’, es que no estarán los internacionales cafeteros de ambos equipos, ya que se irán a Bogotá a preparar la cita mundialista con su selección. Es decir, que en San Lorenzo no actuará Carlos Valdés, y en el reciente campeón no jugarán ni Balanta, ni Teo Gutiérrez. Dos de las piezas fundamentales de este River campeón. El segundo punta volvió a encandilar ayer al público, con un gran encuentro, culminado con el broche del quinto gol millonario. El partido de Teo estuvo al nivel del resto de compañeros y River goleó 5-0 a Quilmes. Hacía dos años que River no alcanzaba un resultado así, y lo hizo en la fecha clave.

La antes mencionada anarquía, se hizo patente, en la lucha final por el campeonato, con una Gimnasia cada vez más derrotada, y un Estudiantes que no terminaba de convencer, River se abrió paso entre sus rivales, no sin sufrir. Medio torneo lo ganó ante Racing, medio torneo se lo debe a Chichizola. Un meta que se fue ganando el puesto y que llegado el momento atajó una pena máxima que vale una liga. El penal infantil realizado por Rojas, encontró en el portero el alivio para tantos corazones al borde del infarto. La locura del Monumental, fue la de una hinchada que se sabía campeona, que dependía de sí misma a falta de dos fechas.

Medio campeonato se ganó ante Racing en la fecha 17. Sufrimiento, para alcanzar la gloria. Los románticos sonreímos

Entre indecisiones y pasos erróneos de sus rivales, especialmente de Gimnasia, la cual sigue poniendo piedras a su espalda, ya vapuleada por la historia, River actuó con firmeza y tras vencer a Argentinos Juniors, dependía de una victoria sobre Quilmes para alzar un trofeo, que tanto necesitaban, la muerte del fantasma de la B, dependía de una victoria. Goleada a Quilmes y adiós muy buenas. Festejos, y más festejos, desde que River fuera campeón con Simeone de entrenador en 2008, no había alegrías para la Banda, más allá del retorno a la máxima categoría. Lo cual, pese a ser un festejo, no hacía honor a tan inmaculada historia. Por cierto, la familia Simeone, está ante un fin de semana para recordar. Mientras unos iban a Barcelona para ver como Diego Pablo ganaba la Liga con el Atleti, otros se quedaban en Buenos Aires, para ver como el mayor de los hijos del Cholo, Giovanni Simeone, festejaba con River el campeonato. Irrepetible.

Los románticos respiramos tranquilos. El fin de semana, ha sido ídilico, nos ha devuelto a la mente recuerdos de otros tiempos. Donde el dinero no era más, no podía ser más, que el fútbol que atesoraban once hombres. Donde el césped, el sudor y la pasión, valían más que el marketing, los trajes, las televisiones y el negocio. Dormir, pensando que otro camino es posible, aunque el sendero es complicado, pero con la convicción de que la pasión puede al dinero. O eso quiero creer. Sólo algunas espinitas se quedaron clavadas en esta temporada para los amantes del futbol vintage, quizás la Premier que merecía el Liverpool, la más reseñable, y punzante espina. Pero, veamos el lado positivo. River, un club romántico, con la historia a cuestas, ha festejado, y por ende, todos festejamos. Celebramos su vuelta a la senda de la victoria. Un lugar que le pertenece. Dale campeón.

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