Histórico
13 mayo 2014Jose David López

Hamburgo-Turquía: Calhanoglu, el golpeo tenaz

Calhanoglu - Hamburg

“Los jugadores trabajan duro para llegar a la élite y, cuando están cerca de ella, se agarran el corazón y deciden. Si eligen Alemania, tenemos que pasar página pero no podemos permitir que todos pierdan su verdadero origen, su verdaderos valores”. Erdal Keser no habla sin argumentos sólidos, pues aunque nació en Sivas (Turquía), creció, desarrolló y explotó su carrera futbolística gracias a los principios, premisas y confianza que en él puso el sistema de cantera del fútbol en Alemania. “El verdadero temor es que los alemanes son capaces de atraer a los mejores jugadores turcos, algo que estamos tratando de evitar ferozmente pues ningún turco debe dejarse atrapar por maniobras de distracción que no sean su corazón. Ellos son nuestros hijos”. Su rol actual de scout de promesas turcas en suelo alemán (con varias escuelas y departamentos abiertos allí), ampara sus duras palabras.

Mesut Ozil (quien tuvo que mostrar su pasaporte y el de su familia para explicar las verdaderas razones de sentirse alemán cuando decidió ser internacional germano), los hermanos Altintop (que criticaron duramente a decisión del madridista, Nuri Sahin, Gundogan, Omer Toprak y Serdar Tasci, han sido algunos de los jugadores de élite que multiplicaron el estallido entre los dos países. Una lista que ha ido aumentando cada temporada con beneficios repartidos entre ambos países y que hacen de la Bundesliga un territorio propicio al debate germano-turco. Pero la sonrisa otomana esta campaña ha sido mucho más notable que la alemana, porque la gran aparición del momento, el chico que todos quería, el epicentro de los intereses y el que marcaría el éxito o fracaso, decidió hacer honor a su origen y no a su pasaporte. Hakan Calhanoglu prefirió Turquía.

La gran aparición del año en Bundesliga con 11 goles y liderando el alicaído proyecto de un gigante destrozado como el Hamburgo. Su disparo desde media-larga distancia, el mejor aval de éxito futuro

Calhanoglu - TurkeyNo es la primera vez que lo hemos citado a lo largo de los últimos meses, pero no le habíamos dedicado un análisis detallado y, justo en la semana donde será determinante para dilucidar el futuro de su histórico aunque encallado Hamburgo, era el momento perfecto. Se trata de un futbolista comodín para diversas zonas del ataque, puesto que se adapta a cualquiera de las dos bandas (juega más por la izquierda) como extremo para buscar diagonales o centros laterales pero, sobre todo, es un llegador. Y lo es porque tiene mucho recorrido, amplitud de campo y, desde luego, un arma poderosísima en los disparos desde media-larga distancia, lo que de verdad ha sido el principal estímulo en la Bundesliga esta campaña. Golpea seco, con potencia, saca todas las jugadas a balón parado de los hanseáticos y tiene una técnica individual notable. Esto le convierte en muy interesante en asociaciones pero igualmente en lecturas ofensivas más directas por contragolpe, ya que es un genial lanzador de contras debido a su fenomenal velocidad en conducción. Talento por visión de juego, talento por habilidad personal y absolutamente determinante como encuentre espacios para el golpeo, puesto que pese a ser diestro (juega en la izquierda habitualmente para destruir diagonalmente a sus rivales), dispara con ambas piernas con gran capacidad. Y además, carácter de líder para haber sido realmente el único jugador punzante y agresivo del curso en los de Mirko Slomka. Cualidades y aptitudes de una de las grandes atracciones jóvenes del año en Europa.

Recordando los múltiples casos de debate generados en los últimos años respecto a los futbolistas germano-turcos, hay pocos, muy pocos, que realmente hayan nacido en Alemania y, con este talento, elijan finalmente vestirse de corto con el país de sus padres. Y es que Calhanoglu nació en el sur-oeste de Alemania, en Mannheim, cuando sus padres ya llegaban unos años viviendo en suelo alemán buscando una mejor vida laboral que sí lograron estabilizar. Hakan comenzó jugando en clubes modestos de su ciudad como el Turanspor Mannheim (club con muchísimos otomanos), el equipo del departamento de policía de la zona, el Polizei Sv Mannheim o el SV Waldhof Mannheim (un club con un estadio para 27.000 espectadores pese a estar en 6ª categoría). Allí, durante ocho años, dejó algunos destellos a nivel adolescente y en 2009 apareció uno de los equipos potentes de la zona, el Karlsruher (donde ahora mismo juega su hermano Muhammed), llevándoselo a sus categorías inferiores. Empezó jugando en categoría Sub 19 pese a que solo tenía 16, pero rápidamente llamó la atención del técnico, Jørn Andersen, que empezó a citarlo a los entrenamientos del primer equipo hasta que debutó en febrero de 2012 como titular aun en Bundesliga 2 (descendieron poco después). Semanas más tarde firmaba su primer contrato profesional, se destapó como la gran promesa del club con algunos goles, se puso el 10 a la espalda y acabó redondeando su aprendizaje el pasado curso, cuando marcó nada menos que 17 goles y fue considerado mejor jugador joven de la Bundesliga 3.

Elegido jugador del año en el tercer nivel alemán hace poco y, meses más tarde, es uno de los jovenes más deseados por los gigantes europeos. Se lo rifan Chelsea, Bayern o Real Madrid, pero los únicos que lo disfrutarán seguro, son los turcos

Tal fue su explosión, que el Hamburgo llamó con insistencia a la puerta hace solo un año para ponerle en la mesa un contrato de cuatro temporadas y, consciente de que su progresión aumentaba con el paso de los partidos, lo extendió hasta 2018 el pasado mes de febrero. Pese a la mala gestión deportiva y los pésimos resultados en el césped, los hanseáticos han sobrevivido momentáneamente al descenso debido a la contribución clave de Calhanoglu. 11 goles en su primera campaña en la élite (imposible que os perdáis el que le marcó al Borussia Dortmund casi desde el medio campo), liderando las penas de un clásico destrozado y siendo el más caracterial de una plantilla avocada al fracaso, solo su altísimo nivel mantuvo esperanza que deberá completarse esta semana en el Play-off que cierre el curso alemán. Lo que no cabe duda es que, salvo giro notable, será imposible que el Hamburgo lo retenga y juegue más allá de estos dos próximos partidos. El turco posee ofertas de los mejores clubes europeos y los rumores sobre Chelsea, Atlético de Madrid, Real Madrid o Bayern, se acumulan en su cabeza peligrosamente. Los hanseáticos han recalcado esta misma semana que su intención es no venderlo y que, si lo hacen, estarían dando un paso clave en su mala planificación de futuro. No cabe duda.

Internacionalmente, Calhanoglu no titubeó lo más mínimo con las dos banderas a las que podía acceder, pues desde muy joven jugó con Turquía sin dilación. Ha pasado por Sub 16, Sub 17, Sub 19 y Sub 21, aunque también estuvo en el pasado Mundial Sub 20 donde fue la estrella otomana en una primera fase con grandes perspectivas (marcó un golazo a Australia) que acabó en decepción (goleados por la campeona, Francia). Pero el paso definitivo le llegó apenas unas semanas después del torneo veraniego, puesto que debutó de manera oficial con la selección absoluta cuando Fatih Terim le alineó ante Andorra (6 septiembre 2013). Debido a la no clasificación turca para el Mundial 2014, no podremos verlo redondear su gran temporada vestido con los colores de su país, pero seguro que protagonizará un verano lleno de rumores y opciones de futuro para seguir creciendo en su progresión. Del acierto y destreza que tenga en esta decisión, dependerá muchísimo el futuro del que, sin duda, será uno de los cracks de los próximos años. Y este ya no se lo quita nadie a Turquía…

Todas las Jóvenes Promesas en su sección exclusiva

Síguenos también desde Twitter y Facebook

Contacta con El Enganche




Nuestras redes sociales

 

Contacta con nosotros

Puedes ponerte en contacto con El Enganche a través de este formulario.

Envíanos tus consejos, dudas, quejas o sugerencias para ayudarnos a mejorar. Rellena el formulario y haznos llegar tu mensaje. #yosoyenganche