Histórico
31 mayo 2014El Enganche

Donovan-Klinsmann: Una fractura que nació en Alemania

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Por Sergio Gutiérrez (@SergioGut , analista de fútbol estadounidense y MLS)

Cuando la Federación Estadounidense de Fútbol mandaba el comunicado de prensa con los 23 seleccionados por Klinsmann para el Mundial de Brasil, el país de las barras y estrellas frenó en seco. Algo no encajaba. Faltaba un nombre entre los 23 elegidos. Landon Donovan (32 años), la máxima estrella del país, su jugador más reconocido a nivel mundial, no estaba entre los jugadores que viajarían hasta Brasil. Rápidamente la noticia se extendió entre todos los medios que no explicaban semejante decisión. Al margen del entorno futbolero, los fans estadounidenses más casuales también ponían el grito en el cielo. Y las críticas a Klinsmann empezaron a salir una tras otra a la vez que el sector romántico sacaba a pasear a su trono norteamericano.

Jurgen Klinsmann fue contratado hace tres años para dotar al equipo nacional de una estructura más profesional que elevase el nivel general del equipo y preparase una nueva generación de futbolistas que pudiera llevar al país a dar un salto de nivel necesario tras varios años de estancamiento en el antiguo proyecto de Bob Bradley. Su fichaje prometía emociones fuertes e ilusiones renovadas. Confió su suerte a un prestigioso técnico que pocos años antes había puestos los pilares de la Alemania que es hoy en día, realizando una revolución que Joachim Löw ha continuado para ser una de las selecciones favoritas en cualquier cita.

Era vox pópuli que Klinsmann y Donovan no eran mejores amigos, pero nadie sospechaba que el bajo rendimiento de la estrella sería suficiente excusa para dejarlo fuera

Para Klinsmann y Donovan era un reencuentro tras pasar juntos varios meses en el Bayern de Múnich 2 años antes. En aquel momento, Landon Donovan era un jugador que deslumbraba en EEUU, había participado ya en dos copas del Mundo y no era casualidad que un grande de Europa como el conjunto bávaro le tentase con una oferta de cesión de 3 meses para comprobar la adaptación del delantero al fútbol europeo muchos años después de su paso por el Leverkusen, donde actúo como juvenil.  El paso de Donovan en el invierno de 2009 fue decepcionante. Ni minutos ni oportunidades. Este primer encontronazo entre ambos fue la primera de las heridas abiertas. Aunque en aquel momento todo se achacó un mal momento físico y los problemas deportivos del equipo a su llegada (Klinsmann ya estaba siendo cuestionado), la fractura fue visible. Se sabe que las heridas, como las buenas relaciones, también se pulen y se potencian. Y esta no iba a ir a mejor por mucho betadine mediático que se le colocara.

El técnico alemán no ha parado de cuestionar desde su desembarco en el equipo nacional la poca ambición del jugador estadounidense y su poca competitividad en el ámbito internacional. Sin nombrar, pero señalando en la sombra la carrera de Landon Donovan, haciendo un retrato robot que solo corresponde a él, quien prefirió apostar por su país y crecer en la MLS que marchar a Europa en busca de mayores éxitos deportivos. En el mismo orden de crítica no pudo contenerse al conocer el repatriamiento de Clint Dempsey y Michael Bradley, las otras dos grandes figuras del equipo nacional, que dejaban equipos de primera fila en Europa para regresar a una creciente y competida MLS.

Los nuevos y duros programas de entrenamiento y las críticas hacia sus chicos. La cada vez más habitual nacionalización de jugadores nacidos en EEUU, aunque con nula presencia en el país tanto a nivel futbolístico como social (en Brasil habrá 7 jugadores con doble nacionalidad, 5 de ellos alemanes), hizo que se creara un ambiente inestable que ayudó a que Landon Donovan decidiera tomar un respiro del mundo del fútbol a finales del 2012 tras ganar su quinto título de MLS. El día que Donovan decidió retirarse por tiempo indefinido del fútbol fue un movimiento que Klinsmann terminó por crucificar. Donovan necesitaba alejarse de la presión y dar paso a otras figuras que llevaran el peso de la bandera del fútbol en EEUU. Ahí es donde la magia se rompió.

Sin embargo, “El Capitán América” regresó al fútbol cuatro meses después con un nivel como hacía años no se le veía. Rápido, marcando goles y siendo de nuevo la estrella de la MLS, por lo que el técnico alemán no le quedó más remedio que llamarle de nuevo a filas para disputar la Copa Oro, donde fue galardonado como el mejor jugador del torneo. Eran tiempos felices. Klinsmann reagrupó sus ideas logrando formar un bloque sólido muy efectivo con Jozy Altidore rompiendo récords, mientras que la Copa Oro sirvió para acercar posturas con Donovan y devolverlo al grupo para disputar los últimos partidos de la clasificación mundialista.

Los Hermanos Marx son guionistas del final: Donovan es desconvocado de la selección y a los escasos días marca un doblete que le convierte en historia de la MLS 

Desde entonces, el nivel de Donovan ha ido disminuyendo. Sin goles durante los últimos 7 meses en la MLS, Klinsmann le reservaba un papel de revulsivo para los amistosos previos al Mundial. Pero finalmente Landon Donovan no estará en Brasil. Esa es la realidad. La principal razón esgrimida por el seleccionador es el bajón de nivel de Landon, así como el respeto hacia otros compañeros que ofrecen otras alternativas. Explicaciones pobres y poco claras que finiquitó con un “espero no haberme equivocado”. La venda sobre la herida antes de que ésta se abra. La reacciones no se hicieron esperar, el clamor de todo el entorno fútbol en EEUU era contundente. Compañeros, rivales, entrenadores… todos tenían claro que Klinsmann se equivocaba y tras la reacción del hijo del alemán donde se rió y humillo públicamente al jugador, se reabrió todo el debate sobre la relación entre ambos protagonistas, llegando a la conclusión, casi unánime, de que el técnico cobró su venganza de forma cruel y fría.

Para cerrar estos días convulsos, de críticas y dudas en todas direcciones, Donovan rompía su racha negativa cara a gol con dos tantos con LA Galaxy ante Philadelphia Union. Máximo goleador de la historia de la MLS con 137 goles. El récord, que llevaba 8 meses esperando ser roto, llegó en el momento ideal para que una vez más Landon Donovan recibiera de nuevo todo el cariño al completo del entorno futbolístico de un país. Las grandes críticas generan ídolos y verdugos. Donovan no estará en Brasil de manera inexplicable para el panorama futbolístico, pero se abren dos posibilidades tan maniqueas como reales: un gran mundial sin Donovan será un éxito de Klinsmann y un mal mundial será un fracaso. Así es la vida del entrenador. Ya saben: la victoria tiene muchos padres, pero la derrota solo uno.

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