Histórico
6 febrero 2014Jose David López

Top 5 futbolistas devaluados 2013

Diego Ribas - Wolfsburg

Existen no más de ocho-diez clubes en el mundo (mejor podemos incluso concentrarlo todo en Europa), que se reparten los jugadores más estelares, los artistas más consolidados y las promesas más crecientes. Son ellos quienes logran atrapar a los mejores del planeta con jugosos contratos, son ellos los que pueden ofrecer las competiciones más interesantes y son ellos quienes competirán entre sí para levantar los títulos más históricos cada curso. Poco cielo para tantas estrellas. Pocas butacas para tantos espectadores. Esa notable competitividad por cada puesto dentro de estas plantillas y su facilidad para engordar el ego en cada apertura del mercado de fichajes, ha generado que muchos de los jugadores otrora especiales, acaben pasando a un rol terciario y olvidadizo dentro del organigrama continental. Estrellas que dejaron de serlo tras un duro proceso de reubicación y desánimo, que les convirtió en decepciones y proyectos devaluados. Hoy, buscan reactivarse en diferentes retos que serán, de igual manera, su última oportunidad. Analizamos cinco casos de estrellas desenfocadas.

Diego Ribas (Wolsfburg-Atlético): Sin rumbo estaba cuando llegó al Atlético de Madrid hace ya un par de años y perdido está nuevamente ahora en un contexto al que nunca se acostumbró. Pretendió situarse entre los grandes, gozó de opciones para ello pero acabó derribándose en las pretensiones financieras por encima de lo deportivo. Cuando intentó dar marcha atrás y reivindicar su rol de líder, los contratos ya firmados salieron en defensa de quienes pagan y allí, en Wolfsburgo, su venta nunca fue ni será ya productiva para sus intereses. Brilló en el Santos junto a Robinho hace una década, se acercó despacio a una Europa que le miró brillo únicamente en Bremen, donde fue el impulsor de los últimos suspiros positivos del cuadro hanseático. Y desde entonces, chispazos fugaces que le sirvieron para fracasar en Juventus, ser irregular en Atlético y auto-congelarse ante la falta de metas en un Wolfsburgo que lo convirtió en alguien terrenal. Nadie pondrá ya oro por él y sólo su ‘repesca’ rojiblanca estos días invernales, le han ofrecido una opción inesperada para no decaer definitivamente cuando incluso ya se hablaba de su regreso a Brasil. Simeone puede re-enchufarlo. De lo contrario…

Todos empiezan de cero en este 2014 con opciones intactas para ganarse de nuevo la credibilidad que perdieron. Huntelaar y Adebayor son los únicos que sñi han empezado con brillo lo que mal acabaron

Shinji Kagawa (Manchester United): A veces las estadísticas reflejan mejor que las sensaciones, aquello que desprende un jugador. El enganche japonés era hace tres años, el más deseado en su posición, aunque es Pastore - PSGcierto que su caché se disparó en apenas un par de cursos vistosos con un Dortmund al que elevó a los altares de la Bundesliga. Old Trafford confió en su mejoría aún más palpable rodeado de genios, pero su magia se apagó casi por completo. Un par de partidos con protagonismo ha sido todo lo que han dejado los 16 millones de euros invertidos en él, aquellos que ahora parecen tener menos fe aun con David Moyes. Ya el curso pasado solo anotó 6 goles, su cifra más baja desde que debutara en Primera División (incluyendo incluso sus años en Japón con Cerezo Osaka). Hoy es una alternativa sin minutos, sin el respaldo de su proyecto y con una masa social enorme que lo empuja desde la distancia. Japón se resiste a que su mito decaiga, pero el rumor de su regreso a Dortmund crece con el paso de los minutos. Un paso atrás más que necesitado, sobre todo con la llegada y ‘losa’ que supone el fichaje de Mata.

Javier Pastore (PSG): El segundo fichaje más caro de la historia del PSG (solo superado por Cavani y empatado con Thiago Silva), es hoy un suplente de lujo. Y uso ese calificativo único a lo brillante y diferencial, por el precio que supuso iniciar el proyecto millonario del cuadro parisino. El enganche argentino, llamado a ser el nuevo jugador creativo, especial y artista entre líneas para catapultar a la élite al Parque de los Príncipes, agoniza cada semana en el banquillo, buscando minutos intermitentes en partidos secundarios y consciente de que su aureola de crack necesitaba cierta regularidad y demostración en el terreno de juego. Poco o nada se ha visto de aquel chico que motivó elogios en Huracán o de aquél que despertó clichés en Palermo. Un proyecto que no se ha concretado y que, 42 millones de euros en forma de presión en su espada, acabaron de enterrar. Saldrá en breve de París o quedará en el olvido dentro de una plantilla donde los que llegaron ya le apagaron la luz que un día, sobravaloradamente, le enfocaba únicamente a él.

Grandes inversiones y premisas de creatividad diferencial que tanto Diego como Pastore y Kagawa, han dejado en el aire con confirmar. Cualquier tiempo pasado fue mejor desde ‘el enganche’.

Adebayor - TottenhamEmanuel Adebayor (Tottenham): En algún momento representó el perfecto sueño africano. Un país semi-desconocido con la pelota como Togo, un chico que era tan espigado como capaz y un cúmulo de ofertas sobre la mesa para elegir el futuro más deseado. Pero su precipitación o falta de acierto para comprender cómo iba a transcurrir su carrera, lo convirtió en pocos años de ser elemento imprescindible para los ataques de medio mundo, a ser un actor terciario que dejó de ser llamado para festivales interesantes. Tanto, que después de ir decayendo notablemente en su contribución a Manchester City (fue uno de los primeros en llegar allí y la sombra de la competencia lo truncó), Real Madrid o ahora Tottenham, es un auténtico olvidado de Villas-Boas. Apenas logró 4 goles con el luso en 2013, siendo un devaluado 100%. Solo la aparición del nuevo míster en los Spurs y la confianza de éste en su perfil atacante, le ha devuelto esperanza cuando todo empezaba a estar perdido. Su marcha estaba asegurada hace meses y ahora renace. Es su última oportunidad.

Klaas Huntelaar (Schalke): Nunca paró de ‘cazar’ goles allá donde estuvo y siempre arrastró una difícil reseña de delantero que cedía ante la competitividad. Se salió en sus años de Ajax como ya había demostrado antes en el siempre accesible Heerenveen, pero sus saltos fueron erróneos. Dejó más goles que reconocimiento en Real Madrid y Milan y, cuando su firma por fin empezó a ser valorada como merecía, las lesiones lo secaron. Su año 2011-2012 fue espectacular, pletórico, único con 29 goles y una Bundesliga a sus pies, que siempre reaccionaron mejor y con más acierto que sus decisiones cerebrales. Hoy, tras haber renovado por los prusianos justo cuando media Europa volvía a pelearse con él, aquella buena decisión no pudo ser concretada pues solo dos goles ha podido celebrar esta campaña, asolado al completo por molestias musculares y dolores que lo han sacado de la élite. Tanto lo echaban de menos, que incluso su técnico fichó un llegador para colocarlo de ‘9’ (Boateng). Todos quieren al cazador y su regreso, hace apenas dos semanas, ha supuesto nuevos alicientes (y goles, porque ha marcado en sus dos únicos choques desde entonces) a Gelsenkirchen.

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