Histórico
6 febrero 2014El Enganche

MLS: David Beckham FC, atracción Miami

David Beckham - MLS

Por Sergio Gutiérrez (Analista de fútbol estadounidense y MLS)

David Beckham inicia una nueva etapa en el mundo del futbol. De niño prodigio a estrella mundial. De cara bonita a icono publicitario. De jugador de futbol a dueño de su propio equipo. David siempre ha roto todas las previsiones creadas hacia él y ahora una nueva función llega a su vida. El astro inglés empieza desde ya a construir su nuevo equipo de futbol. Competirá en su querida MLS y disputará sus partidos en Miami. De momento nada más sabemos, ni siquiera la fecha en la que empezará a competir, se prevé que para el 2017, aunque no se marca fechas que no pueda cumplir. Confirma que varias estrellas, con las que ha jugado, ya se le han ofrecido para ser “sus” jugadores cuando llegue la hora. Beckham ha dejado claro su mensaje. No va a crear un equipo para ser uno más en la MLS, ni en NorteAmerica. Sus miras están puestas en ser reconocido en el mundo entero.

El fútbol en Miami no es una novedad. Desde hace muchos años Fort Lauderdale es la gran referencia del estado de Florida en cuanto al fútbol profesional. La historia de este equipo se remonta a los años 70 con la participación del equipo en la mítica y extinta NASL donde el New York Cosmos acaparaba prácticamente todas las miradas. Fort Lauderdale Strikers se encuentra a apenas 30 km del centro de Miami y ha sostenido el fútbol local con su resurgimiento en 2006 para volver a los orígenes y participar en la NASL actual, donde asiste una media de 4.000 personas a sus partidos. Desde hace siete años, son el único equipo profesional de la localidad tras el fiasco MLS en construir una franquicia con el sobrenombre de Miami Fusion. Con ella se quería recoger toda la cultura futbolera de la localidad creada en los años 70 y además aprovecharse de ser uno de los grandes focos de población latina para que apoyase al equipo. Duró 3 años. Las bajas asistencias (10.000 – 8.000 personas) y la poca involucración social del equipo, fue una losa difícil de levantar, poniendo otro asterisco más a la maldición de las franquicias deportivas profesionales establecidas en Florida.

En los años 70-80, en Miami se ubicaba el afamado Fort Lauderdale Strikers de la NASL, donde jugaron auténticos mitos del fútbol como Gerd Muller, Gordon Banks, Teófilo Cubillas o Elías Figueroa

Banks, Best, Turner - Strikers MiamiJunto con Miami Fusion, la MLS también decidió cerrar su franquicia en Tampa Bay, al norte de Florida, dejando huérfano de fútbol de primer nivel en un mercado tan grande e interesante como el cono sur de los Estados Unidos. 4 años más tarde de cerrar Miami y Tampa Bay, el FC Barcelona (de la mano de Ferrán Soriano) y Traffic intentaron levantar de nuevo un equipo en la MLS. La liga se expandía de forma muy fuerte a finales de los 2000 y comienzos de la década actual, pero se pasó por alto Miami. El proyecto quedaba en el aire, más de lo que era por sí mismo esa idea, y murió con la salida de Ferrán Soriano del club catalán hacia Manchester City donde sí consiguió años después establecer una franquicia MLS, pero en un mercado totalmente diferente como New York.

En medio de toda esta expansión y crecimiento brutal del fútbol en Estados Unidos, David Beckham ganaba dos títulos de MLS y anunciaba su retirada cuatro años y medio después de llegar a Los Angeles. La estrella inglesa comunicó que siempre estaría ligado a la MLS y que volvería a ella a corto plazo, en su idea estaba ejercer esa cláusula, que en su momento Don Garber, le firmó a su llegada. Beckham podría adquirir una franquicia de nueva creación en la MLS por un precio reducido de $25M. Por entonces, esa cifra era un buen número, rebajado pero ajustado a la realidad de la MLS. 6 años después es una ganga que Becks no puede dejar pasar. Las tres últimas franquicias en entrar en la MLS han pagado entre 3 y 4 veces más que lo que hará Beckham. Montreal compró su plaza por $60M, Orlando por $75M y New York City rompió el récord con $100M. El inglés solo necesitaba socios que le acompañasen en el camino para llevar a cabo de crear su propio equipo de fútbol.

Fue entonces cuando apareció un buen amigo personal, Simon Fuller, creador del formato televisivo “American Idol” que será el principal socio económico para dar vida al proyecto. En el otro lado de la mesa, el inglés estrechó relaciones con Marcelo Claure. El boliviano es una de las personas con mayor capacidad económica gracias a su empresa de telecomunicaciones, líder en el estado de Florida. El nombre de Claure también aparecía en el anterior proyecto culé, pero el papel que ahora tendría es mucho mayor tanto en el apartado económico como en las negociaciones con los políticos para la búsqueda de su nuevo estadio. Becks y Claure se empezaron a mover por Miami y a establecer contactos con los altos niveles políticos para saber si era la opción más adecuada para establecer allí su equipo. En realidad, no había otra opción. Ellos creían y estaban convencidos de que era la ideal. Visitaron terrenos, campus universitarios como el de FIU para ir preparando un proyecto que presentar a la MLS y lograr el primer visto bueno. La idea no era colocar el equipo en Fort Lauderdale o a las afueras de la ciudad. La condición única que se proponían era llevar al equipo al mismo centro de la ciudad, lo más cerca posible del propio núcleo de Miami.

Beckham podía adquirir una franquicia de nueva creación MLS por precio reducido ($25M) gracias a una cláusula que el campeonato le ‘regaló’ cuando fichó por Galaxy en su día. Hoy, ese precio es ‘ganga’

David Beckham - MLSTras marcar las primeras líneas de su proyecto, se empezó a buscar la ubicación ideal para el estadio de fútbol. Un estadio nuevo, moderno y accesible es condición indispensable para que la MLS aprobase la expansión. Mientras se buscaba el lugar adecuado, estrellas de la talla de Lebron James o Beyonce se unían a Beckham y mostraban su apoyo e incluso dejaron entrever que podrían ser parte del grupo inversor, ya que todo el proyecto se sostendría de dinero privado, nunca nada público, algo que convenció por unanimidad a los políticos del condado de Miami-Dade. Ellos aprobaron entrar en negociaciones con Beckham para la construcción de un nuevo estadio en la ciudad. Aunque en la presentación se han barajado varias opciones, la que más gusta a los inversores y al propio David, es la idea de construir su propio estadio en la Dodge Island, una isla que esta conectada con el centro de la ciudad en pocos minutos y situada en un sitio extraordinario. Sí, una isla. Conectada con tan solo una carretera, y que a priori, sería un emplazamiento espectacular. Para la ciudad no es la mejor opción, el Alcalde del condado Carlos Gimenez es reacio a levantar un estadio en esa ubicación y, a cambio de que desistan de esa idea, se les ofrece hasta 30 localizaciones diferentes para su nueva casa.

La MLS, con la llegada de Miami, da un golpe casi definitivo a sus aspiraciones por conseguir algún día ser una de las mejores ligas del mundo. Miami, de la mano de Beckham, deben asegurar un impacto social grande y sobretodo publicitario que puede verse ya mismo favorecido con las negociaciones sobre el nuevo acuerdo televisivo en el que se puede aumentar los ingresos por este concepto en más de un 100% con el último contrato. Además, ahora ese “cono sur” que estaba desierto de equipos MLS, contará con Orlando y Miami, uniéndose casi con un 99% de posibilidades Atlanta en un corto plazo, esperando que se vuelva a lograr un éxito como el que ha sucedido en los últimos años en el NorthWestern Pacific, con Seattle, Portland y Vancouver. La gran diferencia entre estos mercados es lo pasional de sus fans. Mientras en la región de Cascadia, se ha probado como socialmente son un éxito los equipos, sea cual sea los resultados, en Florida, más concretamente en Miami, todos los equipos profesionales han pasado penurias, solamente se acercan a grandes cifras de ventas de entradas y afluencia de publico cuando sus equipos son grandes potencias. Ese miedo a un nuevo fracaso, no termina de convencer a la MLS al 100% sobre el proyecto Beckham, algo rotundamente opuesto a lo sucedido en Orlando donde la lógica se sucedió para dar cabida a un proyecto solido y que asegurara grandes beneficios a la MLS.

Miami MLS

Por parte de Beckham y su nuevo equipo, mucho trabajo por delante. Construir una marca (ni siquiera se ha anunciado el nombre del equipo), planificar el un nuevo estadio, nombrar las personas encargadas de la construcción del nuevo equipo, llegar a la ciudadanía… Miami y Beckham aún están muy verdes en todos los aspectos y necesitan cuanto antes poner las bases de su nuevo equipo. Este renacimiento del futbol en Miami no es el primero que se produce en la liga (San José ya vio cómo su equipo se deshacía para resurgir un año después). No hay margen de error, la MLS no se puede permitir que aquellos informes en los que Miami era un mercado tachado en rojo y prohibitivo, tengan razón. Llegar al 2020 para intentar el asalto a ser una de las grandes ligas del mundo pasa por que este equipo tenga éxito social. Bienvenidos a la MLS, David Beckham FC.

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