Histórico
26 febrero 2014Jose David López

Champions: Nombres de la jornada

Manchester United 2014

Que solo uno de los ocho cruces de los octavos de final de la Champions League 2014, se traduzca en su partido de Ida con una victoria, tiene decenas de lecturas. Una de ellas, la más clara de todas, avisa una vez más a los amantes del romanticismo, perdidos en la línea del final de sus sueños. Y es que con tantas victorias visitasntes que evidencian una diferencia creciente respecto a gigantes y aspirantes, la cruel realidad es que la dinámica de los próximos años nos lleva a pensar una vez más que acabará siendo una Champions de 3-4 equipos. El dinero que ingresan queda en las mismas manos anualmente, lo que refuerza su caché y desprestigia a los que pretenden ocupar esos escalones idealizados. No hay sitio para todos, sí, pero tampoco debería haber prohibición de este caché para quienes antes soñaban con esos huecos. Antes de que se nos acaben las excusas hacia un caos que todos vemos y que nadie asume como problema propio, sigamos disfrutando lo que podamos…

Karim Benzema (Real Madrid): Ambición no es una palabra con la que el delantero francés se sienta claramente identificado, sino que se ha usado comúnmente para tratar de desprestigiarlo o sacarlo de cualquier elogio que pudiera llegarle de vez en cuando. No hay muchos partidos donde se aprecien las cualidades alejadas del gol del punta madridista, pero su exhibición ha sido gigantesca en todos los aspectos. Pases de gol, goles, combinaciones y energía para seguir buscando mayores premios. Ha estado en la línea de los últimos partidos, en muy buena forma y ampliando las cualidades atacantes de un equipo que funcionó positivamente gracias a su gran asociación con los compañeros de últimos metros. Si encuentra espacios, si es capaz de comprometerse como todos siempre le increparon y si, además, empieza a sumar registros que serán diferenciales para el equipo, su relevancia en el esquema y títulos que puedan llegar este curso, será máxima. El auténtico Monstruo de Gelsenkirchen.

Manchester United: Lamentablemente para un gigante (el más grande de todos los que escalan en el competitivo fútbol inglés y el más grande para quienes ahora le miren con recelo), su actualidad es altamente peligrosa. La derrota en Atenas ante un Olympiakos más intenso, convincente, creyente en su idea de poder eliminar al debilitado rey británico, impulsa aquellas lecturas que consideran que el fin de la Era-Ferguson llegó porque el escocés era consciente de que su plantilla había sido exprimida al máximo. La sensación de final de ciclo es curiosa. No parecía llegar con el adiós del míster, sino tras ver que, sin él, no hay convicción como antaño y sí muchos problemas. Jugadores lejos de su mejor nivel, fichajes no rentabilizados, falta de alternativas en la plantilla y una pérdida de sentido del propio David Moyes, tan superado por Michel este martes como en el proyecto que se le viene encima. Necesidad real: 2 centrales-2 laterales-2 mediocentros-1 extremo-1 delantero. Gasto de ¿250mill€? con el club devaluado para atraer, lo que siempre genera muchos más problemas para contratar lo que desees. Año perdido que sí imaginamos a ver que terminará en caos.

Marco Reus (Borussia Dortmund): He dudado hasta el último instante si clonar las sensaciones mancunianas en la pésima gestión de partido que protgonizó el Zenit en su enésimo descalabro europeo. Si a los cinco minutos del partido de Ida de la eliminatoria del año, has demostrado estar dos goles por debajo de tu rival regalando las acciones, evidentemente podría ser motivo de crítica eterna, pero más aun si al que le permites el espacio es a Reus. El crack amarillo lo es en toda su extensión con metros por delante, con despliegue para profundizar interiormente y con libertad para gestionar el ataque a su placer. Sin embargo, y no solo por un de los goles, el alemán necesitaba recuperarse mentalmente. Es quien más criticado merece estar en el bajón global de a plantilla de Jurgen Klopp, que lejos de liderar, ha quedado en sombras constantes en partidos determinantes. No atraviesa su mejor momento pero días continentales como el de San Petersburgo, levantan el ánimo a héroes y el icono dortmuner necesita reaccionar ya para evitar un año más gris delo que ya apunta en el Westfalen, por más que en unos días estén celebrando goles de Marco rumbo a los cuartos de final.

César Azpilicueta (Chelsea): Que Ashley Cole ha entrado en una guerra personal desde hace meses con José Mourinho, es una realidad que abría las puertas para aquél que empujara con interés por ganarse una plaza. No tendrá opciones durante este curso, tendrá la puerta de salida abierta y no acabará bien en suelo Blue. El lateral zurdo del Chelsea no era teóricamente un lugar propicio para Azpilicueta, pero tampoco iba a dejar escapar una posibilidad para poder asomarse allí, por lo que dentro de su capacidad para generar alternativas competitivas, el navarro estiró sus aptitudes y acabó haciéndose con el lugar concreto en el esquema del proyecto londinense. En unos meses no solo ha desplazado al inglés, no solo ha convencido a todos y no sólo sigue dando grandes réditos como este mismo miércoles de Champions en Estambul (pase de gol y defensivamente sólido), sino que ha abierto con todo las posibilidades de que su crecimiento le lleve al Mundial con una España en la que nunca se acabó de consolidar.

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