Histórico
19 diciembre 2013Andrés Cabrera Quintero

Haití-Estados Unidos: Joe Gaetjens, la dictadura sobre la pelota

Joe gaetjens

Es una tarde gris, como casi todas en Haití. El país más pobre del continente americano sigue sin levantar cabeza. Dentro de la oscuridad constante que asola a este estado, un edificio es especialmente sombrío, el Fort Dimanche. Ahora es un edificio abandonado, donde familias sin hogar tratan de encontrar cobijo entre las ruinas donde tantos otros sufrieron tiempo antes. Se escuchan ecos de unos pasos y mientras niños corretean por el exterior, un hombre camina fijándose en cada detalle. Tiene los ojos llorosos, se trata de Lesly Gaetjens. No es para menos, pues está viendo por primera vez, el lugar donde su padre fue torturado y asesinado mucho tiempo atrás. A Lesly le cuesta articular cada palabra, la voz le tiembla.

Este lugar es de los pocos sitios en Haití en el que se pasa frío. Muchas personas perdieron la vida en ese edificio por ser contrarios al régimen tiránico de François Duvalier, más conocido como ‘Papá Doc’, al cual le precedió su hijo, ‘Baby Doc’. Tras este duro trance en su regreso a Haití, a Lesly le queda por visitar un lugar donde seguramente se encuentre más cómodo, el Estadio Nacional de Haití. Allí le reciben algunos aficionados al fútbol, ya mayores, que le hablan de su padre y de cómo le idolatraban. A Lesly nuevamente se le vuelve a empañar la mirada, son demasiados sentimientos en muy poco tiempo. Algo sabe seguro, su padre es historia del país.

Su sangre estaba dividida pero su corazón sentía Haití por los cuatro costados. Un fervor sentimental que no le impidió ser el jugador más afamado de la historia arcaica del fútbol en Estados Unidos

Gaetjens - Haití

Joe Gaetjens, padre de Lesly, no tuvo una infancia igual que el resto de haitianos. Era descendiente por parte de padre de una familia de políticos alemanes, y por parte de madre, de políticos haitianos. Por lo que en su niñez pudo jugar a fútbol en el jardín de su casa, mucho más de lo que tenía cualquier persona en el pobre país de la isla de La Española. Con 14 años entró en el club más carismático del país, el Etoile Haïtienne. Con este equipo ganó la liga en 1942 y 1944. Gaetjens no veía futuro en esto del fútbol, al menos en su país, por lo que decidió irse a estudiar contabilidad a la Universidad de Columbia, como ya hizo su hermano mayor. Sabía que, en esa época, era un privilegiado, por poder irse a estudiar a Nueva York. Una vez asentado en la Gran Manzana descubrió que pagarse los estudios iba a ser más complicado de lo esperado, por lo que comenzó a ejercer de lavaplatos en un restaurante de comida española situado en Harlem, el Rudy’s Restaurant. Aquel lugar estaba regentado por un emigrante gallego, Eugene Díaz, que al igual que Joe sentía pasión por el fútbol. El español decidió comprar un equipo de fútbol, al cual nombró Brookhattan FC, pasando por varios nombres en el futuro, tan curiosos como: Brookhattan-Galicia FC, Galicia FC y Galicia-Honduras FC. Fue en ese equipo donde Joe pudo seguir con su pasión por el fútbol, a razón de 25 dólares el partido.

En esas Joe Gaetjens fue compaginando estudios, trabajo y pasión, llegando a ser máximo goleador del campeonato americano, y auténtica sensación pese a no ganar el torneo. Entonces el seleccionador le propuso unirse al combinado nacional, que había conseguido el pase para el Mundial de Brasil 1950, Joe no lo dudó y aceptó la oferta para ser internacional con USA. Antes tuvo que prometer que en un futuro se iba a nacionalizar estadounidense, algo que no llegó a cumplir, al igual que sus compañeros de equipo Maca (belga) y McIlveny (escocés). Antes del campeonato del mundo, tres selecciones decidieron negarse a ir al país sudamericano, Escocia, Turquía e India, estos últimos, entre otras razones, porque no se les permitió jugar descalzos. Trece selecciones participaron por tanto en la cita. EE.UU. llegaba como una de las selecciones más flojas y con menos tradición balompédica, pese al tercer puesto en el Mundial 1930. Para más ironía, en su grupo estaban dos selecciones de mayor relevancia como España y Chile, y la favorita junto a Brasil, Inglaterra, la cual llevaba entre otros a Alf Ramsey o Stanley Matthews.

Marcó el gol clave de la historia de USA en Mundiales, vivió su aventura europea en el millonario Racing Paris y hasta tuvo tiempo de regresar a Haití para ser la estrella de la selección nacional y cumplir su sueño

USA 1950El Mundial comenzó como se esperaba, EE.UU. perdía ante España. El siguiente partido sería ante Inglaterra, la cual debutaba en un Mundial, dejando atrás esa prepotencia de considerarse los mejores, incluso para negarse a ir a los mundiales. Las casas de apuestas pagaban 500 a 1 la victoria americana, nadie creía en el milagro. El partido empezó como se esperaba, dos palos de los Three Lions, y el portero norteamericano Borghi, venga a parar (y eso que trabajaba en una funeraria y podría ser un mal augurio). Al minuto 37, un remate en plancha de Gaetjens adelantó a EE.UU. El resultado no se movería. Los ingleses no se lo podían creer, una selección sin historia futbolística les había ganado. Para mayor desolación inglesa, España también les ganaría, con aquel famoso gol de Zarra, y ese histórico “Hemos vencido a la pérfida Albión”. EE.UU. se iría del Mundial en la primera fase, pero con la cabeza bien alta, habían logrado un hecho histórico. Inglaterra también cayó eliminada en la primera fase, la camiseta azul que utilizó ante EE.UU. solo la utilizarían los británicos en otra ocasión, en 1959, ante Perú, partido que también perdieron, desechando la casaca azul para siempre. Gaetjens solo jugó tres partidos con la selección estadounidense, los tres del Mundial, y solo hizo un gol, el que le marcó a Inglaterra, suficiente para estar en el olimpo de la selección de aquel país.

Tras la cita mundialista, Gaetjens continuó jugando en el Brookhattan, hasta que en 1953 le surgió una oferta de Francia, el histórico Racing Club de París le quería, equipo por el que pasaron tiempo después Luis Fernández, Ginola o Francescoli. El jugador haitiano no vaciló y para allá que se fue, en la capital francesa no tuvo suerte, solo disputó cuatro partidos, haciendo dos goles, antes de volverse a Haití pasó por un club menor francés. Ya de vuelta a su país natal, jugó unos pocos años más y terminó retirándose, no sin antes vestirse de corto también con la selección de Haití para cumplir su sueño. La situación política era compleja por entonces, con altercados constantes. En 1957 ascendió al poder, François Duvalier, la familia de Gaetjens era contraria a este político, y apoyaba a Louis Dejoie, un opositor, familiar indirecto de Joe. Después de sufrir un intento de asesinato, el mandatario del país endureció la lucha contra los opositores. En 1964 se autoproclamó presidente vitalicio, tres años antes había ganado las elecciones nuevamente, aunque en esta ocasión con 1.320.000 votos a favor y ninguno en contra… (algo muy lógico).

Ideologías políticas-racistas, derribaron a su familia y acabaron por costarle la vida como supuesto ‘opositor’ al régimen establecido. Joe Gaetjens entró de forma póstuma en el Salón de la Fama del fútbol estadounidense

USA 1950

El día antes de que ‘Papá Doc’ se autoproclamara presidente para la perpetuidad, a la familia Gaetjens se le aconsejó abandonar el país. Todos se desplazaron al país vecino, Santo Domingo. Todos salvo uno, Joe Gaetjens decidió quedarse en su país natal ya que consideraba que allí tenía suficiente fama para ser detenido, y además, él nunca había estado inmiscuido en temas políticos. Pero esa misma mañana fue detenido y acusado de colaborar con la oposición. Éste aparte de un tema entre ideologías políticas, también lo era en cuanto a razas. Gaetjens era mestizo, algo perseguido por ‘Papá Doc’ que solo quería a negros afrohaitianos, ya que consideraba que los mestizos habían reprimido a los negros tiempo antes. También era una cuestión religiosa, pues mientras Joe era cristiano, la dictadura instauró como religión oficial el vudú. Joe Gaetjens no volvió a aparecer jamás tras ser llevado a Fort Dimanche, se cree que allí fue ejecutado.

Aquellos eran tiempos de terror donde los Tonton Macoutes (hombres del saco) asesinaban a cualquier opositor. Oficialmente eran Voluntarios de la Seguridad Nacional, los cuales no tenían ningún salario, solo vivían de lo que saqueaban a aquellos a los que asesinaban por ser traidores a ‘Papá Doc’, imagínense la situación. De esta forma la oposición fue liquidada. El tirano falleció en 1971, pero su hijo continuó sembrando el terror hasta 1986. Tras perder el poder huyó a Francia, mientras que los Tonton Macoutes fueron liquidados y los restos de ‘Papá Doc’ desenterrados para ser destrozados. Joe Gaetjens entró de forma póstuma en el Salón de la Fama del fútbol estadounidense. En este caso el fútbol fue devorado por una política, si se puede llamar así, tiránica que acabó con cualquier atisbo de libertad. Años después, uno de los tres hijos que Joe dejó huérfanos, visitó el lugar donde su padre perdió la vida. Un inicio de final. El final del inicio. Joe por siempre.

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