Histórico
9 diciembre 2013El Enganche

Basilea: Nostalgia del balón

Basel 2013

Por André Stinson

En la parte inferior del mundo del fútbol, hacia el norte, vi una pequeña escuadra blaugrana, de un brillo casi intrascendente. Al principio la creí útil; luego comprendí que esa percepción era una ilusión producida por los vertiginosos espectáculos futbolísticos que lo rodeaban en el mundo de la UEFA. El diámetro de popularidad de la escuadra sería limitado, pero lo que pude observar en ella no contaba con disminución de tamaño. Cada cosa era fidedigna y notoria, porque yo claramente la veía desde una percepción más completa.

Vi una ciudad francogermana, vi el Dreiländereck siendo acariciado por el alba, vi las muchedumbres de Saint Jakobs-Strasse, vi las plateadas canas de Murat Yakin, vi un laberinto con dirección a Karlsruhe, vi interminables ojos sobre Streller, vi las envidias en Suiza, vi el legado de Christian Gross, vi una ordenada linea de cuatro, vi a la mitad del campo un pivote marfileño que no olvidaré, vi la violenta cabellera de Yann Sommer, vi el altivo cuerpo de Philipp Degen, vi un cáncer en los patrocinios, vi un círculo de recuperación ofensiva, donde antes hubo desorden, vi el interés por un delantero egipcio, vi los coloridos orígenes del Barça contemporáneo, vi una cantera correctamente nutrida, vi la historia de los hermanos Frei, vi en un gabinete, fichas de jóvenes sin fin…

Un proyecto elaborado desde cero, con las mermas de un país secundario para la UEFA pero con las premisas muy claras para combatirlas hasta perpetuarse en la élite continental

Vi delanteros prominenciales, vi la delicada mano de Gisela Oeri, vi a los sobrevivientes del imperio La Roche, enviando invitaciones para demostrar por que el club es tan grande, vi al Chelsea de Mourinho caer, vi viejos tigres de apellido Barnetta y Senderos, vi todas las hormigas trabajadoras del fútbol que han generado, vi el nombre (que me hizo temblar), Hans Gamper, vi un adorado monumento a Hitzfeld, vi la reliquia de Odermatt, vi el engranaje de un proyecto bien encauzado y la modificación de las épocas de Hasler.

Vi a Basilea, desde todos los puntos, vi en Basilea la esencia del fútbol, y en la esencia del fútbol otra vez al Basilea y en Basilea la alegría. Vi mi cara y mi sentir, vi tu cara de sorpresa y sonreí. Porque mis ojos habían visto eso que todos los que lo piensan quieren conocer; nostalgia del balón.

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