Histórico
19 noviembre 2013Andrés Cabrera Quintero

Top 5: Fracasos en la clasificación para el Mundial

England-Poland 1973

Pocas plazas quedan vacantes para el vuelo a Brasil 2014. Entre hoy y mañana los 32 billetes de ese avión, que saldrá el próximo junio, quedarán adjudicados. La cita mundialista es el evento con mayúsculas de este deporte, y nadie quiere perdérselo. Estar entre las mejores significa mucho para los diferentes países, tanto deportiva como económicamente. Hay determinados combinados nacionales que parten con la obligación de estar en el Mundial, no acudir a él, se transforma en un fracaso deportivo del que cuesta levantarse. Hoy repasamos las grandes ausencias de la historia de los mundiales. La tradición futbolística provoca que las grandes selecciones sean de dos focos concretos, Europa y Sudamérica, pocas excepciones existen fuera de estas regiones. Al tratarse de una cita clave, tiene que haber representantes de todos los continentes, e incluso se especula que para un futuro dar más plazas a Asia y África, pero la realidad nos dice que grandes selecciones se quedarán sin fase final, al tener que competir en fase previa ante las mejores. Francia es uno de los ejemplos, está con pie y medio fuera de la cita mundialista, un campeón ya mítico en el 98 que queda eliminado años después, como ya le sucedió a Uruguay, Italia o Inglaterra. A continuación, preparamos un Top5 de grandes batacazos previos a los mundiales, aunque no los únicos.

Francia, Mundial 1994: Quizás la más dura de las eliminaciones. Por aquel entonces, los mundiales solo contaban con 24 equipos. Concretamente para el de EEUU, Europa tenía 12 cupos, más la vigente campeona, Alemania. En el Viejo Continente, las selecciones se repartieron en seis grupos, los dos primeros de cada grupo accederían al Mundial. Francia había salido bien parado, a priori, de aquel sorteo. Sus rivales fueron Suecia, Bulgaria, Austria, Finlandia e Israel. En principio solo las dos primeras selecciones entrañaban problemas, aunque en una fase con diez encuentros, la superioridad gala se debía imponer. Houllier dirigía por entonces a los franceses, y en sus filas sobresalían nombres como Cantona, Petit, Deschamps, Papin, Blanc o Desailly.

La clasificación ya comenzó con mal pie, Francia caía en Sofía ante Bulgaria con goles de Stoichkov y Balakov. Pero, cinco victorias consecutivas dejaron en una mala pasada aquella derrota. A falta de dos jornadas, Francia lo tenía hecho para estar en el Mundial, recibía en casa a Israel y Bulgaria, con ganar uno de los encuentros estaría en la cita del verano siguiente. La gran sorpresa llegó con la derrota en casa ante Israel, única victoria de los hebreos en la fase de clasificación. Este ‘tropezón’ obligaba a Francia a puntuar ante Bulgaria en la última fecha. El partido empezó de la mejor manera, Cantona adelantaba a los galos. Kostadinov conseguía el empate, pero, el resultado le valía a Francia, con estas llegábamos al añadido, cuando un balón en profundidad de Penev, le llegó a Kostadinov que fusiló a Lama, el por entonces portero del PSG no pudo hacer nada. La imagen de Deschamps llorando, mientras los búlgaros festejaban, forma parte de la historia negra del fútbol francés. En la cita mundialista, Suecia y Bulgaria demostraron que si habían eliminado a Francia era por algo, ambas llegaron a semifinales.

Inglaterra, Mundial 1974: Batacazo en Wembley. Se venía la cita mundialista de Alemania Federal, y con los organizadores ya clasificados, Europa tenía 8,5 cupos más. Los ocho campeones de los ochos primeros grupos irían al Mundial, el campeón del noveno  jugaría una repesca ante un país sudamericano, esta eliminatoria la jugó la URSS, en una eliminatoria rodeada de polémica. En el resto de grupos, todo dentro de la normalidad, España se quedó fuera del Mundial por última vez en la historia hasta ahora, Yugoslavia le quitó la plaza. Pero en un grupo saltó la sorpresa, Polonia dejó fuera a los inventores del fútbol, Inglaterra.

Los Three Lions eran favoritos, sus rivales eran únicamente Polonia y Gales. Las jornadas se fueron desarrollando, y se llegaba al último partido con Polonia primera. Ese encuentro era en Wembley, por tanto los ingleses no temían, incluso afrontaron el encuentro con cierta relajación. Brian Clough, histórico entrenador del Nottingham Forest, llegó a calificar al portero polaco como un ‘payaso con guantes’. Ese personaje circense revolucionó la catedral de fútbol inglés, y consiguió mantener el 1-1 en el marcador, con un recital de paradas. Polonia se metía en el Mundial, e Inglaterra, sin una gran generación todo sea dicho, se quedaba sin ir a Alemania con un batacazo en casa.

España, Mundial 1954: La eliminación más fortuita. La selección española no era por aquel entonces una gran potencia mundial, pero si era un equipo a tener en cuenta. No en balde, había quedado cuarta en el precedente Mundial de Brasil, en una liguilla entre las cuatro mejores, que terminó llevándose Uruguay con el famoso Maracanazo. Para tratar de repetir éxito en Suiza, España tenía que ganar a doble partido a Turquía, un rival por entonces menor. España ganó por 4-1 en la ida, aunque aún no existía la regla del gol fuera de casa. Por tanto la victoria de Turquía en territorio otomano, llevó la eliminatoria a un partido de desempate disputado en Roma. Tras el empate a dos, y que el resultado no se moviera en la prórroga, aconteció un hecho histórico en el mundo del balompié.

Por entonces, no existía la tanda de penaltis, y si un partido finalizaba en tablas una vez concluida la prórroga, había dos opciones, volver a disputar otro partido o que se realizará un sorteo para determinar el vencedor. Se optó por la segunda opción, y mediante la introducción de dos papeletas en un bombo, España quedó eliminada por la mano inocente de un niño italiano, Franco Gemma. Los Kubala, Escudero, Lesmes, se quedaban sin Mundial, aunque casi fue mejor, ya que a Turquía le tocó jugar en la fase de grupos junto a Hungría y Alemania, las cuales no dieron opción a los otomanos, y terminarían siendo los finalistas de aquella Copa del Mundo. Torneo que no jugó España por una mano inocente.

Países Bajos, Mundial 2002: Fracaso mayúsculo de la oranje. En el Mundial precedente de Francia, Países Bajos había conseguido finalizar en cuarta posición, solo los fatídicos penaltis ante Brasil le privaron de jugar la que sería su tercera final mundialista de la historia. La generación holandesa era para tener en cuenta por aquel entonces. Buena prueba de ello es que en la Eurocopa del 2000, nuevamente solo los penaltis pudieron frenarla. En esta ocasión ante Italia, aunque también en semifinales. El optimismo de la afición oranje de cara al primer Mundial que se iba a disputar en la historia en Asia, era máxima. Van Gaal era el encargado de dirigir un proyecto con jugadores como Seedorf, Kluivert, van Nistelrooy, Cocu, Davids, Makaay o Van der Sar.

El grupo asignado para esta clasificación holandesa lo componían Portugal, Irlanda, Estonia, Chipre y Andorra. En teoría, solo los lusos, con una de las mejores generaciones de su historia, eran rival para los Países Bajos. Ante los tres rivales más asequibles, los de van Gaal no tuvieron problemas, seis victorias en seis encuentros. Lo complicado llegó ante Portugal e Irlanda, con ambos se repitió baremo, un empate y una derrota. Perder en casa ante Portugal fue una losa muy pesada, aunque no tanto como el encuentro clave ante Irlanda, ganar en las islas, significaría un gran paso para estar en Corea y Japón, pero todo se torció y un solitario gol de McCarter ponía en serio aprietos a los de dos veces subcampeones del mundo. De nada valió ganar en las dos últimas jornadas. La goleada por 5-0 ante Estonia en la penúltima fecha fue una de las victorias más amargas de la historia en el país holandés, ya que la victoria de Portugal en Chipre, dejaba sin Mundial a los holandeses. Una gran generación, quizás un tanto veterana, que se quedaba sin opciones de Mundial.

Uruguay, Mundial 2006: Los socceroos eliminan a una bicampeona del mundo. La eliminación de la selección charrúa no es lo sorprendente en esta eliminatoria, sino el rival que le deja fuera, Australia. Uruguay es la campeona del mundo con menos mundiales disputados, solo ha disputado once citas, proclamándose campeona en dos de ellas, la última hace 63 años. Pero, las ausencias nunca se habían debido a una eliminación por parte de un continente teóricamente inferior en materia futbolística, como Oceanía. Los australianos tan solo habían disputado el Mundial de Alemania 1974, siendo los primeros de su continente en clasificarse a una cita mundialista Nueva Zelanda hasta la fecha es la única que ha repetido éxito en el continente. 32 años después Australia volvía a un Mundial, dejando fuera a una histórica.

Uruguay ha tenido mejores selecciones que la que se presentó a disputar esta eliminatoria a doble partido ante Australia, pero los Forlán, Recoba, Montero, Zalayeta o Diego Pérez, no desmerecía. Los charrúas ya son unos habituales en estas lides de repescas intercontinentales, han disputado las últimas cuatro, y salvo sorpresón mayúsculo ante Jordania en la vuelta, solo aquella para el Mundial de 2006 fue un quiste. En la ida en el histórico Centenario, victoria por la mínima con gol de Darío Rodríguez, tocaba sufrir en Sidney. La pesadilla comenzó con un gol de Bresciano, pasada la media hora, la eliminatoria estaba igualada. El resultado no se movió, y tras los treinta minutos de prórroga, la suerte de dos países se iba a decidir en los penaltis. El gol de Aloisi en la tanda de penaltis, así como el fallo de Zalayeta, son historia positiva y negativa, respectivamente, de dos naciones. El fútbol menor, se revelaba ante el dominio europeo-sudamericano.

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