Histórico
8 noviembre 2013El Enganche

Real Madrid: Illarramendi no puede ser Xabi Alonso

Xabi Alonso - Illarramendi 2013

Por Alberto Piñero, periodista cobertura diaria Real Madrid (@pineroalberto)

Han sido apenas tres partidos. Pero su influencia se ha dejado sentir. Debutó esta temporada ante el Sevilla con el partido prácticamente decidido, para después ser ya titular ante Rayo Vallecano y Juventus. Y sobre todo en Vallecas, fue sustituirle, y el Real Madrid perdió el equilibrio que había exhibido hasta entonces. Como mediocentro, era la columna vertebral que sostenía todas las partes del equipo. Habiendo estado cuatro meses fuera de juego, con dos intervenciones quirúrgicas casi consecutivas, y una renovación que sigue a la deriva, al equipo blanco no le había quedado más remedio que aprender a sobrevivir sin él. Y no lo estaba haciendo mal. No se le echaba excesivamente de menos, por decirlo de alguna manera. Pero claro, en cuanto volvió a pisar el verde, todo recordamos cómo era el fútbol antes de que Xabi Alonso saliera de él: mucho más sencillo, más equilibrado, más ordenado, más coherente.

Como decía el eslogan de un anuncio: el producto que no se ve, pero que hace tu vida diaria más fácil. Pues ese es el ‘14’ blanco. No es el que marca goles. No suele ser tampoco el que asiste. Ni siquiera el que salva los goles debajo del larguero. No hace filigranas con el balón en los pies. No es tampoco un portento físico. No lleva tatuajes, ni peinados extravagantes, ni quiere llamar la atención. Pero hace todo lo necesario para que el resto de sus compañeros sí puedan hacer todas esas cosas por las que precisamente él no se destaca. Y cuando no está en el campo, se le echa en falta. Situación radicalmente contraria a la de Asier Illarramendi. Era él quien venía ocupando esa posición del campo hasta que se recuperó su compañero. En los dos partidos nadie le ha echado de menos, ni se ha pedido su regreso al once en editoriales de periódicos, pancartas en el estadio, o manifestaciones a las puertas de las taquillas. Es más, en Vallecas quedó directa e indirectamente señalado. Una conclusión que, de simple, es más que injusta.

Xabi Alonso es el astro rey, e Illarramendi parece haber quedado relegado a la oscuridad de la noche, donde sólo se puede apreciar su resplandor cuando el sol falta.

Illarramendi 2013Xabi Alonso ha vuelto, y como el astro rey que es, el eje sobre el que gira todo, con él ya recuperado en el campo no se vislumbran al resto de los astros a su alrededor, como sucede durante las horas de luz solar. Es lógico y natural. El tolosarra tiene una experiencia y un arraigo en el fútbol, y más concretamente en el Real Madrid. Uno tiene 31 años, y ha sido la referencia. El otro, mientras tanto, tiene apenas 23 años, y está viviendo lo que son los primeros tres meses de su primera aventura fuera de su equipo de toda la vida. Las diferencias son más que notables, por tanto. Si alguien pretendía que a estas alturas de la historia, Illarramendi pudiera hacer las funciones de Xabi Alonso con la misma prestancia y eficacia, es que no sabe muy bien cómo funciona el fútbol, o no quiere darse por enterado. Porque Illarra no puede ser Xabi. No ahora, al menos. Y quizás no lo será nunca siquiera. Sí un jugador parecido, del mismo estilo, con sus propias virtudes y defectos sobre el campo, pero Xabi es Xabi. Ha marcado una época en el equipo blanco y en la selección española, y ese legado no puede quedar relegado en apenas cuatro meses. Quién sabe si en cuatro años… o cuatro lustros.

Dicho lo cual, Illarramendi sigue siendo tan bueno como en verano, cuando el Real Madrid quería ficharlo, cuando pagó 39 millones de euros por él, y cuando le presentó en sociedad en el Santiago Bernabéu. Seguramente más, incluso. Un mediocentro con magníficas dotes organizativas, con una notable visión de juego, un pase preciso, una estupenda capacidad para leer el partido, y una intuición para no perder los balones en la parcela ancha. Quizás todavía le falte físico, pareciendo un avión de papel al lado de cazas y bombarderos. Pero si hay algo que no se pueda mejorar ni acelerar con el entrenamiento diario es el tiempo, la experiencia, el arraigo dentro del equipo. Para ello sólo cabe esperar a que pasen las sesiones, los partidos, los rivales y las competiciones.

En cuanto volvió a pisar el verde, todo recordamos cómo era el fútbol antes de que Xabi Alonso saliera de él: mucho más sencillo, más equilibrado, más ordenado, más coherente

No obstante, ya en estos tres meses, donde ha estado lesionado buena parte de la temporada además, se ha podido ver la mejoría en las prestaciones de Illarramendi en el Real Madrid. Algunos se quedan con el partido en Vallecas, pero pocos recuerdan que con el ‘24’ en el verde fue cuando mejores minutos cuajó el equipo blanco en el Camp Nou, por ejemplo. O sus dos notables actuaciones ante Málaga y Juventus en el Santiago Bernabéu. Donde se pudo ver a un Illarramendi con carácter y personalidad, un mediocentro que quería ejercer de líder, dando órdenes a sus allegados. La versión más parecida a Xabi Alonso, quizás. La muestra más clara de lo que puede aportar el de Mutriku al Real Madrid, ya esté o no el de Tolosa. Denle tiempo, que aunque no pueda ser nunca Xabi Alonso, seguro que más pronto que tarde terminará heredando sus galones.

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