Histórico
27 noviembre 2013Jose David López

#QuesitoNaranja: ¿Qué equipos han logrado alguna vez el triplete?

Es el súmmum del fútbol, la cúspide de todos los objetivos, aquella meta a la que sólo unos pocos elegidos pueden aspirar y en la que se admiten exclusivamente leyendas. Porque conseguir el ‘triplete’ te convierte en algo más que un jugador. No existe punto máximo a nivel de clubes que lograr la (por reminiscencias con el rugby ) ‘triple corona’ o, lo que es lo mismo, conseguir en una misma campaña los tres títulos de mayor prestigio (Champions League, Liga y Copa). Una mezcla de regularidad eterna, profunda confianza en un estilo de juego y máximo rendimiento de la plantilla en todas y cada una de las competiciones en la que se ven inmersos. Es el sueño de todo futbolista, el reflejo histórico del éxito y un momento glorioso que este fin de semana sumó un nuevo exponente a su exitoso club de elegidos, el Bayern de Múnich. Los de Heynckes se convirtieron en el primer equipo alemán en lograrlo y el séptimo en toda la historia, al sumar la mejor campaña jamás vista en Baviera ni en Alemania.

El primero en mitificar su nombre para las efemérides futbolísticas fue el Celtic de Glasgow que logró algo más que un ‘trébol’, precisamente el icono referencial de su escudo. En 1967, los ‘católicos’ tenían un equipo de incontestable dominio en tierras británicas donde lograron la gesta de sumar Liga, Copa y Copa de la Liga, lo que redondearon con la Copa de Europa ante el heroico Inter de Helenio Herrera y mitos como Mazzola o Luis Suárez. Los hombres de Jock Stein, los denominados ‘Bhoys’, tenían a jugadores de talento indiscutible como Johnstone, Lennox o Wallace, que fueron capaces de contrarrestar el gol inicial de Mazzola (de penalti) para acabar derrotando a los neroazzurri con tantos de Gemmel y Chambers. Desde entonces, el Celtic pasó a la historia por múltiples motivos ya que no sólo fue el primer equipo en hacerse con el triplete (en su caso de cuatro hojas), sino que también fue la primera escuadra no latina en levantar la Copa de Europa. Aquella generación de dioses escoceses es conocida aún hoy como los ‘Leones de Lisboa’.

Pasaron cinco años hasta que un nuevo inquilino del fútbol de quilates quiso llamar a las puertas del éxito para reclamar un lugar entre los más grandes. Tras varios títulos nacionales que reflejaban la hegemonía del Ajax en Holanda, aquél ‘fútbol total’ de Cruyff y buenos acompañantes como Neeskes, Krol y Haan, no cedieron en su empeño de mostrar un nuevo concepto y un novedoso diseño del deporte rey. Así, sumaron tres Copas de Europa consecutivas entre 1971 y 1973 aunque sólo entre media, en el año 1972, lograron el anhelado ‘triplete’. Entrenados por el rumano Stefan Kovacs, que había tomado el mando del singular Rinus Michels, el espectáculo ajaccied no encontró rivales en ninguna de las finales. Arrolló al Feyenoord (máximo enemigo y competidor) en Eredivisie y Copa y se encontró con los dioses del fútbol en la finalísima ante el Inter de un ya veterano Mazzola y un crack como Faccheti. Dos tantos de Cruyff bastaron para proclamar el mejor Ajax de la historia y uno de los equipos más queridos de todos los tiempos.

Cerca de allí, en Eindhoven, aunque nada menos que dieciséis años más tarde, exactamente en 1988, el fútbol holandés volvió a ser el protagonista absoluto del fútbol mundial. El PSV, ya entrenado por Guus Hiddink (vaya carrera la de este estupendo técnico), eliminó al Real Madrid de la ‘Quinta del Buitre’ en su camino, inexorable y directo al estrellato de la ‘triple corona’. Tras imponerse en Liga (con nada menos que 11 goles a favor y sólo 28 en contra) y Copa, la mística les llegó con la diosa fortuna como maestra de ceremonias pues en la tanda de penaltis ante el Benfica, el PSV encontró un premio que desde entonces asoma demasiado lejos para los de la Phillips. Mucho ha cambiado el otrora campeón de Europa que engalonaba su plantilla con nombre estelares como Van Breukelen, Gerets, Koeman, Lerby, Vanenburg y Kieft, héroes de aquella leyenda surgida en el Neckarstadion de Sttutgart.

Otro en sumarse al selecto grupo del ‘triplete’ fue el Manchester United, que entró en la leyenda de la ‘triple corona’ tras una final de Champions absolutamente imprevisible. Basler había adelantado al Bayern de Múnich en la final del Camp Nou y pese a aguantar los arreones mancunianos, en el descuento, en apenas dos minutos y ya con el tiempo cumplido, Teddy Sheringham y Ole Gunnar Solskjær dieron la vuelta al marcador para endiosar a los chicos de Ferguson en una de las finales más históricas jamás vista. Pero además, los de Old Trafford ganaron meses después la Copa Intercontinental.

El pen-último en sumarse a esa lista fue el Barcelona de Pep Guadiola. El primer golpe sobre la mesa para conseguirlo, y el que abrió las posibilidades reales que se había abalanzado sobre el equipo culé desde que su juego es la envidia sinfónica de medio planeta, llegó con la Copa del Rey. Una victoria abultada y sin discusiones sobre el Athletic de Bilbao que allanó el camino y relanzó las opciones porque la Liga, que cayó apenas unos días más tarde, estaba previamente encarrilada. Dos títulos que reflejan el poder a nivel nacional del Barcelona sobre el resto de ‘gigantes’ y le convierten en la referencia de nuestro fútbol pero que anhelan un tercer acto final para culminar un año glorioso.De otra manera, con otro estilo pero siendo merecedor por su enorme equilibrio y resultadismo, en 2010 el último en unirse a los ‘elegidos’ fue el Inter de Milan a cargo de José Mourinho.

El ‘triplete’ corona el estilo y la filosofía del club para los anales de la historia, donde no hay huecos para todos y donde sólo siete clubes en toda la historia lo han conseguido. El Bayern no podía estar fuera …

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