Histórico
5 noviembre 2013David De la Peña

PSG: La ventaja de la transformación

PSG - 2013

Cuando los millones de Al-Thani aterrizaron en París en el verano de 2011, el objetivo, desde un principio, estuvo muy claro. Llegar a ganar la Champions League se convertía en ese momento en la principal obsesión de una entidad que, a pesar de representar a la ciudad más poblada del país y a una de las grandes capitales europeas, no contaba en absoluto con un club de fútbol al que, por historia, pudiera situarse en la élite. El PSG tan solo ha ganado tres veces la liga francesa, y su principal éxito en Europa data de 1996, cuando la -hasta la llegada de Al-Thani-, mejor generación del club, obtuvo la Recopa de Europa. Fue con Luis Fernandez en el banquillo y los Djorkaeff, Rai, Lama, Loko o N’Gotty sobre el terreno de juego. La sequía europea se prolonga desde entonces, y las buenas actuaciones del equipo de Laurent Blanc en este inicio Champions League abren la pregunta: ¿Es candidato el PSG a salir campeón?

La evolución positiva del proyecto desde que Qatar Sport Investments se hiciese con el 70% del accionariado del club es evidente. Por supuesto, gasto salvaje mediante. Al-Thani invirtió 50 millones de euros en comprar el club, saneó la deuda -que ascendía a unos 30 millones- y, la parte más importante, invirtió, solo en traspasos y sin contar las cuantiosas fichas que cobran sus estrellas, cerca de 370 millones de euros. Tres años después, el príncipe catarí, que ya consiguió llevar un título de Ligue 1 -el de la temporada pasada- a las vitrinas del club, pretende ver cómo su obra se culmina con la ansiada obsesión deportiva, conquistar el mayor de sus logros históricos.

La evolución futbolística es indiscutible. Los primeros meses fueron inestables, con Kombouaré en el banquillo, que sufrió la destitución a mitad de temporada aún teniendo al equipo en lo más alto de la tabla -aunque no hay que olvidar que la participación en la Europa League fue muy mala-, y la contratación de Carlo Ancelotti, que no fue capaz de guiar al grupo a la obtención de títulos. Sin embargo, el propio prestigio de Carlo hizo que el segundo año de proyecto se sumasen futbolistas de primer nivel. A las incorporaciones del primer curso (Pastore, Motta, Gameiro, Matuidi, Menez) se sumaron en el verano de 2012 Ibrahimovic y Thiago Silva -además de Verratti o Lavezzi-, y eso significaba dar un brutal salto de calidad con respecto al primer año de proyecto. Llegaban dos de los mejores futbolistas del mundo en sus respectivas posiciones.

PSGA pesar de que el año no empezó demasiado bien, el PSG enderezó el rumbo, y acabó siendo campeón de la Ligue 1 a dos jornadas del final. Fue el Barcelona quien les apeó en los cuartos de final de la Champions League gracias a los goles conseguidos fuera de casa -la eliminatoria quedó 3-3-, y la realidad es que en ese mes de abril de la temporada pasada se empezaron a ver visos de que el multimillonario proyecto de Al-Thani podía tener un recorrido estable en el fútbol europeo de primer nivel. Ancelotti confeccionó un esquema 4-4-2 en el que Verratti ejercía de organizador y Matuidi de centrocampista todoterreno, capaz de robar a gran altura y abarcar muchos metros, en un doble pivote que mezcló muy bien. Lucas y Pastore jugaban en las bandas, donde el brasileño era el más profundo y el argentino el más encargado de relacionarse por dentro, y una delantera donde Lavezzi e Ibrahimovic se entendían muy bien gracias a las adversas características de uno y otro. Un equipo al que le faltaba un plus de seguridad en varios aspectos, pero que ya sabía competir.

El temor más repetido este año ha sido el de tener que romper esquemas defensivos rivales. Ante enemigos ‘cerrados’, aparecen complicaciones

Al verano siguiente se produjo la marcha de Ancelotti al Real Madrid, y el elegido para guiar semejante plantel ha sido Laurent Blanc. El recuerdo reciente de Blanc quizá no era el más positivo, debido a la eliminación en los cuartos de final de la EURO 2012 en cuartos de final -a manos de España, que demostró una superioridad arrolladora-, aunque hay que contextualizar su periplo como seleccionador. Blanc asumió el cargo justo después del Mundial de Sudáfrica 2010, es decir, tenía que organizar un auténtico polvorín. Anelka insultó a Domenech en el descanso del Francia-México, el entrenador expulsó al futbolista y sus compañeros decidieron no entrenar. Francia se fue a casa en la fase de grupos, y la tremenda agitación en la prensa provocada por la situación significó un número brutal de sanciones. Es decir, un clima complicado para afrontar una reestructuración de una selección que por potencial debía estar entre las favoritas de la siguiente Eurocopa. Quizá el trabajo de Blanc con el combinado francés no ha sido valorado en su justa medida, pero el maravilloso bloque que formó en el Girondins de Bordeaux sigue en el recuerdo, y por momentos vuelve a salir a la palestra para recordar que Blanc ya fue campeón del campeonato galo, y que en este momento es el principal candidato para volver a conseguirlo.

PSG - 2013

El inicio de Blanc en el PSG también tuvo dudas importantes. El técnico pretendió darle continuidad a la idea de Ancelotti, pero había llegado un futbolista como Edinson Cavani que condicionaba la situación. Los cambios que ha llevado a cabo han hecho que el PSG, desde la jornada 3, haya conseguido 26 puntos de 30 en Ligue 1, y haya hecho pleno en los tres primeros partidos de Liga de Campeones, con 12 goles a favor y 1 en contra. El 4-4-2 de Ancelotti ha pasado a ser un 4-3-3, que da sensación de ofrecer mayor solidez y competitividad. Dos laterales profundos -Van der Wiel y Maxwell-, que son equilibrados en defensa por un Thiago Motta que se ha hecho con el puesto de pivote. Por delante de él, dos interiores -Verratti y Matuidi-, el primero con peso en la elaboración, más cerca de Motta para iniciar jugada, y el segundo más liberado, pendiente de ganar segundas jugadas y de obtener robos en campo rival. Aunque es en la delantera donde Blanc ha tenido que hacer más modificaciones de cara a encajar a Cavani. Algunos sectores de la prensa francesa se sorprenden de que un ‘9’ que ha costado más de 60M€ esté jugando por la banda derecha, pero tiene su lógica. Con Ibrahimovic como referencia, la diagonal interior está liberada. El sueco quiere jugar, tener la pelota, participar, y son los laterales los que ocupan las bandas, así que Cavani y Lavezzi tienen vía libre para buscar el gol.

Un esquema que abre posibilidades a Cavani, ha perfeccionado un 4-3-3 donde Ibrahimovic y sus ambiciones personales, siguen siendo la principal fuente de inspiración talentosa.

Si hay que pedirle más a la propuesta de Blanc es cuando ha de atacar a rivales que se preocupan principalmente en conceder pocos espacios en campo propio. Ahí el ataque estático del PSG pierde argumentos, porque ni Cavani ni Lavezzi son demasiado finos en espacios reducidos, y porque para que el sistema funcione, Matuidi y Motta -no demasiado creativos- son imprescindibles. A su favor habla que ha encontrado un equilibrio -el equipo defiende bien cuando ha perdido la pelota- y que ha conseguido encajar a los futbolistas más decisivos en el esquema. No habría que descartar, por todo esto, al PSG de la lucha por ganar la Copa de Europa, aunque hay otro motivo de peso al que añadir a este argumento: Real Madrid, Barcelona, Bayern Munich, Manchester United, Chelsea o Manchester City, están en el año ‘0’ de sus respectivos proyectos. Por primera vez, Al-Thani y sus millones tienen ventaja en este sentido.

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