Histórico
25 octubre 2013Jose David López

Champions Asia: Seúl-Guangzhou, clasicismo o evolución

Seoul - Guangzhou 2013

Sólo cinco de los últimos diecisiete campeones asiáticos, han podido romper la hegemonía que marcan históricamente los clubes japoneses y sur-coreanos en la AFC Champions League. Una dinámica que responde sin tapujos a la fuerza, potencial, estructura de base y crecimiento global de sus selecciones, referentes continentales en fases finales y competidores cada vez más reales y sólidos ante las grandes selecciones de todo el mundo. Son ellos quienes han limado distancias, quienes han impulsado el fútbol asiático durante las últimas décadas para sacarlo del ostracismo y quienes han colocado a sus mejores estrellas en los campeonatos de mayor seguimiento y progresión del planeta. Sin ellos, el camino sería más largo y tortuoso, pero aunque todos les agradecen el esfuerzo pro-Asia, ahora son ellos quienes han quedado gravemente debilitados ante la fuerza financiera de sus rivales continentales. La corriente les impulsa al vacío ante la atracción externa que ha propiciado serios competidores continentales en los últimos años.

Cierto que viendo los últimos campeones asiáticos, esa lectura es aún prematura, pero la dinámica y la explotación de los jóvenes japoneses-coreanos (sobre todo los primeros) lejos de sus clubes de origen y la rápida exportación a campeonatos occidentales, les ha mermado gravemente a nivel nacional. Varios años llevaban los clubes nipones sin alcanzar las rondas definitivas con opciones de volver a reinar y más sufrimientos que nunca encuentran los coreanos para mantener su estilo indiscutible. Algo que se extrapola a Corea con rapidez. La razón no habla de deficiencias en sus proyectos, de cuestionar su equilibrio futbolístico o de errores económicos, sino de la fuerza y relevancia mediática que han logrado sus millonarios enemigos, pues Uzbequistán, Qatar, Arabia Saudí y últimamente incluso China, han logrado máxima repercusión con sus fichajes estelares, lo que sigue sin refrescar sus selecciones (ancladas en el arcaísmo), pero sí ha servido para situar en lo más alto a sus clubes. La final de la AFC Champions League 2013 (a doble partido este sábado y se cerrará el próximo), muestran la naturaleza mixta, híbrida, de un continente donde ahora mismo todo está a disposición de quien lo quiera y donde las diferencias son mínimas, aunque los bolsillos hacen que esa sensación se prevea como fugaz. Dos clubes, dos países, dos modelos deportivos completamente opuestos y un entorchado continental que les abra las puertas del Mundial de Clubes 2013: Seoul-Guangzhou.

Corea representa el clasicismo, el orden y la estabilidad institucional para alcanzar éxito global como país. China no logra ese equilibrio a nivel de selección pero sus inversiones han provocado una alteración de la dinámica histórica de la Chammpions Asia

Es precisamente esa disputa entre dos mundos tan alejados, entre dos conceptos futbolísticos opuestos y el de dos sentimientos absolutamente diferentes, el que otorga mayores incentivos y expectación al título este curso. Seoul-Guangzhou es, a día de hoy, uno de los grandes duelos del continente pese a que para ambos sería levantar un torneo nunca antes visible en sus vitrinas. Los coreanos son tradición, valores y una potente identidad nacional. Los chinos, que luchan por el primer título de su país desde que en 1990 el extinto Liaoning ganó el Campeonato Asiático de Clubes, pues desde esa inesperada victoria, jamás pudieron seguir la estela competitiva de sus rivales continentales. Y mientras Seúl apuesta por un equipo disciplinado a cargo de un técnico patrio como Choi Yong–Soo para haber llegado invicto (pese a la increíble oposición encontrada en el camino con Beijing Guoan , Esteghlal y Al Ahli), Guangzhou lo cautivó todo a su capacidad financiera para generar una ilusión creciente a base de estrellas atraídas por la batuta imperialista de Marcello Lippi. Uno prefiere ganar en base al colectivo. Otro prefiere ganar en base a su capacidad de derribo. Dos plataformas absolutamente extremas para llegar al éxito, aunque las dos, capacitadas para mantener el control de la posesión, por lo que la gran diferencia podría estar en el desequilibrio talentoso y, desde luego, en el físico, siendo la presión por la pelota, una de las claves que destrozaría la base del rival.

Damjanovic - Seoul 2013

Seoul FC (Corea del Sur): La K-League se ha convertido para muchos en el campeonato de mayor talento, equilibrio y espectáculo del fútbol asiático en los últimos años. Sabiendo generar proyectos a largo plazo con premisas muy académicas y un estilo que argumenta el buen trato de la pelota como generador hacia premios mayores, han conseguido meter a cuatro de sus clubes en las finales de las cuatro últimas ediciones continentales. Y lo más alentador y curioso de esa dinámica, es que fueron cuatro entidades diferentes y que tres de ellas lograron levantar el título (Pohang, Seongnam y Ulsan, mientras Jeonbuk lo mereció sobradamente pero cayó en los penaltis). Para completar esa enigmática y brutal estadística, el quinto club que espera conseguirlo es el Seoul FC, que muestra un intocable sistema (4-4-2) donde se antoja determinante la creación medular-desborde por banda del diestro Yo-Han Ko y el equilibrio de Dae-Sung Ha, pero donde los desequilibrios ofensivos corren a cargo del mítico nómada Mao Molina (que desde hace tiempo juega incrustado en banda izquierda), la entrega atacante del hispano-japonés Escudero y la experiencia de Du Ri-Cha en defensa (ahora actúa como central muchas veces y no estará en la Ida por sanción). Los goles, nada menos que 113 en los cinco años que lleva aquí, caen de manera virtuosa y determinante de los pies del montenegrino Damjanovic.

El equipo más atractivo, académico y con base estructurada para llegar al éxito colectivo, puede seguir la victoriosa estela sur-coreana en la Champions Asia

Los coreanos dejaron de lado la competitiva K-League por poder prepararse para este asalto histórico (han perdido los dos últimos partidos ligueros y suman tres sin victoria), pero ha demostrado ser el de mayor adaptabilidad a diferentes obstáculos. Tácticamente avanzado, lecturas interesantes en diferentes situaciones de juego y una altísima disciplina de equilibrio y rigor psicológico, allí donde antiguamente mostraban sus peores lagunas. Su esquema se convierte en un  4-2-4 en ataque, pues los llegadores nunca son estáticos y, además, ayudan a la salida creativa de la pelota. Quizás, han sido el equipo que más preciosista se ha mostrado en el torneo y, seguro, el que mayores retos ha tenido que dejar atrás para plantarse en esta finalísima asiática.

Elkeson - Conca - Guanzgzhou 2013

Guangzhou Evergrande (China): La mayor apuesta financiera y mediática del continente en los últimos años, lleva dominando el mismo tiempo de manera plácida la Super Liga China, pero no ha sido capaz de tocar aun una finalísima continental (el pasado año cayeron en cuartos de final). Por vez primera a un solo paso de alcanzar el momento cumbre de su millonaria historia, el proyecto de Marcello Lippi no tiene margen de error y su presión es la mayor que jamás tuvo un equipo en esta instancia. Hasta ahora no ha sido preciosista ni visiblemente atractivo, pero sí muy sólido y arrollador, mostrando goleadas en escenarios delicados y asumiendo que su capacidad individual es mayor a cualquier otro club del continente ahora mismo. Lippi puede proponer un 4-2-3-1 que buscaría la explotación de desborde en bandas con Zhang derecha y Rong Hao izquierda, aunque también podría ser más contenido con un 4-4-2 (como ante Kashima en la Ida lejos de su estadio), algo que se antoja más accesible. Lo que más preocupa es la defensa, donde el líder es el ídolo local y capitán, Zheng Zhi, que inicia jugadas siempre, aunque el meta Zheng Cheng ha dejado muestras de debilidad en todo el torneo. Desde ahí, el intercambio de posiciones y movilidad es constante en ataque.

Lippi puede convertirse en el primer técnico en levantar la Champions League y la Champions Asia. Su proyecto estaba diseñado por y para ganar este partido desde hace 5 años

El bloque se sustente en sus únicos cuatro extranjeros, todos ellos llegados a golpe de talonario para acrecentar la magnitud de su vestuario a nivel continental. Míticos son los detalles técnicos de Conca como enganche, vital la solidez del central coreano zurdo Young-Gwon Kim e interesante la movilidad ofensiva del punta Muriqui, ahora mismo, máximo realizador del torneo con 13 goles. Pero en el entramado chino, que suele explotar el contragolpe a domicilio y llevar el peso como local, el jugador más absorbente y atrayente este curso es una de las últimas perlas brasileñas, el ex crack de Botafogo, Elkeson (adquirido por 6.5 millones). Actuando por la izquierda como extremo lleno de libertad, ha destrozado a sus rivales todo el año (suma 26 goles en 32 partidos) con su desborde, velocidad y disparos de media distancia. Los tres brasileños suman 17 de los últimos 19 goles de su equipo. Por cierto, de conseguir el título, Lippi sería el primer entrenador en ganar dos títulos europeos y asiáticos de la Champions.

Fans - Guangzhou 2013

Dos jugadores determinantes: Damjanovic-Elkeson

Dos jugadores no conocidos a los que seguir: Yo-Han Ko y Gao-Lin

Pronóstico: Ligero favoritismo para Guangzhou por haber creado un proyecto por y para ganar este partido desde hace cuatro años y porque disputa la Vuelta en su estadio. A nivel personal, el triunfo de un colectivo que aboga por premisas más humildes y estructura alejada de millones, me parecerá siempre más merecedora de réditos deportivos.

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