Histórico
3 septiembre 2013El Enganche

Milan-Kaka: Era abril de 2007

Kaka - Milan 2013

Por Fran Alameda (@Fran_Alameda)

Entre las frases “Kaka’ es un genio del fútbol” y Kaka es un genio del fútbol en Milan” hay un trecho importante. El primero reduce a Italia y algún resquicio verdeamarelho su carrera deportiva. Hablamos de un tipo que se echó una Champions encima, sí. Pero le vino grande el club con mayor trascendencia mediática del mundo. La segunda afirmación es una realidad emocional. Kaka’ fue el sueño del Milan. La redención de un brasileño vestido de italiano en Inglaterra. La caricia de un balón sobre la red de Old Trafford. El recorte hacia dentro y el disparo al palo largo repetido en cientos de ocasiones. Kaka’ no es ídolo en Milan. Kaka’ es el último reducto por el que el aficionado rossonero sabe de ganar en Europa y acabar celebrando entre champán.

Pero Kaka’ futbolísticamente tocó cima y se fue apagando en abril de 2007. Como si de repente ya tuviese suficiente. Como si después de sentirse rey de Europa, ya no quisiera repetir. Como si el éxito se le hubiese repetido hasta preferir el banquillo al césped. La 2008 de Kaka’ fue buena si estuviésemos ante un jugador semidesconocido, pero se quedó en discreta para lo que parecía un genio por algunos años más. El Madrid pagó lo que no Kaka’ no costaba a nivel deportivo. Pagó por un Kaka’ que comenzaba a no ser. Y definitivamente no fue. La realidad es que costó creer en su vuelta, pero no fue por falta de oportunidades reales. El año de Pellegrini fue especial, pero Mourinho se lo creyó. Y jugó partidos de entidad y partidos de los que la teoría llama “fáciles”. Jugó escorado y por dentro. Jugó en Copa, Liga y Champions. Pero nunca fue continuo.

El Kaka’ que vuelve a Milán no es futbolístico. Es emocional. Su fútbol se yace apagado. Pese a que pueda volver a rendir en competición cuatro años después. Al fin y al cabo, los tipos de tanto talento, en buena parte, solo tienen que creer y querer para poder. Pero el jugador que vuelve es el corazón del que se fue. La imagen que genera en el entorno del Calcio y de su propio club es la necesaria para confiar y dar margen a Allegri. A nivel estratégico, su fichaje no tiene ni una contra. Llega gratis y arrastra una ilusión con la que sus compañeros, por muy superiores que sean a nivel futbolístico, no pueden competir. El brasileño va a tener en el corazón lo que le falta en sus piernas. Y la gente recibe en el corazón lo contrario a lo que pudiera decir el cerebro: ilusión. Y la ilusión en la gente es como el gol en el fútbol. Todo.

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