Histórico
31 julio 2013El Enganche

Bradford City: Un cigarrillo que costó cincuenta y seis vidas

Por Andrés Cabrera (@Andres_inter):

Un niño con un balón entre los pies es una de las mayores muestras de felicidad de nuestro planeta. La cantidad de sonrisas que levanta un simple objeto redondo es digna de estudio sociológico. Los atributos positivos de este deporte son infinitamente superiores a las tristezas del mismo, aunque en el mundo de la pelota también se han vivido episodios negros. A la mente vienen casos sonados como Hillsborough, Heysel, Superga o Múnich, pero no son los únicos, hoy les hablaré de la Tragedia de Valley Parade, un caso igual de trágico, aunque menos mediático. Las cincuenta y seis personas que perdieron la vida en Bradford no merecen un trato inferior.

La temporada 1984/1985 será recordada eternamente por los aficionados del Bradford City. Tras ganar en la penúltima jornada al Bolton Wanderers, el Bradford volvía a la Second Division, categoría que no pisaba desde 1937. La última jornada era una fecha marcada para festejar el tan ansiado ascenso. Un total de 11.076 espectadores acudieron el 11 de mayo de 1985 a ver el Bradford-Lincoln que cerraba una temporada perfecta para The Bantams. El jolgorio lógico de los aficionados del Bradford se hizo patente desde el primer minuto de juego en Valley Parade. La grada era la única que ponía algo de aliciente a un partido insulso, propio de dos equipos que no se juegan nada en la última fecha. Al minuto cuarenta del primer tiempo y con 0-0 en el marcador, la afición comenzó a bajar los decibelios y fijó su atención en la grada principal del estadio. En el bloque G de esta tribuna comenzaba a aparecer un humo cada vez más espeso y una llamarada de fuego que hacía huir a los aficionados de dicho sector. El colegiado del partido, Dan Shaw, se dio cuenta de los hechos y detuvo el partido dos minutos después del inicio del incendio. Los aficionados comenzaban a saltar al césped huyendo del fuego.

El resto del estadio miraba con incredulidad la rapidez con la que se propagaban las llamas. Tal fue esta premura que en cuatro minutos había consumido toda la tribuna principal. La gran mayoría de aficionados que se encontraban en ese sector del terreno saltaron al césped para protegerse, esta decisión salvo sus vidas. Un reducido grupo trató de salir por los tornos de entrada del estadio, los cuales estaban cerrados para evitar la intrusión de aficionados sin entrada, tampoco había ningún operario del club para abrir dichos tornos. Más de la mitad de los fallecidos murieron atrapados en esa zona del estadio, ya que la vuelta atrás se hizo imposible debido a la propagación inmediata de las llamas. Otro pequeño grupo fallecía al tratar de protegerse en los servicios del bloque K, contiguo al G, donde se inició el incendio. Dos ancianos perderían la vida en sus asientos, al no poder saltar al césped. Incluso un hombre moriría horas más tarde en el hospital por las quemaduras, pese a la rápida intervención de policía y público que trataban de sofocarle las llamas.

Los bomberos tardaron tres minutos en llegar tras el aviso de incendio en Valley Parade. Poco podían hacer ante la rápida propagación del fuego, acrecentado por la madera de las gradas del estadio. El trabajo de apagado e identificación de los cadáveres duró hasta las 4 a.m. de este fatídico día. Al día siguiente se dieron los datos oficiales, 56 personas perdieron la vida y 265 sufrieron algún tipo de herida. De los fallecidos, 54 eran aficionados del Bradford y 2 del Lincoln. La mitad de las personas que perdieron la vida, tenían o bien menos de 20 años, o bien más de 70. Entre los fallecidos se encontraba el socio más antiguo del club, Sam Firth, con 86 años. Sam había sido presidente del club. En una semana el club había pasado de una de las mayores alegrías de su historia, al episodio más trágico.

La investigación posterior del incendio la llevó a cabo Oliver Popplewell, es por ello que los informes de la catástrofe se conocen como “Popplewell Inquiry”. Se dictaminó que la causa del incendio fue un cigarro o cerilla mal apagados, la cual se coló por una rendija de la grada y dio a parar a un montón de basura acumulada debajo de los asientos. Un año antes ya se había advertido al Bradford que debía limpiar aquella zona, ya que había riesgo de incendio. Los problemas económicos fueron retrasando la limpieza de ese sector. La basura acumulada y la madera de las gradas permitieron que el fuego prendiera con mucha facilidad. Los asientos de Valley Parade databan de 1908 y ya estaban muy deteriorados. En el informe realizado por Popplewell también se advirtió la ausencia de extintores en el pasillo de soporte, los cuales fueron retirados por miedo al vandalismo de los hooligans. Como consecuencia del incendio de Valley Parade se prohibió construir gradas de madera en toda Inglaterra. No sería hasta la catástrofe de Hillsborough, en la que murieron 96 personas, cuando se empezaría a tomar medidas serias con el “Informe Thatcher”.

En la temporada 85/86 y en mitad de la siguiente, el Bradford City tuvo que jugar en diferentes estadios mientras el suyo era reparado. Disputó partidos en el Odsal Stadium, perteneciente a los Bradford Bulls (equipo de Rugby), en Leeds Road, del Huddersfield y en Elland Road, del Leeds. Las ayudas al Bradford fueron múltiples en el fútbol británico y fuera de él. En julio de 1985 se disputó un encuentro entre Inglaterra y Alemania Occidental con gran parte de los jugadores que habían disputado la final del Mundial de 1966. Los ingresos del partido serían para los familiares de las víctimas. Lo curioso del partido es que Hurst volvió a marcar un hat-trick, como ocurriera en Wembley 19 años antes. El resultado sí fue diferente en este partido conmemorativo y ganó Inglaterra 6-4. Otra de las formas de recaudación la llevaron a cabo cantantes de la época cantando el archiconocido “You’ll never walk alone” y destinando los ingresos para los afectados.

El 14 de diciembre de 1986 se reinaugura el estadio Valley Parade, tras la remodelación de la grada principal. El partido que abre esta nueva etapa en la historia del Bradford es un encuentro entre el equipo local y un combinado de jugadores ingleses. Un total de 15.000 espectadores acudieron al evento. Tras la reapertura, las víctimas de la Tragedia de Valley Parade no cayeron en el olvido y son varios los monumentos que les recuerdan. Entre ellas una inscripción con los nombres de los fallecidos en oro. Este es uno de los pocos casos tristes en la historia del fútbol, que en contraste con las múltiples alegrías es una minoría, un buen ejemplo de ello es que el mismo Bradford jugó el año pasado la final de la Capital One Cup en Wembley estando en la Ligue Two. En el fútbol, como en la vida, siempre llegan las alegrías.

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