Histórico
26 mayo 2013Francisco Ortí

Barcelona: Neymar, fichaje como solución

El futuro de Neymar continúa siendo una veleta en mitad de un huracán. Apunta en una dirección, sí, pero no tarda en cambiar. Unas veces asegura que le encantaría llegar a Europa. En otras que es feliz en Santos. De repente se le relaciona con el Bayern de Munich y, acto seguido, se le enfunda la camiseta del Real Madrid. Entre tanta inestabilidad, el nombre del Barcelona es el que ha ganado mayor constancia. Los azulgrana parecen llevar la delantera en la carrera por cerrar el fichaje de una de las jóvenes promesas más cotizadas de las últimas décadas. Según algunas fuentes el padre del jugador habría estado en la Ciudad Condal durante estos días y el acuerdo sería inminente.

Todo apunta, por lo tanto, a que Sandro Rosell cumplirá su sueño y Neymar se convertirá en uno de los nuevos hombres de Tito Vilanova para la temporada 2013-2014. La duda -más allá de la oficialidad o no del fichaje- es si el jugador brasileño reúne las condiciones para triunfar en el Barcelona, algo que no consiguieron jugadores más curtidos en Europa como Zlatan Ibrahimovic. ¿Es realmente lo que necesita el Barcelona? Intentaremos encontrar la respuesta a esta cuestión a través de cinco aspectos clave que marcarán su entrada en el ecosistema azulgrana.

¿Está listo para dar el salto a Europa?: Esa es la eterna pregunta con cualquier jugador que pasa directamente de Sudamérica a Europa. El fútbol se juega a un ritmo distinto a ambos lados del charco y tradicionalmente los jugadores acusaban un ‘jet lag balompédico’ cuando llegaban a Europa. Sin embargo, esa dinámica parece haber cambiado. Al menos así lo indican los casos de los últimos jóvenes brasileños que han fichado por equipos europeos. Oscar y Lucas Moura serían el ejemplo perfecto. Oscar pasó de Internacional a vestir la exigente camiseta del Chelsea, en un ambiente hostil, y ha ofrecido un rendimiento de manera inmediata. Lo mismo sucede con Lucas Moura, quien apenas necesitó un par de semanas para ganarse la titularidad indiscutible en el Paris Saint-Germain. Neymar es el líder deesta generación de jóvenes futbolistas brasileños y nada hace pensar que no vaya a cosechar los mismos éxitos que sus congéneres y con la misma velocidad. 

Convivencia con Lionel Messi: Para triunfar en este Barcelona es condición sine qua non plegarse ante los deseos de Lionel Messi. Parece lógico, pero muchos no han sabido aceptarlo. Zlatan Ibrahimovic salió del Camp Nou echando pestes de Guardiola y del futbolista argentino, mientras que se ha especulado reiteradas veces que no existe feeling entre David Villa y el mejor jugador del mundo. La convivencia de dos estrellas de dimensiones mastondónticas siempre es complicado, aunque en el caso de Neymar da la sensación que no lo sería tanto. Pese a que el brasileño es un jugador con un ego desmesurado, interpreta la figura de Messi como una de la que aprender, y no con la que rivalizar. La relación recuerda a la que mantuvieron Messi y Ronaldinho en su día. Cuando el argentino subió al primer equipo del Barcelona el brasileño era la estrella y éste le acogió como discípulo. Con Messi y Neymar podría repetirse la historia.

Miedo al ‘síndrome Alexis Sánchez': El fútbol del Barcelona sigue unos códigos similares a los del despotismo ilustrado. El balón es de todos, pero debe acabar en pies de Lionel Messi. Los once jugadores sobre el terreno de juego mantienen contacto frecuente con el esférico, pero sólo el argentino tiene permiso para acapararlo. Iniesta también, llegado el caso. Eso afecta a jugadores como Alexis Sánchez, jóvenes, impacientes y con ganas de agradar. Impulsado por su necesidad de mostrar su valía lo antes posible, el chileno ha pecado de chupón y ha entrado en una espiral negativa. Neymar responde a ese perfil de futbolista y podría pagar el mismo peaje. El brasileño debe aprender de los pecados de Alexis Sánchez para evitar incurrir también en ellos.

Aportación al Barcelona: Algunos entrenadores, como es el caso de Sir Alex Ferguson, defienden que el secreto de la longevidad de un entrenador es mantener la fe en tus ideas bajo cualquier circunstancia. Si lo dice el técnico escocés habrá que hacerle caso porque es evidente que a él le funciona. Sin embargo, la filosofía del Barcelona en ese sentido es diferente. Pese a la que la idea global no varía, los azulgrana han realizado ligeros retoques a su patrón de ataque durante los últimos años. Neymar aportaría una alternativa que rompe con la horizontalidad habitual. Aportaría velocidad, verticalidad y desborde al flanco izquierdo del ataque del Barcelona. Savia nueva para un Barcelona que no deja de renovarse dentro de la estabilidad de una idea que sobrevive durante más de dos décadas.

Capacidad para soportar la presión: La presión será el gran enemigo de Neymar cuando cruce el charco. El equipo que termine fichándole le recibirá como la solución a todos sus problemas, con el deseo de que sea el mejor jugador del mundo y gane partidos por sí solo. Quizás en el Barcelona, por la presencia de hombres como Messi y estar acostumbrados al éxito, sea el club en el se le someta a menor presión, pero también existirá. La fama le precede y todo lo que no sea un rendimiento inmediato comenzará a generar un caldo de cultivo en el que la impaciencia afectará tanto al propio jugador como a los aficionados. Será duro para Neymar convivir con esto.

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