Histórico
17 abril 2013Jose David López

Freiburg: La temporada soñada en la Selva Negra

Freiburg - 2013

Mediodía primaveral, cerveza en mano y la amable hospitalidad del centro histórico como punto de partida. La plaza de la catedral organiza como cada fin de semana su afamado Zwei-Market, dividido en Bauernmarkt (mercado de los campesinos) y Händlermarkt (mercado de los comerciantes). El colorido roji-negro en ambos frentes les une con el paso de los minutos creando una marea que, en breve, parte enérgica hacia el Badenova Stadium. El brillo de Friburgo (ciudad  sureña que más horas de sol anual recibe en toda Alemania), hace muy recomendable este recorrido por la ciudad de los balnearios, la naturaleza y el placer sosegado. Pero además, el entorno aporta alegría y dispersión justo antes del test semanal para los hinchas de uno de los humildes de la Bundesliga, el simpático SC Freiburg.

Junto al distrito de Lake Forest, en el Bosque Negro (famosa cadena montañosa de la zona), compradores y mercaderes fusionan voces y entonan cánticos para apoyar a un club condenado a sufrir. En el trayecto, historias que lo reflejan. Desde la prohibición de seguir usando su ex sede (Winterer Stadium) por petición hitleriana de las Fuerzas Aéreas en 1936, hasta usar gimnastas para completar plantilla en 1954 o intentos fallidos por convertirse en equipo regular con el duradero Volker Finke teniendo a Joachim Low como ‘killer’. Desidia olvidada por la reciedumbre de un sol que volvió a hacer brillar al club a base de goles, lo colocó en la élite y le dio identidad, esa que sabe afrontar la pérdida-venta de su talento anualmante. Condicionado pero organizado. Asumiendo su rol, el colectivo y la ilusión se han encargado de dar más brillo que nunca a la Selva Negra, donde el sol, disfruta apaciblemente del equipo revelación del fútbol alemán.

La vetusta e irreconocible Berzirkliga, un intento primario de campeonato disputado a nivel local en los años 30, fue el único escenario donde el club demostró cierto peso en toda su historia. Como todos los clubes, tuvo que frenar su actividad durante la Segunda Guerra mundial y no recuperar su verdadero nombre hasta muchos años después (cuando la ocupación francesa permitió a las instituciones, no romper con su pasado pre-nazi en su historia). No cambió su discurso, que se limitó a sobrevivir en categorías inferiores, cambiar de denominación, orígen y estadio con demasiada asiduidad e incluso aunque ascendió hace ahora usto una década por vez primera, solo suma cuatro temporadas continuadas entre los mejores. Cuando se sumó al grupo, nunca conoció la paz, se vinculó a los sufrimientos y sus méritos únicamente podían esperanzarse con acercarse a la salvación lo antes posible. Tras unos años titubeantes, una milagrosa recuperación les equilibró y ahora, la labor de Christian Streich (hombre de chandal, de club, que ha pasado por todos los roles desde jugador a delegado, entrenador de juveniles, filial y primer equipo), toca un límite absolutamente insospechado: Semifinalista de DFB Pokal y aspirante a la cuarta plaza de Champions League en la Bundesliga.

Christian Streicht - 2013Y el trayecto no avisó de tales esperanzas para esta temporada. La única realidad es que el equipo ha ido manteniéndose en al primer nivel tras el caos vivido con la marcha de Volker Finke (16 años en el club como técnico), acertando con su antes desconocido sustituto, un Robin Dutt (que se marchó después a Leverkusen y que ahora es director general de la Selección Alemana) que le dio una nueva base con la que trabajar. El pasado año, la apuesta con el jovencísimo Marcus Sorg no pudo funcionar porque, más allá de la pérdida de su estrella goleadora (Cissé fue vendido al Newcastle), la falta de experiencia en momentos tensos les hizo perder fuelle demasiado pronto. La reacción, absolutamente milagrosa, llegó en las últimas jornadas, levantando resultados inesperados para sacar la cabeza del pozo del descenso cuando todos le habían dado por enterrado a mitad de curso (justo cuando llegó a su puesto el citado Streich).

Un par de ajustes y una renovada mentalidad basada en la batalla-garra del colectivo, han impulsado los objetivos este curso. Parte de este gran desempeño global reside en la falta de estrellas, la capacidad mental de todo el bloque y la seguridad de estar en un perfecto trampolín que impulse sus carreras gracias a la gran visibilidad que aportala zona alta del fútbol alemán actual. Confianza en un portero joven con gran rendimiento pero que llegaba de años turbios como Oliver Baumann, una línea defensiva donde la media no supera los 22 años (con Diagne y Sorg como destacados), una medular donde el talento de un jugador infravaloradísimo como Schuster por fin encuentra reivindicación a su capacidad y un ataque que se afianzó con ‘llegadores’ asociativos y de capacidad anotadora como Kruse (con diez goles ya firmado por el Borussia Monchengladbach para la próxima campaña) o Schmid.

No hay una bandea ni un líder mediático, sino un coqueto estadio (el Badenova ha sido resructurado hasta en seis ocasiones) que se llena cada semana para sonreir retando a los grandes. Un objetivo que lleva camino de convertirse en una final histórica (hoy pueden refrendarlo venciendo al Stuttgart en semifinales de DFB Pokal) o en una clasificación europea absolutamente imprevisible (la Champions premia ahora en alemania al equipo revelación con esa disputada cuarta plaza que tienen muy cerca), pero que convertirían a la Selva Negra en suelo referencial a nivel continental. El simpático Friburgo, existe.

También te interesa: Borussia Dortmund: El arte del ‘Muro Amarillo’

Síguenos también desde Twitter y Facebook

Contacta con El Enganche




Nuestras redes sociales

 

Contacta con nosotros

Puedes ponerte en contacto con El Enganche a través de este formulario.

Envíanos tus consejos, dudas, quejas o sugerencias para ayudarnos a mejorar. Rellena el formulario y haznos llegar tu mensaje. #yosoyenganche