Histórico
12 marzo 2013David De la Peña

Milan: ¿Cómo mantener una renta ante el Barcelona?

Milan - Allegri

Para entender la actual situación que vive el AC Milan basta con remontarnos unos pocos meses atrás. San Siro vivía semana tras semana en un clima de desilusión en absoluta disonancia con lo que la historia del equipo exige. No es para menos, estamos hablando del club europeo que, tras el Real Madrid, más Copas de Europa ha conseguido llevar a sus vitrinas. No había terminado noviembre y observaban a la Juventus 17 puntos por encima, o al Inter a 13 unidades. El pesimismo, -y yo creo que con razón-, se instaló en la zona rossonera, donde todos cuestionaban la gestión del club y la labor de Allegri. Sin embargo, y aquí hay que quitarse el sombrero, en unos tiempos en los que corre la precipitación y el tremendismo, Galliani y Berlusconi decidieron mantener en el cargo al míster, que ha respondido con creces ante tan incómoda situación.

El Milan se sitúa, cuatro meses después, cuatro puntos por encima de sus rivales neroazzurri, se ubican en el tercer puesto de la tabla -en ese mes de noviembre el escepticismo era tal que no sólo se descartaba la posibilidad de jugar Champions League el año que viene, si no que además, prácticamente se contemplaba un logro pisar Europa en el curso 2013/2014-, y todo gracias a una racha que en Serie A ha significado lograr 24 de los últimos 30 puntos. Parece que poco más hay que añadir para entender la actual euforia del aficionado milanista, pero sin duda falta la actuación que ha sido la joya de la corona en estos meses mágicos: la inesperada victoria frente al FC Barcelona en la ida de los octavos de final de la UEFA Champions League.

Sin duda, por lo sorprendente de la misma. Una vez salió el rival en el sorteo, cuando aún la situación del equipo era bastante pobre, absolutamente nadie veía posibilidades de jugar los cuartos de final de la competición. Si tenemos en cuenta, además, que el nivel que estaba mostrando por entonces el equipo dirigido por Tito Vilanova, con más motivo. Sin embargo, cosas del fútbol, el Milan ofreció a su hinchada una superactuación que terminaría con un 2-0 en el marcador, y que sin lugar a dudas dejaba la eliminatoria ya no sólo abierta para el partido del Camp Nou, si no evidentemente inclinada para el lado de los italianos. Pero el rival es el que es, y un equipo que cuenta con los Messi e Iniesta en plantilla pondrá las cosas más que difíciles. Así que la pregunta más repetida durante los últimos quince días en Milán es: ¿cómo se puede aguantar una ventaja de dos goles en el Camp Nou?

Milan - Camp Nou 2013La propuesta en el partido de ida fue muy clara: El 4-3-3 habitual de la liga pero adaptado a la fisionomía blaugrana. Con Pazzini como nueve, tratando de ofrecer ayudas en el juego directo y dar aire al equipo., y con un papel fundamental de los teóricos extremos -Kevin Prince Boateng y Stephan El Shaarawy-, que replegaban a la altura de los centrocampistas para evitar que el Barça tuviera una salida exterior cómoda. Y por supuesto, después, y como no podía ser de otra manera, con un trabajo grupal en campo propio de primer nivel. Además sucedió un hecho importante para la consecución del éxito, y es que el Milan no replegó de manera descarada como sí hiciera el año pasado frente a los culés, si no que una buena interpretación de la altura del bloque significó robos en una zona que permitía lanzar contragolpes, y de esta forma hicieron daño al Barça.

Así que un plan tan bien ejecutado parece que debería tener pocas modificaciones, y personalmente es lo que espero ver otra vez en Camp Nou. Aunque hay matices que merece la pena resaltar. En primer lugar, Pazzini se lesionó el fin de semana en Marassi, y ahí Allegri pierde un elemento clave en la ejecución de su juego. En primer lugar, por la propia pérdida de Pazzini, y en segundo, porque quizá este hecho (Balotelli no puede jugar Champions), signifique que al técnico toscano se le pase por la cabeza o bien cambiar el módulo, o bien utilizar a uno de sus dos hombres de banda en la posición de nueve. Yo creo que lo que más continuidad le puede dar a la idea es usar a Niang que, aunque poco experimentado, ofrece soluciones en juego directo y además suma una gran zancada para ayudar al equipo a salir en alguna ocasión de campo propio. Un 4-3-3 con la misma idea (Ambrosini por delante de la defensa para limitar a Messi en la medida  de lo posible), sería, bajo mi punto de vista, lo más lógico.

Sin embargo, hay también matices, y bastante importantes, en el lado blaugrana. El factor campo debería ser decisivo. Ya no sólo por el ambiente que se encontrará allí el conjunto milanista, si no por temas también clave como las dimensiones y el terreno. El Barça podrá emplear mejor el ancho del Camp Nou y además se encontrará con un césped más rápido y adaptado a las condiciones de sus futbolistas. Dos detalles muy importantes para que el gesto técnico de los Messi o Iniesta sea más ágil, tenga más espacio, y que la pelota circule con la suficiente velocidad como para que el Milan, al menos, pueda desordenarse de vez en cuando. Así que serán, por tanto, muchos los obstáculos a superar por el equipo italiano, pero lo que sentirán después define la grandeza de su escudo: a pesar de la situación de la que venían, y que el 2-0 de ventaja es un regalo del cielo, si pierden, se enfadarán mucho. Y eso es algo que también tendrá que vencer el Barça: juegan contra uno de los más grandes.

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