Histórico
26 febrero 2013Francisco Ortí

Real Madrid: El ‘baccalauréat’ de Raphaël Varane

Con la mayoría de edad recién estrenada, viviendo con sus padres, y estudiando para aprobar el Baccalauréat (el selectivo francés) Raphaël Varane respondía al perfecto estereotipo de adolescente, salvo por una ligera cuestión: los grandes clubes de Europa soñaban con ficharle. Por entonces, Varane vestía la camiseta del Lens y deslumbraba en su temporada debut en la Ligue 1. Con apenas 23 partidos en la élite, había logrado que equipos como el Manchester United, el Milan o el Paris Saint-Germain hicieran cola a las puertas del despacho de su agente para lograr su fichaje, pero acabó recalando en el Real Madrid. Sin tiempo para digerir el cambio, este estereotípico adolescente francés pasó de las bibliotecas de la austera Lens a estar bajo los focos de la mastodóntica Madrid.

Un giro tan radical que hubiera desestabilizado a cualquiera, pero no Raphaël Varane. La calma parece perenne en este central de 19 años que se ha asentado perfectamente en el convulso Real Madrid de Jose Mourinho. En un habitat en el que anteriormente habían fracasado hombres curtidos como Walter Samuel o Fabio Cannavaro, Varane se mueve con inusitada naturalidad. Fuera de los terrenos de juego es prácticamente invisible, pero sobre el terreno de juego se muestra elocuente con el balón en los pies y sobrio por alto. Ha respondido siempre que Mourinho le ha reclamado y con el 2013 ha llegado su revalida como central del Real Madrid.

En la genética de Raphaël Varane (Francia, 1993) existe el aroma de la herencia martiniqueña de su padre, pero nació en el norte de Francia, en la ciudad de Lille. Sin embargo, nunca perteneció a la disciplina de Los Dogos. A los siete años ingresó en las categorías inferiores del AS Hellemmes y dos años después despertó el interés de los dos grandes clubes de la zona: Lille y Lens. Los dos intentaron tentarle, pero acabó decantándose por el Lens, donde pudo formarse en las instalaciones del prolífico Centro de Fútbol de Liévin, la escuela en la que también se han formado otros jóvenes talentos del club como Gaël Kakuta. Fue el punto de partida de viaje que se ha desarrollado a velocidad de vértigo pero durante el que Varane siempre ha logrado mantener la estabilidad.

Subió de categorías, siempre en una superior a la que le correspondería por edad. Con 16 años ya se encontraba en el equipo sub’19 y a los 17, el 16 de octubre del 2010, Jean-Guy Wallemme le solicitó para el primer equipo. Ese día no debutó, pero se convirtió en un habitual de las convocatorias. Finalmente saltó al terreno de juego contra el Montpellier aprovechando la baja por sanción de Alaeddine YahiaSu rendimiento fue tan impecable que acabó asentándose en el once titular durante el resto del curso. Con sólo 23 partidos en su curriculum y dos goles logró seducir a toda Europa, desatando la fiebre por lograr su fichaje. Todos querían saber dónde acabaría, pero cuando fue preguntado al respecto la respuesta de Varane fue un grito de coherencia. “Ahora mismo prefiero pensar en mi educación“, señaló. Su mente no escuchaba los cantos de sirena, sino que estaba centrada en los libros y en el Baccalauréat que culminaría su paso por el instituto.

Aprobó. Sólo tras asegurarse su futuro como hombre se permitió pensar en su futuro como futbolista y tras meditarlo -y solicitar consejo a un gurú para cualquier deportista francés como Zinedine Zidane- decidió fichar por el Real Madrid. Diez millones de euros le permitieron mudarse al Santiago Bernabéu y cambiar su vida por completo. Aunque su mente se mantuvo igual. Durante el año y medio que ha estado en bajo las órdenes de Varane no ha levantado la voz ni una vez, ha rendido siempre que se le ha reclamado y ha capeado temporales como cuando el técnico luso le utilizó para castigar a Sergio Ramos. Su discreción ha sido hasta ahora su mejor aval, pero 2013 representa para Varane su Baccalauréat deportivo.

Especialmente en este mes de enero en el que Varane se ha convertido -por obligación- en el líder de la defensa del Real Madrid. Pepe estará fuera de combate durante tres o cuatro semanas por problemas físicos, mientras que Sergio Ramos no podrá jugar los próximos cinco encuentros por razones disciplinarias. De este modo, Varane será el titular en el centro de la zaga del Real Madrid y la única duda es si le acompañará Ricardo Carvalho o Raúl Albiol. En la trilogía de partidos contra el Barcelona (Dos de Copa y uno de Liga), el estereotípico adolescente francés vivirá su Baccalauréat deportivo. Su estabilidad volverá a ser su mejor aliada. Ahora, ya es un líder.

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