Histórico
8 febrero 2013Jose David López

Javier Aquino: Vértigo mexicano para reactivar Villarreal

La lectura que todo occidental tiene del fútbol mexicano es muy similar de base, pues la estructura económicamente sólida de sus clubes, así como la competitividad de un torneo muy variable y dado al intercambio de clubes que logran éxitos, frena en muchos casos las ventas de sus mejores jugadores. Las nóminas que ofrecen los clubes aztecas han logrado durante años atrapar en sus redes a gran parte de los jugadores más destacados de todo el continente americano (sobre todo argentinos, paraguayos y uruguayos), divisando ese salto como un avance previo bien remunerado para, si es posible, tener posteriormente opciones más viables en suelo europeo. Eso, además, ha limitado la llegada de jugadores mexicanos lejos de sus fronteras, lo que siempre alimentó la regeneración de sus categorías inferiores y selecciones nacionales, últimamente acumuladoras de éxitos (Mundial Sub 17 y Juegos Olímpicos así lo atestiguan).

Hasta hace apenas unos años, la salida de alguno de ellos era casi una quimera. En la última década esa relación fue encontrando soluciones priorizando lo deportivo, pues en muchos casos, la presión de los jugadores era la única que explicaba sus traspasos. Tanto, que son varios los casos en los que no encontraron un contrato de la solidez y solvencia que ya tenían en el campeonato azteca. La última generación exitosa en Londres 2012, ya empieza a dejarse caer por suelo europeo y, aunque a cuenta gotas, las promesas aztecas buscan dar un salto competitivo para testear sus habilidades allí donde mayor es la presión. El último en unirse a la lista conocerá esa sensación de necesidad nada más aterrizar en Villarreal pues Javier Aquino (presentado este viernes) llega para reactivar la dinámica del ‘Submarino Amarillo’ rumbo a Primera.

Se trata de un centrocampista diestro, de solo 22 años, ya internacional habitual con la selección azteca y campeón olímpico este pasado verano de 2012 en Londres (además de haber levantado semanas antes el prestigioso torneo juvenil de Toulon). Pese a tener una gran alternativa en su pierna izquierda para desequilibrar, desbordar, buscar diagonales y asociarse con explosividad para inquietar las defensas rivales, la posición habiual de Aquino suele ser la banda derecha (a veces actúacambiado de banda para explotar otra de sus virtudes, la capacidad para interiorizar y disparar). Y todo, engañando con su físico, pues pese a ser liviano y no de complexión delgada (apenas pesa 60 kilos y mide 1.65), siempre destacó por su imperioso sacrificio, intensidad y capacidad para revolucionar los partidos en tramos decisivos con su genuina velocidad. Y destaco lo de su físico, porque pese a esas proporciones, ha tenido una intachable regularidad y nunca ha sufrido una lesión, algo que le permite mantener una continuidad en su crecimiento.

“Siempre estoy disponible para jugar, si me requieren en la Copa, en la Liga, donde sea, donde tenga que jugar ahí estaré a disposición, siempre trabajo para eso y trato de mantenerme en un buen nivel para poder aspirar a jugar en todos lados”, dijo Aquino hace unos meses, cuando se empezaba a presagiar un futuro alejado de su país, donde siempre vistió los mismos colores. Y es que el joven proyecto del Tri, nacido en Oaxaca, es un elemento formado, criado y explotado únicamente en Cruz Azul, pues allí pasó sus años de juvenil y con los ‘cementeros’ llegó a debutar hace apenas dos años y medio en el primer nivel del fútbol mexicano. Y pese a que desde ese momento fue intocable, lo cierto es que le costó ganarse su espacio pues Aquino debutó de la mano de Enrique Meza cuando su carrera se debatía entre explotar definitivamente o quedar en un segundo plano.

Ahora, su entrega, explosividad y hambre por alcanzar la élite, lo lleva a un Villarreal que le servirá de escenario ideal para reivindicar su proyección. Un vértigo constante en el césped que reactive a un equipo necesitado de aires renovados y nuevos referentes para regresar a la Primera División (está bordeando los puestos de play-off). Aquino representa una última llamada a la reacción del cuadro amarillo y, como tal, el azteca ha firmado para las tres próximas campañas y media, aunque con una condición. Y es que si en seis meses, cuando termine el curso, llega una oferta desde el primer escalón del fútbol español, el Villarreal tendrá que aceptar la propuesta, reflejando esta decisión la garantía y seguridad que tiene el joven azteca por asaltar Europa. Hoy empieza su recorrido, aunque cmo siempre, ya puso velocidad de crucero…

Todas las Jóvenes Promesas en nuestra Sección Exclusiva

Síguenos también desde TwitterFacebook

Contacta con El Enganche




Nuestras redes sociales

 

Contacta con nosotros

Puedes ponerte en contacto con El Enganche a través de este formulario.

Envíanos tus consejos, dudas, quejas o sugerencias para ayudarnos a mejorar. Rellena el formulario y haznos llegar tu mensaje. #yosoyenganche