Histórico
7 febrero 2013El Enganche

Historias de las gradas: Almagro-Defensores, una amistad que perdura

Por Daniel Nieto (especialista en grupos y aficiones futbolísticas que escribe la sección Historias de las Gradas)

En el segundo semestre de 1982, Argentina vivió uno de los peores momentos de su historia. La violación de los Derechos Humanos salió a la luz pública con mayor claridad y se ponía en marcha una época donde murieron miles de inocentes en las Islas Malvinas. El pueblo empezaba a manifestar públicamente su rechazo al Gobierno y desde las tribunas de los estadios de fútbol surgían gritos de resistencia. De esta mala situación política y su consecuente alboroto popular, nació una amistad entre dos equipos de fútbol (un sector siempre presente en cualquier deisión y compromiso social del pueblo argentino), que se reforzaría mucho con el paso de los años. Dos exponentes entendieron que, juntos, podrían ser mucho más potentes y relevantes para luchar contra una injusticia que a ambos debilitaba y, sobre todo, usar el amor por el deporte rey como referencia sobre la que basar sus premisas de libertad.

Hoy, supera ya los 30 años y nació como parte de una fuerte oposición y rechazo a la dictadura que en aquellos momentos les invadía, frenaba y desestabilizaba de cara a un futuro que no acabó siendo demasiado brillante. Esa vinculación hacia la búsqueda de soluciones agradables como fuerza de un bloque unido, surgió desde la parte más radical de sus aficionados, pero pronto se extendió al reto de hinchas y las instituciones. Almagro y Defensores, dos clubes del distrito así llamado en Buenos Aires (uno de los más poblados y céntricos de la capital), fueron los pioneros. En abril de ese mismo año, Defensores Unidos recibía a Almagro, en la novena jornada del  torneo de Primera C. Los dos microbuses que transportaban a los seguidores del Tricolor tomaron un camino equivocado y llegaron a una zona cercana donde estaban los seguidores del equipo rival. La barra brava de CADU  los atacó y comenzó una pelea cuerpo a cuerpo. Pese a la inferioridad numérica, los visitantes aceptaron el combate, hasta que su líder ordenó suspender el ataque ‘reconociendo’ la superioridad de su rival. En ese momento, todo cambió para ambas barras.

Se pasó a los abrazos y se comprometieron a cantar durante el partido contra el Gobierno Militar. Mientras esto ocurría, se produjo una fuerte represión por parte de la policía hacia los hinchas de Defensores Unidos. Sin dudarlo la hinchada de Almagro salió rápidamente en su defensa desencadenando una fuerte batalla. Así quedó sellada una sólida amistad que se ha intensificado con el paso de los años no sólo a nivel de sus aficiones, sino también de sus directivas. El resultado del partido fue una simple anécdota, ganó Defensores Unidos 2 a 0, en aquella tarde.

Contaba la desaparecida revista “Almagro de mi Vida” que “pasaron casi cuatro meses para que las dos hinchadas se vieran las caras nuevamente“. Fue el 21 de agosto de ese mismo año; esta vez, en la cancha de Almagro. El equipo visitante fue recibido con honores en el José Ingenieros y se les invitó a degustar un asado en el estadio. En el terreno de juego, también se impuso el equipo celeste, pero por 1 a 0. Al finalizar el partido, la banda de Almagro escoltó en caravana a sus ‘amigos’ hasta la Avenida General Paz, formando así una amistad seria y comprometida que ha ido pasando de generación en generación. Esa misma publicación resaltaba que “es muy difícil ver en el mundo futbolístico de hoy, una amistad como la que demuestran actualmente con orgullo el CADU y Almagro. En la mayoría de los casos, las amistades nacen por algún rival en común y casi nunca se da por un sentimiento de aguante, como ocurrió en esta historia”.

A tal punto llegó esta hermandad entre los clubes que en la temporada 2007-2008, cuando jugó en Primera D, Defensores  utilizó como camiseta alternativa una con el diseño y los colores de Almagro. A la presentación oficial acudieron directivos de Almagro y recibieron una placa conmemorativa. Es común que asistan los hinchas a animarse mutuamente y cada vez que se enfrentan entre ellos es usual escuchar un canto alusivo, ideado por la hinchada de Defensores Unidos, que dice textualmente: “Almagro querido/ Almagro mi amigo/ te saluda Defensores Unidos/ cuantos años pasaron/ mirá como estamos/ más que amigos somos dos hermanos/ todo comenzó aquella tarde/ que saltamos por los pibes de Malvinas/ juntas las dos bandas se plantaron/ contra la yuta puta que reprimía”. Una amistad que perdura en la catacumbas del siempre único, fútbol argentino.

Toda la sección Historias de las Gradas

También te interesa: La rivalidad entre WestHam y Millwall, ¿realidd o ficción?

Síguenos también desde TwitterFacebook


Contacta con El Enganche




Nuestras redes sociales

 

Contacta con nosotros

Puedes ponerte en contacto con El Enganche a través de este formulario.

Envíanos tus consejos, dudas, quejas o sugerencias para ayudarnos a mejorar. Rellena el formulario y haznos llegar tu mensaje. #yosoyenganche