Histórico
16 julio 2012Jose David López

Glasgow Rangers: Vivir en ruinas

Una vez consumado el descenso del Glasgow Rangers a las ‘catacumbas’ del fútbol escocés, recordamos cómo se inicio su grave crisis y las actuaciones de quienes debían levantarlo. Todos lo esperamos de vuelta.

“Intentamos alcanzar un acuerdo urgente con los directivos, ya que no tenemos cubiertos los gastos generados para la seguridad de los próximos partidos. Hasta que no dispongamos de esa garantía no estaremos en disposición de comprometer recursos públicos”. Una frase difícil de contextualizar en el fútbol de primer nivel, en uno de los ‘gigantes’ británicos y en un club con nada menos que 113 títulos nacionales en Escocia. Pero tan realista y dolorosa como las cifras chantajeadas en los últimos años sin el mínimo pudor o descaro. Porque al igual que la grandeza del Glasgow Rangers se calibra en números que engalanan su nutrido palmarés, también computan los casi 58 millones de euros que habría defraudado a HMRC (la Agencia Tributaria escocesa) durante una década a través de fondos de pensiones para pagar salarios de jugadores y empleados.

Desde 1988, el magnate del acero nacional, minería y la promoción inmobiliaria, David Murray ((Murray International Metals Limited), era el dueño del Rangers tras haberlo adquirido por apenas 6 millones de libras. Tal fue su fortuna a principios de siglo (valorada en unos 720 millones de libras) y su poder dentro de la sociedad comercial británica, que acabó siendo nombrado Caballero del Imperio. La cima de su orgullo personal pero el inicio del declive porque meses después, sus beneficios descendieron y su fortuna se rebajó en un año hasta en un 72%. Tanta era su necesidad de ingresos, que a principios de 2011 decidió ‘malvender’ el dominio del Rangers por sólo 1 millón de euros. El comprador, Craig Whyte, no iba a ser afortunado porque las cuentas del club ocultaban deudas crecientes que se han multiplicado en los últimos meses hasta que sus malas gestiones y ‘trapicheos’ le obligaron a nombrar un administrador, suspender pagos y ser castigado con diez puntos de penalización. La quiebra económica-deportiva, es ya una realidad.

En Ibrox, esperaron con esperanza que el diálogo con HRMC les permitiera desviar lo inevitable, el procedimiento de insolvencia. Algo ahora asumido y que empieza a generar todo tipo de reacciones. La secretaria de Estado de Deportes británica, Shona Robison, apunta que es “una situación preocupante para todos los que están involucrados en el fútbol escocés y que obliga al Rangers a un proceso de asesoramiento para encontrar una salida que proteja los intereses del club, sus trabajadores, sus aficionados y el deporte del fútbol en general en Escocia”. Y hasta el Primer Ministro inglés, David Cameron, admitía estos días que deseaba que el Rangers “sobreviva y prospere, pues tiene años de historia y un lugar muy especial en los corazones de muchos escoceses que no quieren verlo desaparecer”.

Y son ellos, los fieles aficionados protestantes, quienes más indefensos quedan ante lo ocurrido. Su presidente y propietario, Craig Whyte, sí dio la cara esta semana. En las puertas de Ibrox, franqueado por policías y frente a una multitud con banderas y cánticos, admitió los errores cometidos y las esperanzas en revertir este ‘funeral’ del fútbol escocés. A la mañana siguiente, la autoridad fiscal del Reino Unido presentó sus propios planes de renovación para una investigación inmediata (finalmente la administración corrió a cargo del club y fue nombrada Duff and Phelps). Pero toda la claridad de los primeros momentos ha perdido sinceridad y tras el primer impacto, el propio club se desdice. Primero asegurando que la administración sería cuestión de semanas y después, que las puertas estaban abiertas para todo aquél que pretenda invertir o huir despavorido.

La única realidad para un hincha es que en las últimas semanas ha visto como su club vendía a Jelavic (su estrella), y devolvía algunos de sus refuerzos por incapacidad financiera para asumirlos: Juanma Ortíz, Kyle Bartley o Kyle Hutton. Así como perdía irremediablemente el título de la Scottish Premier League en favor de su gran enemigo, el Celtic de Glasgow. Diez puntos de penalización son un margen absolutamente decisivo en un campeonato donde la dualidad es histórica y dictatorial. Para mayor desaire de sus ‘vecinos católicos’, los Hoops llevan días mofándose de los males ajenos con escenas irónicas en graderíos de todo el país y con declaraciones altisonantes lejos de la solidaridad prójimo. La última, la de Peter Lawell, director ejecutivo del Celtic, ignorando los sudores del Rangers y asegurando que “hemos diseñado una estrategia independiente y no necesitamos a nadie, por lo que podemos vivir sin ellos”.

Relevante y de gris presagio es pensar en la caótica situación económica en la que se han acostumbrado a vivir algunos clubes. Aunque si se trata de temores futuros y deudas por acometer, el fútbol español sigue estando en lo más alto pues de los 23 clubes que se han acogido a la Ley Concursal en toda Europa, 21 son de la Liga española, (Portsmouth y Glasgow Rangers son la excepción). Y mientras la Liga lo ignora para no revolcarse en su porquería diaria con la ilusa esperanza de revertir su destino, en Escocia, el fútbol, está en peligro. Ese que no se entiende sin la histórica rivalidad entre los dos clubes de Glasgow, el del Old Firm y el del fútbol arcaico. Ese, se alimenta de sus ruinas.

También te interesa: Old Firm: La eterna dualidad de Glasgow

Síguenos también desde Twitter y Facebook

Glasgow Rangers: Vivir en ruinas, 4.0 out of 5 based on 2 ratings

Hazte socio de El Enganche FC

Somos un club independiente que lucha por ascender. Nace con una plantilla profesional, competitiva, y llena de energías para el futuro. Con una 'caja de cerillas' como estadio y una afición fiel que confía en auparnos hasta la élite. El sueño ya ha empezado pero necesitamos tu apoyo. Para mantener el Fair Play financiero y evitar las deudas que consuman nuestros ánimos, necesitamos tu entrada cada 15 días, tu abono de temporada, tu aliento...

Únete a El Enganche

Contacta con El Enganche




Nuestras redes sociales

 

Contacta con nosotros

Puedes ponerte en contacto con El Enganche a través de este formulario.

Envíanos tus consejos, dudas, quejas o sugerencias para ayudarnos a mejorar. Rellena el formulario y haznos llegar tu mensaje. #yosoyenganche