Histórico
7 marzo 2012Francisco Ortí

Alexis Sánchez, la solución intermitente

Pep Guardiola es la imagen de la serenidad, la personificación de la calma, un remanso de paz. Parece complicado alterarle, imposible cabrearle. Sin embargo, durante los últimos minutos del Barcelona-Sporting de Gijón algo rompió su coraza filosófica para desatar su lado más humano, donde residen los defectos y se alimentan los miedos. Abandonando su perenne pose elegante, un Guardiola preso de la ansiedad pateó el suelo, se llevó reiteradamente las manos a la cabeza, se frotó el rostro, camino en círculos. Estaba completamente desquiciado, fuera de sí, hasta que tanta tensión explotó contra el causante de su exaltado descontrol.

¡La concha de mi madre para mi Alex! ¡90 minutos! ¡Usa la cabeza!“, gritó Guardiola. Frente al entrenador azulgrana se encontraba Alexis Sánchez, quien abandonaba el terreno de juego cabizbajo tras sentir un pinchazo en el muslo que le impedía participar en el encuentro. El chileno dejaba al Barcelona con nueve jugadores para afrontar los minutos finales (antes había sido expulsado Gerard Piqué), pero el enfado de Guardiola iba más allá. No le preocupaba el duelo ante el Sporting de Gijón. Aquello ya estaba ganado. Si no el problema que suponía perder a un jugador tan importante como Alexis Sánchez durante las próximas semanas.

La desbocada actitud de Pep Guardiola evidencia la importancia que ha adquirido del extremo chileno dentro de los esquemas de uno de los mejores equipos del mundo. Más calmado, el técnico azulgrana no tuvo reparos en reconocerlo: “a Alexis lo necesito mucho y lo hemos echado de menos cuando no ha estado“. Sergio Busquets tampoco ocultó la importancia que supone perder al chileno para los próximos encuentros. “Con la lesión de Alexis perdemos un gran jugador que nos estaba aportando mucho. Es una pena no poder contar con él“, declaró el campeón del mundo, expresando el sentir general de un vestuario en el que Alexis Sánchez ha encajado a la perfección por sus cualidades futbolísticas, un reto al alcance de muy pocos.

Y es que el impacto del jugador chileno en el Barcelona fue inmediato. Su primera acción como azulgrana le definió. Saltó al césped del Santiago Bernabéu para enfrentarse al Real Madrid y en su primera acción luchó para recuperar un balón, lo logró, dio media vuelta, corrió hacia el área rival con el balón conducido y se lo cedió a Daniel Alves con un pase de tacón. Sacrificio, verticalidad y habilidad en una sola jugada. Definición perfecta en 30 segundos. Guardiola ya sabía lo que tenía entre manos, pero esa acción fue la carta de presentación de Alexis Sánchez para el barcelonismo. Su llegada suponía la de un jugador de un perfil diferente a los que había en el Camp Nou. Un funambulista de la línea de cal, con desborde y llegada. Un extremo al uso.

Sin embargo, Alexis Sánchez ha sido mucho más que eso. Guardiola ha sabido sacar un partido mayor al chileno para que su protagonismo en el equipo sea todavía mayor y, al mismo tiempo, cubriera las carencias azulgrana. Alexis Sánchez ha plegado su ego para adaptarse a las necesidades del Barcelona y desde ahí ha comenzado a crecer en importancia dentro de los planes de Guardiola hasta convertirse prácticamente en una pieza indispensable. Con David Villa en baja forma, asumió la responsabilidad goleadora y ejerció de falso nueve, como en su gran actuación frente al Real Madrid en la Liga BBVA. Luego se asentó como titular por la lesión del asturiano, y ha rendido en varias posiciones de la línea de ataque, llegando a celebrar 11 goles en todas las competiciones.

Su confirmación llegó en Leverkusen. Esta vez no era Villa quien atravesaba un bajo estado de forma, sino un pilar todavía más importante: Lionel Messi, y con el Barcelona sumergido en un mar de dudas por los malos resultados que le robaban sus opciones de luchar por el título de Liga con el Real Madrid. En esa situación de incertidumbre, Alexis Sánchez se echó al equipo a las espaldas y anotó dos goles que permitieron a los azulgrana encarrilar la eliminatoria frente al Bayer y lograr una victoria balsámica. Por cosas como esta, Alexis ha alcanzado una dimensión esencial en los planes de Guardiola. Su última lesión impedirá que el Barcelona cuente con él durante los 15 próximos días. Una ausencia corta, pero demasiado habitual durante los últimos meses. Alexis Sánchez, la solución intermitente se apaga de nuevo. Lo bueno es que siempre vuelve a encenderse. Y Guardiola está dispuesto a esperarle.

Síguenos también desde TwitterFacebook

Alexis Sánchez, la solución intermitente, 3.7 out of 5 based on 3 ratings

Contacta con El Enganche




Nuestras redes sociales

 

Contacta con nosotros

Puedes ponerte en contacto con El Enganche a través de este formulario.

Envíanos tus consejos, dudas, quejas o sugerencias para ayudarnos a mejorar. Rellena el formulario y haznos llegar tu mensaje. #yosoyenganche