Histórico
13 febrero 2012Daniel Cana

Inglaterra: Capello y las excusas

La venganza ante Croacia. Difuminar el recuerdo de aquel gol de Mladen Petric a Scott Carson que dejaba a Inglaterra en noviembre del 2007 eliminada de la fase final de la Eurocopa 2008 y daba por terminado el efímero y triste paso de Steve McClaren por el banquillo inglés. Las dos goleadas a los croatas, de nuevo rivales en la siguiente clasificación, esta vez rumbo a Sudáfrica 2010, bien podrían ser las únicas y verdaderas alegrías que Fabio Capello concedió a la fiel al tiempo que crédula afición de los Three Lions. Recibido poco menos que como un mesías, el apóstol del resultado, fuera en el equipo que fuera y bajo cualquier circunstancia, firmó en 2008 por dos años (hasta el Mundial) con opción a dos cursos más (renovación que se ejecutó tras la Copa del Mundo). Pero su implicación con el cargo nunca estuvo a la altura de las expectativas.

Empezando por el idioma, terminando por la capitanía, pasando por la renovación de los futbolistas, Capello pareció más un burócrata a sueldo que un verdadero miembro de la Selección Inglesa de Fútbol. El suyo es un banquillo terrible. Exigente. Voraz. Autodestructivo. Desde el legendario Bobby Robson, han sido consecutivos  los fracasos de Venables, Hoddle, Keegan, Eriksson, por no mencionar de nuevo a McClaren, el breve. Capello dispuso de más crédito que casi todos sus antecesores pero prefirió dejarlo en el banco a apostarlo en el campo.

Su primera decisión fue otorgar la capitanía a Steven Gerrard, para tres meses después ofrecérsela como homenaje a David Beckham y otros dos meses más tarde nombrar a John Terry. Su relación con el también capitán del Chelsea puede resumir su errático trabajo. En Sudáfrica, en vísperas al decisivo partido de grupo contra Eslovenia, al que llegaron con dos pobres empates ante EEUU y Argelia, Terry, que ya no era capitán (otra vez) por su affaire con Bridge (y señora), afeó a Capello desde el aburrimiento de las concentraciones a la táctica, pasando por las alineaciones, por ejemplo la no presencia en el equipo de Joe Cole.  Capello, indignado, criticó a su otrora capitán en la prensa, pero le puso en el equipo titular ante los eslovenos. En un mal partido, recordado para siempre por las primitivas instrucciones del entrenador, Inglaterra se clasificó…para días después despedirse con un doloroso 1-4 ante Alemania.

En la primavera de 2011, Capello (otra vez), recurría a Terry, con un discurso halagador para su futbolista. “He decidido que Terry, tras un año de castigo, sea nuevamente el capitán permanente. Creo que es suficiente. Él fue mi primera opción y aun cuando no tenía el brazalete, todo el tiempo fue nuestro  líder en el campo y en el vestuario. John me impresionó durante los 12 meses en los que no fue capitán.” La acusación contra Terry de abusos racistas sobre Anton Ferdinand, el hermano de Rio, obligó a la FA a cambiar el portador del brazalete, pese a que el caso se juzgará después de la Euro. Capello vio la luz, abrió la puerta y, tras despacharse a gusto, dimitió. La postura podía parecer digna, hasta que días más tarde parece que ya negocia con el Anzhi, tras eso sí disfrutar del Bolshoi.

El caso es que solo tras el fracaso de Sudáfrica, Capello pareció entender que su puesto de alineador requería también un trabajo previo con los jugadores, empezando por la sub 21 de Stuart Pearce, ya seleccionador interino. Renovación para regresar a los orígenes. Pese a la existencia de muy buenos futbolistas, Capello terminó por abaratar la camiseta. Revisando las últimas convocatorias, por muy amistosas que fueran, los bandazos se convirtieron en norma, y el equipo no estaba construido ni era sólido como para esa ligereza.

Capello se marcha y da la razón a los escépticos que nunca confiaron en un técnico italiano para domar el espíritu británico ni creyeron factible la compatibilidad entre el ritmo del football con la prevención del catenaccio a mayor gloria de Fabio y su palmarés. La FA intenta ahora convencer a Harry Redknapp (o más bien al Tottenham, para que le permita marchar o simultarnear cargos). Las opiniones son casi unánimes a su favor, hasta la de Alex Ferguson.

También te interesa: Tozudez y descrédito en los banquillos o Inglaterra: Capello’s Boys

Síguenos también desde Twitter y Facebook

Inglaterra: Capello y las excusas , 3.5 out of 5 based on 2 ratings

Hazte socio de El Enganche FC

Somos un club independiente que lucha por ascender. Nace con una plantilla profesional, competitiva, y llena de energías para el futuro. Con una 'caja de cerillas' como estadio y una afición fiel que confía en auparnos hasta la élite. El sueño ya ha empezado pero necesitamos tu apoyo. Para mantener el Fair Play financiero y evitar las deudas que consuman nuestros ánimos, necesitamos tu entrada cada 15 días, tu abono de temporada, tu aliento...

Únete a El Enganche

Contacta con El Enganche




Nuestras redes sociales

 

Contacta con nosotros

Puedes ponerte en contacto con El Enganche a través de este formulario.

Envíanos tus consejos, dudas, quejas o sugerencias para ayudarnos a mejorar. Rellena el formulario y haznos llegar tu mensaje. #yosoyenganche