Histórico
4 enero 2012Jose David López

PSG: Ancelotti, amigos en la Isla del Tesoro

Ancelotti - Leonardo - PSG 2012

Un verano lluvioso en la casa del campo de Braemar (en las altas tierras escocesas) era el merecido descanso anual de Louis Stevenson y su familia. Su capacidad inventiva estaba al alza, ansiosa por encontrar la pista que hiciera recorrer la mecha creativa. La tranquilidad reinante, iba a generar la gran tarde de su vida y la explosión de la esencia llegó a través de las manos, aunque no las suyas, sino las de su hijastro, el joven Lloyd Osbourne. Habilidoso con las acuarelas y admirable en la captación de escenas sobre papel, Lloyd había pasado dos tardes dando forma a un mapa sobre una isla que ya había dibujado. Al entrar en su habitación, Stevensson, siempre amable y voraz para captar el talento, adivinó en aquellos colores la base para su obra, ‘La Isla del Tesoro’, que posteriormente rompió registros comerciales e inspiró al cine, televisión, comic y hasta videojuegos.

El día de su puesta en escena como obra literaria, la que lanzó su carrera entre los grandes novelistas de la historia, Stevensson no dudó en reconocer la verdadera leyenda que dio forma a su aventura fantástica. Tras descubrir sin tapujos el nombre de quien puso la primera palmera en su singular isla, los entresijos del tesoro escondido y hasta algunos de los nombres de sus personajes, expuso su teoría de la amistad. “Mientras se tenga un amigo, nadie en el mundo jamás será inútil. Un amigo es la imagen que tienes de ti mismo”. Louis sabía lo que él representaba, pero siempre había luchado para convertirse en lo que realmente sería capaz de ser, pues esa era la verdadera finalidad de su vida. Y para ello, necesitó amigos que le descubrieran sus fantásticas cualidades. Amistades y contactos, que hoy en día, son motor propulsor para todos, incluyendo a Carlo Ancelotti, que gracias a ‘exploradores’ amigos, ha encontrado su propia isla del tesoro en París.

El entrenador italiano ha sido presentado esta semana como nuevo entrenador del Paris Saint Germain y, como ya habíamos previsto, desde El Parque de los Príncipes, siguen la dinámica de todo ‘buen’ nuevo millonario, contratar técnicos mediáticos rompiendo el trabajo previamente establecido. Cierto que Antoine Kombouaré había sido eliminado de la Europa League y de la Copa de Francia a mitad de temporada, pero también que es líder en la Ligue 1 y ha recuperado la estabilidad en una institución que no se marchaba al descanso invernal en lo más alto desde 1994. Insuficientes méritos cuando la inversión fue exagerada. A gastos excesivos (jamás un club francés había gastados cifras cercanas a los 87 millones gastados este verano por los parisinos en ocho refuerzos), soluciones drásticas, ebullición global y decisiones incompetentes. Porque tan arriesgado era considerar a Pastore estrella por la que desembolsar 42 millones, como inepto pretender que en seis meses el proyecto tomara la forma de “marca poderosa a nivel internacional” (Frase que repiten todos sus directivos cada vez que abren la boca).

El camino era el lógico, el que hay que atravesar para encontrar sensaciones, formalizar el perfil del vestuario y adaptar las caras nuevas a la mentalidad colectiva. Pero de nuevo, esa mentalidad nunca tuvo la defensa del verdadero líder parisino. Leonardo, director deportivo y jefe en funciones globales. El brasileño (con el don de caer simpático allá donde ha pisado como reflejan sus experiencias en Milan e Inter sin haber sido jamás entrenador o ahora siendo elegido por un millonario pese a ser ‘novato’ en estas funciones) siempre fue enemigo de Koumbuaré. La intención era clara, colocar desde su primer día a un técnico que gozara de su respeto y, desde luego, con el que mantuviera relaciones afectuosas. Un amigo que no era otro que Ancelotti, que dudó más de lo que ahora pueda parecer y que prefirió esperar a que el primero se desgastara en los meses más exigentes, para llegar por la puerta grande cuando las urgencias fueran más apetecibles a sus ambiciones y bolsillo.

Tener amigos como Leonardo servirá para que Carlo Ancelotti cambie su año sabático por una nómina mensual de 500.000 euros (de 6.5 a 7 millones de euros al año para dos años y medio de contrato) y se convierta en el técnico mejor pagado del país. Qatar Sports Investments no pudo negarse ante el palmarés del italiano, que cuenta con dos Champions, un Mundial de Clubes, un Scudetto, una Coppa y dos Supercopas de Europa con el Milan en su país, y un ‘doblete’ Premier-FA Cup en Inglaterra con e Chelsea. Y pese a que no ha exaltado las expectativas reinantes con su llegada, pues ha querido “acentuar que los fichajes son jóvenes talentos que todavía no han ganado nada”, no menos cierto es que será imposible desviar la atención lejos del mercado de fichajes cuando se habla de nuevos ‘amigos’ que se unirán a su isla: Malouda, Beckham, Pato, Kaká, Tévez…

Mientras los espera, no sería absurdo recordar que en la famosa novela de Stevensson, su personaje principal (Jim Hawkins) no hace sino criticar y reflexionar sobre el dinero y la ambición excesiva. “Es quizás más afortunado disfrutar coleccionando caracolas que el haber nacido millonario. El dinero proporcionado por amigos, es el comienzo para perderlos a los dos…”.

También te interesa: PSG: Millonaire Midnight in París

Síguenos también desde TwitterFacebook

Contacta con El Enganche




Nuestras redes sociales

 

Contacta con nosotros

Puedes ponerte en contacto con El Enganche a través de este formulario.

Envíanos tus consejos, dudas, quejas o sugerencias para ayudarnos a mejorar. Rellena el formulario y haznos llegar tu mensaje. #yosoyenganche