Histórico
27 enero 2012David De la Peña

Marruecos: Reclutando el talento ‘universal’

Marruecos es un país heterogéneo desde sus más profundas raíces. Han sido diversos y dispares los pueblos que se han asentado sobre su actual territorio. Desde los romanos y fenicios en la antigüedad, pasando por los visigodos en la Edad Media, o los moriscos, árabes y judíos durante el S. XVI. De hecho, incluso hoy en día el país recibe gran cantidad de emigrantes procedentes del África Subsahariana en búsqueda de trabajo y residencia. Existe también gran variedad dialéctica, y aunque sus idiomas oficiales son el árabe clásico y el bereber, el árabe marroquí o el español también se escuchan en diferentes puntos de la región. Cuando el Rey de Marruecos, Mohamed VI (lo es desde que en 1999 su padre y predecesor, Hassan II, falleciera) ha de dar un discurso y pretende que llegue a todo el mundo, utiliza el árabe clásico y el francés. Ejemplo de multi-diversidad que se traslada al mundo del deporte, y en concreto, a la especialidad que nos apasiona: el fútbol.

El efecto simbólico de lo que comentamos, sus miras al exterior, y su afán por estar en el primer plano del fútbol internacional, encuentra ejemplos claros desde hace ya más de de 50 años. Y es que resulta sorprendente que el combinado marroquí, ingresase antes como miembro de la FIFA (1960), que como miembro de la CAF (1966). La selección de Marruecos tiene el honor de haber sido la primera selección africana en disputar los octavos de final de un Mundial (lo hizo frente a Alemania en México 86), o de ser también el primer país del continente capaz de llegar por primera vez a una cita mundialista superando una fase eliminatoria (Egipto jugó el Mundial de 1934, pero fue invitado). Datos que refuerzan la idea de esa búsqueda de gloria en el panorama internacional.

Internacionalización que también tiene protagonismo en la plantilla que el técnico, Eric Gerets, ha llevado para disputar esta edición 2012 de la Copa de África. En el imagen superior se observa gráficamente el lugar de nacimiento de los 23 convocados. Muchísima riqueza cultural, plantel bastante europeizado en ese sentido. Si bien es posible que los más escépticos duden de la funcionalidad de confeccionar una plantilla así (encima respaldados por la derrota que el equipo sufrió en la primera jornada frente a Túnez), lo cierto es que Marruecos viene de clasificarse primera en un grupo en el que superaron por 4-0 a su máximo rival en la carrera por estar en esta Copa de África 2012: Argelia.

Desmenuzando esa multidiversidad por zonas del campo, nos encontramos en la portería, como meta titular al veterano Ndaim Lanyaghri, natural de Casablanca, que ha desarrollado además toda su carrera en el fútbol marroquí. Sin embargo su suplente, Mohamed Amsif, es natural de Düsseldorf. En defensa se habla francés. Cinco de los ocho que ha convocado Gerets han nacido en el país galo, siendo tres de ellos titulares. El lateral derecho, Chrétien Basser, creció en el norte de Francia, (nació en Nancy), club en el que jugó casi 10 años. El equilibrio geográfico a la raíz norteña de Basser lo ponen Mehdi Benatia (parisino desechado en sus comienzos por el Olympique de Marsella), y el sureño El Kaoutari, que nació y creció en Montpellier, siendo además canterano. De esa línea defensiva titular, El Kaddouri es el único nacido en suelo marroquí, concretamente en Casablanca, aunque también aporta una longeva experiencia en la cultura de la Europa del Este, tras haber jugado casi 10 años en el Dynamo de Kiev.

En medio campo hay tantísima variedad y alternativas, que es imposible distinguir entre titulares y suplentes. Eso sí, podemos diferenciar entre distintos ‘clanes’. Los nacidos en Marruecos son Taarabt y Assaidi. El segundo  ‘grupo’ podría ser el natural del Reino de los Países Bajos. Por un lado, los tres ‘holandeses': El Ahmadi, Boussoufa y Amrabat. El primero de ellos ha hecho carrera en Holanda entre Twente y Feyenoord. Mbark Boussoufa, nacido en Amsterdam (pasó 5 años en su prolífica cantera), es todo un héroe en Bélgica. Amrabat, por su parte, nació en una pequeña localidad norteña de los Paises Bajos llamada Naarden, y ha sido en el país de los tulipanes donde ha desarrollado toda su carrera hasta que verano. El tercero de los clanes, el ‘francés’, lo forman dos de los futbolistas más influyentes de toda la plantilla: Kharja y Belhanda. El primero, capitán y jugador de la actual selección con más internacionalidades, nació en Poissy (comunidad al norte del país galo) y ha desarrollado toda su carrera en Italia. Younès Belhanda, quizá de la mayor promesa del país, es nacido en Avignon, al sur de Francia y tuvo que desplazarse muy poco para fichar en 2003 por su actual club, el Montpellier.

De entre los delanteros, la representación de suelo marroquí corre a cargo de Youssuf Hadji. Nacido en Souss-Massa-Draâ, lo común es asociarle por ser el hermano de uno de los mejores futbolistas que ha dado el país en su historia: Mustapha Hadji, al que conocemos bien por su etapa en el Deportivo de la Coruña, y que fue balón de oro africano en 1998. Asociarle únicamente, quizá, no termine de ser del todo justo, porque cuidado, con 20 dianas Youssuf Hadji es el tercer máximo goleador histórico del combinado marroquí, y el mayor en activo. Los otros dos puntas nacieron en Francia. El primero de ellos es el titular: Marouane Chamakh, natural de Tonneins y que ha hecho casi toda su vida futbolística en el Girondins Bordeaux hasta que en 2011 llegó al Arsenal. El segundo es Youssef El-Arabi. Nacido en Caen, se hizo con un nombre en el fútbol francés gracias a una temporada 2010-2011 espectacular en las filas del SM Caen, equipo de su ciudad, del que se despidió el pasado verano para vivir una exótica aventura en las filas del Al-Hilal FC de Arabia Saudí.

Sin duda una riqueza cultural y mezcla de estilos y experiencias que convierten a esta selección marroquí en una de las más diversas de toda la Copa de África. Veremos como funciona, sus detractores dirán que puede provocar una falta de unión en el seno del grupo, sus defensores que esa mezcla puede hacer brotar un estilo único y bellísimo. Lo cierto es que tras la derrota frente a Tünez en la primera jornada, el equipo de Gerets tiene una prueba de fuego el viernes a las 20:00. Y es que, caprichos del destino, la mezcla de culturas de los Leones del Atlas deberá pelear contra la corriente de todo un país que rema en la misma dirección, porque esa cita será contra un ultramotivado anfitrión: la selección de Gabón.

Síguenos también desde TwitterFacebook

Contacta con El Enganche




Nuestras redes sociales

 

Contacta con nosotros

Puedes ponerte en contacto con El Enganche a través de este formulario.

Envíanos tus consejos, dudas, quejas o sugerencias para ayudarnos a mejorar. Rellena el formulario y haznos llegar tu mensaje. #yosoyenganche