Histórico
17 enero 2012Jose David López

Copa Africa 2012: Senegal quiere volver a reinar (Grupo A)

Este sábado día 21 de enero arranca la esperadísima Copa África 2012. Desde hace tiempo estamos ofreciendo una cobertura especial que, a partir de ahora, sumará análisis de las selecciones clasificadas y nuestras apuestas personales del torneo.

Guinea Ecuatorial: La presión de uno de los anfitriones es enteramente proporcional a la expectación levantada en cada torneo. Pero cuando se trata del continente africano y de una selección menor que vive su momento más glorioso para dejarse notar como imagen que mostrar al planeta, todo el entorno maximiza cualquier detalle. El gobierno de Guinea Ecuatorial pretende generar la mejor CAN de la historia y las medidas especiales de protección (aplicadas 8 días antes del inicio en estadios, aeropuertos y hoteles), militariza y jerarquiza el aumento de la vigilancia hasta puntos ilimitados. Toda esa hiper-tensión acumulada se unió a las enormes diferencias existentes como su seleccionador, un siempre polémico Henri Michel que tras múltiples enfrentamientos con jugadores y directivos, acabó siendo cesado hace apenas un mes. La sensación es que el francés, como casi siempre en su carrera, tampoco había logrado sus objetivos (un técnico que ha dirigido a ocho selecciones africanas y una europea, y que jamás ha ganado nada) y la dinámica no era la adecuada en el vestuario.

Se decidió colocar un ‘parche’ pocas veces exitoso como el brasileño Paulo Gílson, que tendrá su primera experiencia en los banquillos tras ser director deportivo de la cantera del Vasco de Gama. Dentro del césped, la esperanza tiene marcado acento español (más allá de ser la lengua oficial). Y es que la ex colonia española, uno de los países más pequeños del continente, se lleva hasta diez representantes del fútbol español, aunque en su vertiente más modesta pues los Nzalang Nacional (Rayo en la jerga callejera) no gozan de estrellas ni jugadores consagradísimos en un primer nivel competitivo. Bodipo (Deportivo), Bolado (Cartagena) o Juvenal (Sabadell), son sus jugadores más decisivos pero el bloque cuenta con la alegría de estar ante el momento cumbre en sus carreras y en las vidas de sus aficionados. Su momento de oro en busca de ser aprovechado, pese a reconocerse a sí mismo como un anfitrión accesible.

Libia: Muamar El Gadafi caía en las calles de Sirte gracias a la sublevación y lucha infernal de un pueblo harto de los discursos dictatoriales de su sangriento líder. Al mismo tiempo, la selección Libia culminaba de manera imprevista su pase a la CAN 2012 en una clasificación apoteósica (la tercera de su historia) donde la pasión superó al conflicto y el balón volvió a erigirse en protagonista de la hazaña ante el sonido de las balas. Tras meses de rebelión, incluso los jugadores se sienten libres, llenos de orgullo, confiados en su labor y felices de haber aportado con la pelota lo que otros buscaban con violencia. Tuvo que jugar de ‘local’ en países alternativos como Mali-Egipto pero se mantuvo firme fuera de casa puntuando siempre y sacando partido del sacrificio global de sus trincheras.

Ahora el rey es brasileño y responde al nombre de Marcos Paquetá, el seleccionador que trabajó en circunstancias absolutamente desfavorables per que superó el contexto pese a contar con un 85% de jugadores que actúan en el campeonato libio que estaba parado a causa de la guerra (sus únicos partidos desde marzo eran con la selección). Además, pasaron de estar extremadamente presionados, a vestir nueva equipación, defender nueva bandera y hasta entonar un nuevo himno. Algo que significa todo pues ninguno de ellos era citado jamás en las retransmisiones deportivas ni tenían sus nombres colocados en la camiseta para evitar que eclipsaran mínimamente al ex dictador. Paquetá liberó a los jugadores y sacó fuerzas de la nada pese a estar seis meses sin cobrar, pues en seis partidos sólo recibió un gol, su mejor cualidad y un aviso para la CAN. Ahora, los desconocidos Caballeros del Mediterráneo, seguirán intentando heroicidades con el veterano Ahmed Saad en punta y el intocable Al Shibani como líder defensivo. Entró como mejor segunda y el milagro post-Gadafi (también tuvo unión al fútbol) se cumplió.

Senegal: Convertida en una heroína africana desde el nuevo siglo (debido a su famoso Mundial de 2002 llegando a cuartos de final y ganando en el debut a Francia), la realidad ha sido mucho más dolorosa y decepcionante para las últimas generaciones de Los Leones de Teranga. Hasta esa cita mundialista, su caminar nunca había exigido miradas de atención global y desde entonces, volvió a sus ingratos orígenes y siendo incapaz de encontrar una versión similar. Justo una década después, con el trabajo silencioso de un seleccionador nacional sin demasiada proyección internacional, Amara Traoré (más de dos años en el cargo, mucho en el continente), la mediática lista senegalesa aspira a culminar por fin su primer entorchado africano.

Sí demostró una grandísima superioridad en la fase de clasificación (donde no perdió un partido y sólo se dejó un punto), e incluso dejó fuera a Camerún. Senegal tiene jugadores experimentados en clubes de primer nivel, defensas reputados como Diawara, Mangané o Armand Traoré (declinó por fin a Francia y debuta) y varios de los hombres más destacados del torneo. Pero sobre todo, puede marcar diferencias abismales con su nómina de delanteros, absolutamente letales y en momento dulce todos ellos. Desde el killer Moussa Sow, al mito Mamadou Niang, pasando por el potente Demba Cissé o la estrella Premier, Demba Ba. Goles asegurados, desequilibrios por velocidad y pegada aunque una peligrosa falta de recursos en medular, donde Diamé está demasiado aislado. Todo lo que no sea al menos alcanzar la final, será decepcionante.

Zambia: Dependiente de los ingleses a nivel político, sólo el poder de los minoritarios blancos que jugaron en sus calles (las de las antigua Rodesia), abrió la práctica del fútbol al resto. Nunca han sido protagonistas pero sí lograron hazañas impensables alcanzando dos finales de CAN cuando aún eran un país de discreta capacidad de supervivencia global. Golpeado históricamente por el desastroso y desolador accidente aereo que enterró a su generación de oro en los 90 (tras lograr dos terceros puestos), los Chipolopolo confiaron en sus jóvenes, obligándoles a una rápida renovación y a dar varios pasos adelantados a su progresión. Dejaron un enorme papel en el Mundial Sub 20 de 2007 y siguen trabajando con esa misma línea, hasta el punto de que, como en la anterior fase final continental, vuelven a estar dirigidos por el jovencísimo Hervé Renard (que tuvo un fructuoso paso por Angola pero que trabaja cómodamente en Zambia).

Su clasificación ha sido costosa y trabajada (pues solo Libia, ahora rival nuevamente en el grupo, logró vencerles), pero situarse por cuarta vez consecutiva en la fase final, ya debe verse como una regularidad atractiva de cara a seguir sentando bases. Siguen siendo la sección más joven, y también la que mayores revelaciones puede dejar pues no hay que perder de vista a Enmanuel Mayuka (delantero de mucha movilidad y solo 21 años) o Clifford Mulenga. Los clásicos hermanos Katongo también regresan para aportar experiencia en una selección imprevisible.

Nuestra apuesta: El grupo debe ser liderado por Senegal claramente. El resto de selecciones son similares en nivel y debilidades, aunque la localía de Guinea Ecuatorial puede ser clave. Apostando, lo haríamos por Senegal y Zambia como selecciones que seguirán adelante.

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