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Mahamadou Diarra, 5051 kilómetros de esclavitud

La ORT había viajado hasta Bamako con la esperanza de seguir emitiendo al país la progresión de la selección de Mali rumbo a la Copa África 2008. El penúltimo partido de la fase previa, que podría ser determinante, les obligaba a vencer a Sierra Leona para depender de sí mismos en la fecha definitiva varias semanas después (ante Togo), pero salir derrotados, condenaría sus aspiraciones. Desde 2002, la mejoría de Las Águilas era evidente y la presencia de jugadores en clubes de potencial europeo, había extendido la impactante pasión por el fútbol entre los malís. Sin embargo, dos de ellos, Mahamadou Diarra y Frederic Kanouté, (capitán y delantero), habían ‘traicionado’ (según opinión nacional) a su bandera, decidiendo abandonar la concentración para volver a la Liga y, en caso del primero, disputar un partido absolutamente crucial con su equipo.

La decisión, exigida directamente desde la FIFA, debilitaba enormemente los planes de Mali, evidenciaba las estrictas medidas del máximo organismo mundial con las selecciones más débiles y complicaba el futuro de una nación volcada con sus futbolistas. Desde Madrid, desde el Santiago Bernabéu, aquél capitán que había dejado su corazón en Bamako, recibía noticias satisfactorias con la cómoda goleada de sus compatriotas (6-0). Un resultado que tranquilizó tensiones, allanó el camino de Mali hacia la CAN y, sobre todo, liberó a un Diarra entregado a su país, al que dedicó el gol más importante de su carrera esa misma tarde. Curiosamente, a 5051 kilómetros de su gente y de su bandera. Un gol, que daba el trigésimo título de Liga al Real Madrid y que lo situó en la cima de su carrera, la misma, que entre silbidos y críticas de aquellos a los que abanderaba vestido de blanco, esclavizaron poco después.

No es que el templo de los madridistas hubiera tomado medidas inicuas y exageradas contra el mediocentro malí ni tampoco que el rendimiento del jugador hubiera abochornado a quienes pagaron 30 millones de euros por él unos años antes. Y es que aún hoy, sigue siendo el mal endémico de un club malaventurado con todo aquél que osa ocupar labores de destrucción en sus esquemas. Mahamadou sufrió el calvario del ostracismo, la invisibilidad y la negatividad que levantaba en todos los análisis desde los medios de comunicación. No era el más habilidoso con los pies, no lograba desplazamientos en largo, limitaba la asociación en la medular e impedía la celeridad en la transición ofensiva. Es decir, que cumplía el rol estándar de mediocentro físico de contención que sirve de fiel escudero a sus compañeros, que frena las amenazas rivales y que mitigaba con su sacrificio cualquier intento de romper el equilibrio defensivo blanco.

Cualidades todas ellas ancladas a una figura que jamás triunfó (ni parece que logrará hacerlo en el futuro) en el Real Madrid. Una etiqueta perjudicial que acompañó históricamente al considerado mejor destructor de la era moderna (Claude Makelele) y que hoy, con el apoyo de la masa social y los analistas más osados, siguen arrastrando referentes mundiales como Lassana Diarra o Sami Khedira. Un papel para el que no puede haber actor plausible a ojos del Bernabeu y para el que nadie podrá convencer por la obediencia táctica y la sumisión estratégica que requiere dentro de un esquema.

A Mahamadou, petición expresa de Fabio Capello esa temporada, no le sirvió de nada aquella tarde de gloria a miles de kilómetros de donde debía estar, ni tampoco la amabilidad y alegría que aportaba al grupo (como demuestran las cientos de anécdotas que todos los integrantes de la plantilla pueden contar sobre él). La crueldad con la que empezó a ser marginado de las convocatorias, de los planes y del futuro proyecto, desactivó el caché del que años antes, había sido uno de los referentes del Lyon dictador en Ligue 1 (Diarra ganó cinco títulos ligueros consecutivos). Truncada su carrera y tras algunas lesiones, intentó esbozar una sonrisa con la opción ‘salvavidas’ de un Mónaco que se derrumbaba (y derrumba) y donde no pudo aportar en apenas cinco meses de cesión. Sin contrato como madridista y sin opción a ganarse un puesto, este verano el club no frenó su adiós, nadie oficializó su salida y las noticias entorno a su paradero, seguían siendo turbias y nada definidas.

Mahamadou, dispuesto a no decaer y a volver a levantarse tras los golpes recibidos, regresó a Lyon para buscar recuperar su forma física y pese a entrenar con los de Remi Garde, el club del Gerland no accedió a ofrecerle un contrato. Desde entonces, se ejercita a diario en Tola Vologe (centro juvenil del Lyon) con jóvenes que le han reforzado la moral mientras espera una oferta que satisfaga sus intenciones pues, como él mismo ha expresado rechazó muchas proposiciones pues intenta no vivir de nuevo la angustia de un club de zona baja. Estoy en forma, me siento bien. Creo que puedo jugar tres temporadas más sin ningún problema. El fútbol es mi vida y no me puedo despedir así. Soy fuerte mentalmente y trabajo para volver a estar al 100%”. Cuando lo hizo, Mali le adoraba, era estrella del Lyon campeón y, pese a todo, historia reciente del Real Madrid. Un gol que valió una Liga premiada con una vida… de esclavitud.

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Comentarios (8)

Comentarios

jaimemow | 18.10.2011 a las 12:23
1

Enhorabuena por el post.

De los pocos sitios en los que he leido que el gol de Mahamadou fue el que le dio la liga al Madrid de Capello (la gente se empeña en decir que fue Reyes, pero el gol de Diarra supuso el 2-1 con el que hubiera bastado para llevarse el campeonato).

Creo que yo soy uno de los pocos madridistas a los que le gustaba el juego de Mahamadou (incluso llegaron a regalarme mis amigos una camiseta suya, firmada de su propio puño) y me ha resultado muy injusto el trato que se le ha dado (desde que llegó, pero lo de las últimas temporadas fue algo bochornoso).

Ojalá tenga suerte y pueda volver a rendir en un equipo de primer nivel algún año más.

Un saludo.

cityground | 18.10.2011 a las 13:14
2

Su etapa en el Madrid tuvo luces y sombras pero es extraño que este sin equipo estando libre, supongo que habrá tenido ofertas que no le habrán convencido, hace poco leí que el Doncaster de Championship lo pretendía pero tiene nivel para bastante más.

Sepioes | 18.10.2011 a las 13:15
3

Fantástico artículo. Para madridistas como yo es una desgracia que jugadores de este tipo siempre sean infravalorados en el Bernabeu. Primero fue Mahamadou, CLAVE en la liga de Capello y luego no solo ya infravalorado, sino humillado por prensa y Bernabeu.
Ahora le toca a Sami Khedira, otro genio del futbol control y clave en la contención del Real Madrid.

En definitiva, Mahamadou siempre tendrá un hueco, pero que un equipo como el Madrid prefiera a Lass antes que a Diarrá, da a entender el problema que tiene nuestra afición.

Un gran saludo

phebepe | 18.10.2011 a las 13:42
4

El partido contra el Alcorcon de la era Pellegrini fue donde termino de defenestrarse la figura de Diarra, despues de los cuatro q se comio el Madrid. Luego de ahi quedo condenado. A mi me gsutaba y tb creo q fue quien le dio la Liga con el gol frente al Mallorca. Un saludo.
PD: al final se desistio de seguir con el Concurso del Rey del Enganche?? Ahora si que hace muchisimo desde la ultima vez…

Jose David López | 18.10.2011 a las 13:49
5

Gracias por los comentarios:

@jaimenow: Siempre tuve cariño especial a Diarra porque fue la primera presentación de un jugador del Real Madrid que tuvo mi presencia. Fui porque me hacía esecial ilusión después de haber quedado prendido por su físico, potencia y fortaleza táctica con aquél Lyon mágico que dominó la Ligue 1. Aquella Liga la remata él con ese testarazo…

@cityground: Sí, Doncaster y varias más de todo el mundo. Los árabes también le han ofrecido un 80% de lo que ya ganaba en el Real Madrid pero se ha negado. Quiero seguir tres años más y se que ha rechazado alguna propuesta incluso de España.

@Sepioes: Gracias por comentar aquí y en twitter. Creo que el madridismo siempre criticará y rechazará a quienes creen que no puede estar defendiendo sus colores por tener un rol más destructor o menos brillante que el resto. Pero Makekele fue único y sólo se le eñoró cuando faltó. Todos los mediocentros blancos pasan por esta fase y ninguno desarrollará una carrera prolífica en el Bernabeu.

@phebebe: Sí, se lo dije a Xisco. Vamos a sacar uno la semana que viene.

Gracias

Marcos | 18.10.2011 a las 17:39
6

Buenas,
He podido acceder a su web y debido a su calidad de contenido y a la similitud de temática con mi web: http://www.partidosendirecto.es me gustaría proponerle un intercambio de enlaces.
Por otro lado, en el caso de que dispongas de más webs o blogs, agradecería que me los indicaras porque yo dispongo de algunas más y podríamos hacer algún otro intercambio.
Espero su respuesta info@partidosendirecto.es
Atentamente,
Marcos

Gontxo | 18.10.2011 a las 23:29
7

Gran historia. Yo estaba ese día en el Bernabeu, como aficionado del Mallorca. Jejeje.

Una cosa, porque no planteaís un debate sobre medio centros defensivos actuales. Es que el trabajo de Touré es increible. Y como bien decis, hay unos que son ignorados y otros cuyo rendimiento se aplaude, sin haber tantas diferencias.

8

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