Histórico
5 agosto 2011Jose David López

PSG: Millonaire Midnight in París

Una velada cinematográfica con el gran Woody Allen, estigmatiza al espectador con un mecanismo automatizado durante años. La experiencia humana, una perspectiva entrañable, marcos de incomparable belleza y una tonalidad musical en cohesión con toda la trama, cohabitan históricamente en la mente de un genio enamorado de sus guiones. Su obra, comedias sutiles e inteligentes, representan para muchos una vía de escape al momento dubitativo del cine contemporáneo. Uno de sus últimos trabajos nos trasladó hace semanas a la París más bohemia, literaria y soñadora, (Midnight in París) un entorno ideal para dejarse llevar en la búsqueda de aquellas metas singulares aún por concretar.

Pero la capital francesa es altiva y bella, amable en su planteamiento ocioso y atractiva en cualquiera de sus barriadas. Un café en el Sena al sonido de un acordeón, el glamour de los Campos Eliseos con la luz recorriendo el pasto y, desde estos días, el renovado espíritu de un partido de fútbol con el griterío de 48.00 almas saint germanas. Y todo, porque la embaucadora escenografía de la noche parisina, necesitaba una toque definitivo, la de un equipo que recupere el gusto por el virtuosismo futbolístico. Woody puso la cámara. Sheikh Tamim bin Hamad bin Khalifa Al-Thani, los euros. La obra, ya está en marcha: Millonaire Midnight in París.

El príncipe qatarí, pariente del jeque y actual presidente del Málaga, Abdalah bin Naser al Thani, tiene 31 años, cuatro hijos de sus dos mujeres, fue educado desde los tres años en Inglaterra y a sus cientos de premios y galardones, sumó el de convertirse en miembro del Comité Olímpico Internacional desde 2002. Entre sus múltiples empresas en constante explotación comercial, está Qatar Sports Investments, encargada de introducirse en el fútbol francés (y hace tiempo en toda la economía gala con empresas de aeronáutica) y que hace unos meses cerró un multimillonario acuerdo entre Ligue 1 y Al Jazeera Sport para la difusión del campeonato galo en el mundo árabe y asiático. Ese movimiento financiero suavizó la crisis global reinante en los clubes y fue la primera piedra para que Al-Thani asaltara un referente de la capital parisina, el PSG.

Pagó 50 millones de euros, asumió 30 millones más de deuda acumulada y ya ha invertido 85 millones ‘extras’ en reforzar un equipo que en semanas ha revolucionado el mercado internacional. La evidente ignorancia futbolística del príncipe, le llevó a confiar en su ‘mano derecha’ comercial, el auténtico líder del proyecto deportivo y el culpable de revitalizar la Ligue 1 con sus contrataciones, Nasser al-Khelaïfi (cabeza visible del acuerdo de Al Jazeera y el campeonato galo). Este magnate empresarial, nombrado ya como presidente oficial del PSG, no tardó en asumir responsabilidades, decidiendo nada más aterrizar en El Parque de los Príncipes, ofrecer el cargo de director deportivo a un mito del club como el brasileño Leonardo. El salario y el reto debieron ser enormemente atractivos para que el ex técnico de Milan e Inter, dejara su cargo y se lanzara a los despachos parisinos con la única idea de recuperar el caché perdido.

Pese a haber fracasado en 2006, cuando la familia qatarí intentó comprar el club antes de que pasara a manos de American Colony, no desistieron, esperaron su momento y lo han encontrado porque la Ligue 1 estaba asfixiada en sus cifras. Un giro económico de este nivel, revitaliza campeonato, afición, imagen exterior y multiplica ganancias, por lo que nadie ha increpado el aterrizaje del ‘salvador’ qatarí. “Han llegado en el momento oportuno”, comentaba el jefe de France Football hace unos días, argumentando la línea de los presidentes de Lyon y Lille, Jean Michael Aulas (“es importante que los extranjeros encuentren atractivo nuestro fútbol”) y Michel Seydoyx (“no hay nada negativo para el fútbol francés”).

El tándem deportivo que forman Nasser al-Khelaïfi y Leonardo, entiende el fútbol de manera similar dentro y fuera del césped. “No estamos aquí para tirar dinero, sino para inversiones bien pensadas y eficaces. Este es un club de enorme potencial, de una capital de doce millones de habitantes y donde el fútbol es pasional por historia”, defendieron ambos en la presentación del brasileño. Naturalmente, hay dudas en torno al entrenador, un Antoine Kombouaré que ha cumplido estas dos últimas campañas desde un rol más humilde per que sabe a la perfección que el ‘juguete’ parisino está en manos de Dios. Sólo un éxito inmediato podría evitar su salida esta campaña, ya que los rumores apuntan a nombres mucho más mediáticos como Arsene Wenger.

El primer reto es conseguir reinar de nuevo en el fútbol nacional y, para ello, el PSG ha transformado la realidad de una Ligue 1 donde apenas hubo cambios importantes de mercado. Todo pasa por el Parque de los Príncipes, donde han llegado hasta la fecha siete refuerzos (aún están por llegar algunos más). Dos porteros de enorme nivel como Douchez (ex Rennes, que fichó antes del cambio de mandatarios) y el italiano Sirigu (ex Palermo y claramente recomendado por Leonardo), el central serbio Bisevac (Valenciennes), dos destructores como Sissoko (Juventus) y Matuidi (St.Etienne) para minimizar la pérdida del mito Makelele, un talentoso por explotar como Jeremy Menez (Roma), el delantero más en forma de los últimos años en suelo galo, Kevin Gameiro (Lorient) y desde luego, el gran líder del proyecto, Javier Pastore. El argentino recuerda a otros enganches que tuvieron presencia mundial en París como Raí o Ronaldinho, pero tendrá la responsabilidad y presión de haberse convertido ya en el fichaje más caro de la historia de la Ligue 1. Como diría el gran Woody Allen… ¡acción¡. Arranca la Ligue 1. Arranca Millonaire Midnight in París.

Síguenos también desde TwitterFacebook

Contacta con El Enganche




Nuestras redes sociales

 

Contacta con nosotros

Puedes ponerte en contacto con El Enganche a través de este formulario.

Envíanos tus consejos, dudas, quejas o sugerencias para ayudarnos a mejorar. Rellena el formulario y haznos llegar tu mensaje. #yosoyenganche