Histórico
16 agosto 2011Santi Retortillo

Antonio Di Natale: Como el buen vino

Aterrizó con 26 años en Friuli, tras el descenso del Empoli a la Serie B consiguiendo cinco goles (de 26 totales) en la campaña 2003-2004. Menudo, pelo corto e instinto asesino. Con esas tres premisas llegaba al Udinese para formar una delantera con mucha calidad junto a Iaquinta y Di Michele. El triunvirato se asoció a las mil maravillas y lograron 35 dianas, de las 56 que consiguió el cuadro dirigido por Luciano Spalletti. Antonio Di Natale fue el menos acertado con siete tantos, pero la cuarta plaza lograda les permitió disputar la Champions League del curso siguiente. Era el debut del Udinese en la máxima competición continental, que se saldó con la eliminación en la fase de grupos frente a Panathinaikos, Werder Bremen y Barcelona.

Así se cerró la primera experiencia en Champions League del Udinese y, hasta hoy, la última. La pugna por el cuarto peldaño de la Serie A se consumó en una última jornada en la que a los del noreste les valía con empatar frente a un Milan ya campeón al tener el duelo particular frente a la Lazio vencido. Y así fue. Cuarta posición y billete para el play-off por entrar en el mayor escaparate europeo por segunda vez. El sorteo fue malévolo al emparejarles con el Arsenal. Pero peor se ha saldado un verano con ventas esenciales en el esquema de Francesco Guidolin. Cristian Zapata, Gökhan Inler y Alexis Sánchez. Un futbolista por línea que ya no vestirá la camiseta bianconeri. De las llegadas, únicamente el brasileño Danilo tendrá protagonismo y apunta a titular hoy en el eje del centro de la zaga junto a Benatia.

El que no faltará a su cita a las 20:45 (horario español) es Totò Di Natale, que será la punta de lanza en un presunto esquema 4-1-4-1 que echará mucho de menos al chileno Alexis Sánchez. Ya tiene 33 años, la sangre caliente del sur de Italia y la escopeta cargada para batir a un Arsenal que llega con la reciente marcha de Cesc, las sanciones de Nasri y Van Persie, así como las lesiones de Wilshere, Diaby y Rosický (le harán una prueba final para ver si está disponible). El delantero de 1.70 metros comienza hoy su octavo curso con el Udinese en el mejor momento de su vida. La transformación del internacional italiano ha sido algo extraña, y en vez de estar pensando en un retiro dorado sabe que puede mantener la línea de éxito como estilete del proyecto Champions de los italianos.

Los amantes del buen vino en Europa marcan cuatro países en rojo: Portugal, España, Francia e Italia. De todas esas hectáreas de vid surgen algunos de los mejores caldos del mundo. Centrándose en Italia, el sur se lleva la palma. Precisamente en esa zona creció Di Natale, que adquirió algunas connotaciones que definen a los vinos más exitosos. Su veteranía no es sinónimo de correr menos o de perder olfato, sino que ha multiplicado su idilio con el gol. En las cinco primeras campañas de Antonio en el Friuli, su cuenta goleadora nunca superó los 17 tantos (logrados en 2007-2008), con dos primeros años por debajo de la decena. En ese lustro (de 2004 a 2009), el Totò acumuló 55 alegrías en forma de gol, dejando una media de 11, pero la sensación en la grada de echar en falta a un verdadero killer del área.

El curso 2009-2010 fue complicado para el Udinese al quedar 15º y muy alejado de las posiciones europeas. Di Natale, en su peor temporada clasificatoria desde que llegó, se salió en lo personal. Se erigió en el Capo Canioneri de la Serie A al materializar 29 goles, de un total de 54 del total logrado por todo el equipo. El 53.7% de las anotaciones del conjunto del Friuli llegaron de sus botas. Tras perderse la Copa Confederaciones por lesión, y pese al curso tan irregular de su club, Marcello Lippi se acordó de Antonio para citarlo entre los 23 elegidos que viajarían a Sudáfrica. Italia concluyó última de su grupo, pero Di Natale dejó su impronta en la derrota final ante Eslovaquia por 3-2 con un tanto en el minuto 92 que a muchos les hizo pensar que los transalpinos podrían rememorar su leyenda habitual y clasificarse a octavos de final. No fue así y el Totò volvió con la decepción a casa.

El batacazo mundialista no fue una losa para el ariete, que comenzó el nuevo año con las mismas ganas que concluyó el anterior. Goles, goles y más goles. Era difícil igualar esa excepcional marca de 29 goles de 2010, pero Di Natale su puso manos (pies, mejor dicho) a la obra y guió, junto a otras estrellas como Alexis Sánchez, Armero, Inler o Isla a una cuarta plaza histórica como aquella de 2005. Si bien en el curso inicial en el Udinese colaboró con siete muescas en su revólver, el año pasado fueron 28 para reeditar su título de Rey del gol. Eso sí, la sensación final fue mucho mejor porque el frío estadio del norte de Italia iba a tener la posibilidad de acceder a la Champions.

Hoy se disputa el primer episodio de una serie muy interesante frente al Arsenal para lograr una plaza muy codiciada en el escaparate continental. Wenger llega con la juventud habitual, pero las numerosas bajas hacen que el cuadro inglés se convierta en una presa muy apetitosa para Antonio Di Natale. En sus dos últimos cursos con el Udinese suma más goles (57) que en las cinco anteriores (55) y quiere hacerse un nombre en la Champions League. El sello del Totò no es otro que seguir la premisa de los mejores caldos del sur de Italia: Cuanto más tiempo pasa, más bueno es.

También te puede interesar…:  Armero: Alma colombiana, alegría brasileña

Síguenos también desde TwitterFacebook

Contacta con El Enganche




Nuestras redes sociales

 

Contacta con nosotros

Puedes ponerte en contacto con El Enganche a través de este formulario.

Envíanos tus consejos, dudas, quejas o sugerencias para ayudarnos a mejorar. Rellena el formulario y haznos llegar tu mensaje. #yosoyenganche