Venezuela atraviesa momentos de incertidumbre política provocados por la contaminación informativa sobre el estado de salud de su presidente Hugo Chávez. En el país se respira un clima de inestabilidad y la próxima participación de la selección venezolana en la próxima Copa América 2011 -también puesta en duda- se convierte en la mejor evasión contra la realidad. El país recibe ilusionado el torneo sudamericano, con la esperanza de que la Vinotinto deje atrás definitivamente su papel de cenicienta y firme una gran participación. Motivos para creer no les faltan.
Crecer, crecer y crecer ha sido el lema del fútbol venezolano a lo largo en el último lustro. Venezuela ha estado relacionado más con el beisbol y los concursos de belleza, pero ha encontrado el camino correcto para evolucionar en lo futbolístico y atraviesa el que, posiblemente, sea el mejor momento de su historia. Su curriculum le dibuja como uno de los peores equipos de la Copa América, su presente, todo lo contrario. En los últimos años ha sido capaz de vencer a todos los participantes en el torneo -a excepción de Argentina-, a algunos de ellos a domicilio, y se quedó a dos puntos de jugar el play-off clasificatorio para el pasado Mundial de Sudáfrica 2010. Seguir leyendo…




























