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Ilkay Gundogan, la enésima perla turco alemana

Es la lectura secundaria más optimista para aquellos equipos que cumplieron objetivos. Este final de campaña permite a quienes han brillado a lo largo del año, aislarse de presiones, disfrutar en tranquilidad del resto de partidos y sonreír sin tapujos ante el trabajo bien realizado. Sin embargo, la mejor noticia es el margen temporal con el que cuentan a su favor respecto al resto de rivales. Semanas de planificación previa para pretemporada y reorganización de la nueva plantilla. Uno de esos afortunados es el Borussia Dortmund que, consciente del posible desmantelamiento que puede sufrir, ya ha movido ficha para ajustar los primeros detalles.

Antes de que se concretara la marcha de su líder y organizador, el ya madridista Nuri Sahin, la estructura del Westfalen ha vuelto a leer inteligentemente el mercado y por apenas 4 millones de euros se ha llevado a uno de los mejores jóvenes de la Bundesliga. Necesitado de nombres en su medular, sobre todo porque sin Sahin en las últimas jornadas (estaba lesionado), ya anheló muchísimo ideas y clarividencia en la salida de balón, ha intentado encontrar sustituto inmediato en la enésima perla de origen turco-alemán que gesta la Bundesliga: Ilkay Gundogan.

Cierto es que, al menos por sus cualidades, no es precisamente un jugador con el que comparta muchas similitudes. El ya madridista es un cerebro-organizador puro, algo que Gundogan está aún por desarrollar, pues su rol es menos concreto y más indefinido. Mucha técnica individual, un jugador con el que la asociación siempre será fluida y aseada pero que necesita libertad. De largo recorrido, volante, llegador y con gran disparo desde media distancia, reivindicaría en el Borrusia Dortmund una demarcación parecida a la de Kagawa o Gotze (incluso escorado en banda), aunque está muy por debajo de ambos en rendimiento actual.

Sí admite comparación su trayectoria a la de otro madridista, Mesut Ozil, con quien comparte origen turco y pasado en un Schalke que no supo leer sus buenas cualidades. Nació en Gelsenkirchen fruto de un matrimonio otomano afincado en la zona del Rhur y a los cinco años, entró en las filas del Schalke, desarrollándose en el Hessler, un equipo satélite donde el equipo azulón forma a sus juventudes. A los 16 años le llegó el debut con el primer equipo, un salto que significaba un sueño de su infancia pero que no tuvo el reconocimiento necesario en forma de minutos. Sin opciones y con pocas ganas de frenar su impulso, aceptó ir cedido al Buer, un club de categorías inferiores, donde su brillantez pronto llamó la atención del Bochum.

Demasiados cambios con apenas 18 años, el Nuremberg lo rescató para situarlo en el primer plano este verano. Le otorgó constancia, algo clave para un joven con muchas actitudes por explotar y rol de líder de su medular. Gundogan sólo necesitó unos partidos para adaptarse a suelo bávaro y su clarividencia, recorrido y técnica en un club muy rudo y físico, empezó a marcar diferencias. Seis goles, el cuarto jugador que más minutos ha disputado en el equipo de Dieter Hecking y una larga lista de asistencias, le situaron en el mapa como uno de los jóvenes con mayor proyección del país.

Internacional germano en todas las categorías inferiores, es ahora mismo uno de los líderes de la Sub 21 en el año donde tendrá que elegir su futuro. A nivel de clubes, el Dortmund representa una oportunidad única dentro de un entramado extremadamente joven y en plena progresión. Si logra el protagonismo esperado, Gundogan tendrá opciones en la selección absoluta a no muy tardar pero la nueva generación de oro amenaza con dejarle aislado. Si recula, Turquía ya le ha llamado varias veces para que defienda a los otomanos, plan b para él pero opción preferencial para su familia. Todo lo desvelará el Westfalen.

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Comentarios (2)

Comentarios

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Ernest Loria | 13.05.2011 a las 17:51
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No se si será el más idoneo dentro de los jugadores que podria contratar para tapar el hueco dejado por Sahin, pero si es un jugador que debe crecer y quizas le suceda como a los jovenes del dortmund este año, que de un salto porque es es Westfalen el lugar ideal para ello. Espero que pueda adaptarse porque en Nuremberg ha dejado grandes detalles.

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Un desarrollo de Pedro Puig